Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Vincularon el tráfico de remedios con el lavado de dinero

Allanaron cooperativas de crédito tras una presentación de Ocaña y del senador Nardelli

LA NACION
SEGUIR
Daniel Gallo
Miércoles 09 de septiembre de 2009
0

El tráfico ilegal de medicamentos no sería un fin en sí mismo, sino una forma de cobertura de parte de una gran red de lavado de dinero de diverso origen. Eso empezó a investigar ayer el juez federal Norberto Oyarbide, luego de una presentación de la ex ministra de Salud Graciela Ocaña y del senador bonaerense Santiago Nardelli.

Oyarbide ordenó anoche el allanamiento de la cooperativa de créditos Vernet para buscar elementos que relacionen sus actividades con las droguerías investigadas. En especial, la del empresario Néstor Lorenzo. La dirección de la cooperativa es, por lo menos, llamativa: 25 de Mayo 293. El mismo edificio en el que Lorenzo registró compañías; también el lugar en el que fue descubierta, hace unos meses, la "cueva" financiera que operaba como consulado de Guinea-Bissau. Allí se realizaron cambios de cheques del asesinado Sebastián Forza. Es decir, medicamentos y triple crimen empezaron a cruzarse.

Ocaña y Nardelli se acercaron juntos ayer por la mañana al juzgado de Oyarbide. Ambos tienen mucha experiencia válida para la causa. La ex funcionaria con su conocimiento sobre las investigaciones administrativas que llevó adelante en el Ministerio de Salud y Nardelli con sus antecedentes de ex director del Banco Nación, analista de lavado de dinero y presidente de la comisión de Salud del Senado de Buenos Aires.

Ordenaron nuevos allanamientos
Ordenaron nuevos allanamientos. Foto: DyN

"Pedimos en el escrito que se investiguen las posibles formas de lavado de dinero, porque se puede descubrir una trama mayor de operaciones ilícitas", comentó a LA NACION el senador Nardelli.

Fideicomisos cuestionados

Ayer se realizaron allanamientos en oficinas de cooperativas situadas en Tucumán 715, Sarmiento 776 y Corrientes 1450, además de la consignada en 25 de Mayo 293. Hizo más Oyarbide. En sus declaraciones públicas, apuntó nuevamente a la obra social de empleados bancarios por el fideicomiso que favorecía a la droguería San Javier, de Lorenzo. Marcó una diferencia que reivindicó la gestión de Ocaña: "Bregó mucho para que ese fideicomiso quedase sin efecto, porque tenía información relevante sobre las virtudes indeseables de San Javier, pero Ocaña se fue del ministerio y ahora hay un nuevo fideicomiso".

El sistema de pago por fideicomisos fue utilizado por varias obras sociales como una forma de favorecer el pago a un proveedor sobre otro. El esquema funciona con dinero que debe recibir la obra social y que es asignado directamente al fideicomiso en favor de un tercero. En la explicación positiva de ese recurso, como la que a LA NACION brindó el secretario gremial de los bancarios, Juan José Zanola, la obra social busca de esa forma sostener la cadena más vital de abastecimiento, pese a mantener deudas y juicios pendientes. La investigación judicial considera que esa maniobra ocultaba una trama de corrupción que vaciaba económicamente a las obras sociales.

El sindicato bancario no es el único bajo la mirada de Oyarbide. La obra social del Ministerio de Economía es investigada por la adulteración de recetas y troqueles de remedios, sistema que permitiría el cobro por medicamentos que nunca fueron entregados a los afiliados. Un negocio fantasma, como varias de las empresas investigadas.

"Cambian los beneficiarios, pero siguen siendo las mismas personas, con esas sociedades de fantasía, que Lorenzo tiene varias. Nosotros negamos esa posibilidad en los exámenes que hizo el área jurídica del ministerio", explicó ayer Ocaña, cuando se presentó ante Oyarbide.

Esas empresas que aparecen y se esfuman tuvieron su mayor impulso entre 2003 y 2006. "Más de 300 supuestas droguerías fueron habilitadas en un anormal período de tiempo", comentó a LA NACION el presidente del Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital, Marcelo Peratta. Para este profesional, existe un ordenamiento legal que favorece a las bandas que trafican remedios. Hace 16 años, se decidió que las obras sociales pudieran instrumentar un sistema de entrega directa de la droguería al paciente. Peratta reclama que las farmacias vuelvan a tener peso en la logística de los medicamentos.

Peratta dio las cifras que se manejan hoy en el negocio de medicamentos puerta a puerta, en el que ahora se cruzan bandas de todo pelaje: 1100 millones de pesos por año.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas