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"Queremos rescatar nuestra literatura oral"

Domingo 23 de agosto de 2009
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"Una de las críticas que se les hacía a Charles Perrault, Hans Christian Andersen y los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm era que sus versiones escritas de los cuentos populares anónimos transmitidos en forma oral habían ido desplazando poco a poco a las originales. Algo que Henri Pourrat cuidaba especialmente", explica la profesora Beatriz Pano, directora del Centro Henri Pourrat de Buenos Aires, que regresó de Ambert, Francia, donde se conmemoró el cincuentenario de la muerte del escritor, y fue invitada por la Société des Amis d’Henri Pourrat. Pourrat murió en Ambert, Auvernia, el 16 de julio de 1959.

"Porque hay que recordar que esos autores no fueron los creadores de cuentos como Caperucita Roja, Pulgarcito, Hansel y Gretel, La Cenicienta, Blancanieves y los siete enanitos, El gato con botas, Barba azul, etcétera. Fueron recopiladores que escribieron lo que ya estaba conservado en la tradición oral. Los hermanos Grimm eran cuentistas, pero también filólogos, miembros de la Real Academia de las Ciencias y autores de obras importantes como La gramática alemana (1819-1837) y el Diccionario de la lengua alemana, un complejo trabajo concluido en 1860. Sin embargo, son más recordados por sus Cuentos de hadas (1812-1815), que incluyen Blancanieves, La Cenicienta y Hansel y Gretel", agrega.

Beatriz Pano nació en Buenos Aires, pero vivió en Francia, donde ejerció la docencia en escuelas infantiles. Actualmente dirige la biblioteca de los cursos de francés del Instituto Nacional Superior del Profesorado en Lenguas Vivas y el Centro Henri Pourrat de Buenos Aires. Otro de sus orgullos es el trabajo que realiza los sábados, a la mañana, en una villa de emergencia de Villa de Mayo, donde incluso fundó una biblioteca.

-¿Cómo era Henri Pourrat?

-Un hombre afable, enamorado de la naturaleza y de la vida campesina. Nació en Ambert, el 7 de mayo de 1887. En 1905 ingresó en el Instituto Nacional de Agronomía, pero afectado por la tuberculosis debió abandonar sus estudios. Fue durante la convalecencia que comenzó a escribir y desde entonces nunca abandonó Auvernia, una región muy bella, con volcanes y aguas termales. Sus obras son numerosas y diversas, escribió alrededor de 100 libros, que incluyen novelas, cuentos, poesía, biografías, ensayos. En 1921 ganó el Premio Fígaro por su novela Gaspar de las montañas (estaba Colette en el jurado) y una década más tarde fue premiado por la Academia francesa. Tuvieron que transcurrir otros 10 años para que en 1941, por su obra Vientos de marzo, recibiera el Premio Goncourt. Dedicó la última etapa de su vida a su obra monumental Tesoro de cuentos.

-¿Qué es el Tesoro de cuentos?

-Una recopilación de la historia de literatura oral en 12 tomos publicados entre 1948 y 1962. Pourrat salía al campo a escuchar las narraciones que hacía la gente, pero no tomaba nota para no romper la tradición oral; así, a través de los años llegó a rescatar 1300 cuentos. Estudiosos de la obra sostienen que el estilo utilizado por Henri Pourrat no es ni una reproducción ni una imitación del hablar de los narradores campesinos, sino un lenguaje equivalente creado para conservar el espíritu de la tradición oral. Y, precisamente, es eso lo que transforma el Tesoro de cuentos en una obra de arte. Pourrat decía que todos los cuentos en el fondo eran iguales. Pero con las características de cada región. Si en la zona había un castillo seguramente el ogro o la princesa vivían en un castillo.

-¿Cómo se funda el Centro Henri Pourrat de Buenos Aires?

-Fue en 2004, gracias al aporte del pintor Nicolás Rubió, que donó la colección completa de Tesoro de cuentos que le había regalado Annette Pourrat, la hija del escritor. Rubió nació en Cataluña, pero durante la Guerra Civil Española sus padres lo llevaron a Francia, y desde 1938 hasta 1948, cuando emigró a la Argentina, vivió en el pueblito de Villiers, en Auvernia, sobre el que pintó 600 obras y que constituyen uno de los mayores testimonios de la vida rural francesa. En esta primera etapa, la tarea del centro es completar la publicación en castellano de la obra de Pourrat y luego queremos rescatar nuestra literatura oral. Por otra parte, estamos preparando la conmemoración del cincuentenario del fallecimiento del autor, que tendrá lugar en la primera semana de noviembre. Entre otras cosas, comprende la teatralización de tres cuentos de Pourrat, uno de ellos es El zorro y el lobo, conciertos de música de Auvernia, conferencias, muestras de arte, etcétera.

-¿Qué más podemos decir sobre Pourrat?

-¡Tantas cosas! Pourrat decía que él pertenecía a una generación bisagra, había nacido en el siglo XIX y se había desarrollado como escritor en el XX, entre las dos guerras. Sin embargo, entendía, contra lo que se suele decir, que no había una contradicción entre los dos siglos, sino más bien una continuación. De todos modos le preocupaba que el hombre contemporáneo, en medio de una civilización industrial y urbana, perdiera contacto con la naturaleza y con la sabiduría del hombre de campo. Años más tarde, esta actitud hizo que su obra fuera celebrada y estudiada por los integrantes de los movimientos y partidos ecologistas y protectores del medio ambiente.

-¿Algo para recordar?

-Una frase que resume en parte su visión del mundo: "Para alcanzar lo humano y lo universal, hace falta primero guardar una gran fidelidad a la propia realidad".

Luis Aubele

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