Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Cómo procurar que los chicos usen Internet de forma segura

Ejercer el control directo y, también, tener buenos programas de filtrado

Martes 18 de agosto de 2009
SEGUIR
LA NACION
0

"Mi sobrina tiene 10 años, mintió la edad y se creó una cuenta en Facebook. Claro... todas sus amigas de la escuela tienen Facebook", se queja un amigo. En éste y en cualquier servicio de Internet hay que ser mayor de 18 años para suscribirse. Pero no hay ningún control al respecto. ¿Cómo comprobar la edad de alguien en Internet?

Las ventajas educativas de la Web, el hecho de que parte de la socialización de los chicos ocurra hoy en el espacio virtual y la certeza de que vivirán sus vidas adultas en un mundo interconectado hacen que prohibirles entrar en la Red sea tan riesgoso como ingenuo. Se les cercenaría algo que para ellos es necesario y que obtendrán en lo de un amigo o en un cibercafé.

En lugar de prohibir Internet a los chicos, los expertos recomiendan explicarles cuáles son las amenazas, cómo evitarlas y, llegado el caso, cómo defenderse. La mejor protección: que el niño sienta que puede conversar con papá o mamá sobre cualquier situación anormal o incómoda que haya vivido en la Web.

Ubicar la PC del menor en un lugar común, nunca en su cuarto, es otra medida simple y efectiva para vigilar sus actividades. Conocer su entorno social es más trabajoso, pero no menos importante. Si sus amigos tienen las computadoras en sus cuartos, hay que crear conciencia en los padres de esos chicos.

Demonizar Internet y acusar al menor son las peores medidas que se pueden adoptar. El chico ha nacido en un mundo donde Internet se da por supuesta. Si se lo inculpa por algo que hizo sin mala intención, como crear una cuenta en Facebook antes de la edad permitida, quizá sienta miedo de hablar con sus padres en el futuro.

La PC en un sitio visible, reglas y límites explicados claramente y confianza del niño en sus padres para que se anime a denunciar cualquier forma de abuso constituyen el clima básico de una Internet más segura.

Herramientas

Además, existen programas que ayudan a mantener a los chicos lejos de las amenazas, filtrando contenidos y sitios maliciosos y, a la vez, controlando los horarios en que se usa Internet y las aplicaciones que se ejecutan.

Windows Vista (y 7, que saldrá en octubre) posee sólidas herramientas de control parental integradas. Sólo hay que ir a Panel de control Cuentas de usuario y establecer los límites en una serie de pasos muy sencillos; lo mismo en Mac OS X.

Windows XP carece de estos controles, pero se puede instalar el Windows Live Family Safety ( home.live.com ), que añade controles parentales semejantes a los de Vista. Requiere el Service Pack 2. Microsoft tiene un excelente sitio con mucha y muy buena información y consejos para seguridad personal y familiar en www.navegaprotegido.org .

Otro gran aporte es el de BlueCoat, que ofrece su K9 Web Protection , usualmente instalado en empresas, a particulares y sin cargo. Al revés que otros programas de control de contenidos, el K9 de BlueCoat coteja una base de datos remota para permitir o denegar el acceso a sitios web. Se lo baja de www.k9webprotection.com y debe llenarse una solicitud de licencia con nombre, apellido y dirección de e-mail, donde la empresa envía el número de licencia que el K9 exige durante la instalación. Permite controlar los sitios que el chico visita y los horarios de uso de la Web y guarda un registro de este uso.

Los programas de protección infantil deben manejarse con cuidado y leer minuciosamente la documentación. Muchos padres pueden quedarse sin acceso a Internet simplemente porque olvidaron la contraseña y no pueden desactivar el control de contenidos.

Un programa al que los padres de niños pequeños deberían echarle un vistazo es el Kidzui ( www.kidzui.com ), creado por un padre que no lograba dar con un navegador seguro para sus hijos. Es gratuito y está para Windows, Mac y como extensión de Firefox.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas