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Masivo operativo de la AFIP en Clarín

Más de 200 inspectores tomaron la redacción y registraron domicilios de directivos del grupo; luego hubo un pedido oficial de disculpas

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LA NACION
Viernes 11 de septiembre de 2009
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Apenas habían pasado unos minutos de las 15.30 cuando los empleados de seguridad privada del edificio donde funcionan las redacciones de los diarios Clarín , Olé y La Razón notaron que algo extraño sucedía afuera, frente a la puerta de Tacuarí 1842. Hombres y mujeres vestidos con sacos o impermeables oscuros, cargando carpetas y maletines negros, empezaban a concentrarse en la vereda. Para cuando la misma llamada de atención llegó desde los otros ingresos, dos camionetas negras, identificadas por las siglas de la AFIP y DGI, detuvieron su marcha frente al edificio de Barracas.

Así comenzó ayer una inspección masiva y simultánea de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a varias empresas del Grupo Clarín y que alcanzó incluso a los domicilios particulares de algunos de sus directivos, síndicos y apoderados. El operativo, desautorizado más tarde por el titular del organismo recaudador, Ricardo Echegaray (ver aparte), involucró a más de 200 inspectores que, por más de dos horas, requirieron información fiscal y previsional a empleados y a autoridades del multimedio.

"Los inspectores querían ingresar a toda costa en el edificio, pero cuando les preguntábamos por el motivo del allanamiento titubeaban, no sabían explicarlo", indicó a LA NACION el gerente de Comunicaciones Externas de Clarín , Martín Etchevers.

Tras arribar en camionetas negras, taxis o a pie, más de cien inspectores de la AFIP permanecieron fuera de las oficinas del matutino
Tras arribar en camionetas negras, taxis o a pie, más de cien inspectores de la AFIP permanecieron fuera de las oficinas del matutino. Foto: LA NACION / Marcelo Omar Gómez

Junto al editor general adjunto de diario, Ricardo Roa, relacionaron el procedimiento con un intento de intimidación del Gobierno al Grupo Clarín y a sus periodistas, en lo que definieron como una "batalla" de la Casa Rosada contra el grupo y la "imposición" de la nueva ley de radiodifusión. A la noche, un comunicado de la empresa ratificó esa idea.

En la misma línea se expresó el editor general del diario, Ricardo Kirschbaum, que asoció "causalmente" el allanamiento con una nota publicada ayer por el matutino, en la que se informaba acerca de un subsidio de $ 10 millones entregado a una empresa sin habilitación por la Oficina Nacional del Control Comercial Agropecuario (Oncca), que opera bajo la influencia de Echegaray.

Mientras se sucedían estas explicaciones, un grupo de 50 inspectores entrevistaba a empleados de la empresa en el subsuelo del edificio. Los que dijeron pertenecer al área de Previsión Social llenaron planillas con información sobre sueldos, horarios de trabajo y antigüedad, pero se interesaron particularmente por conocer si se trabajaban horas extras o si se había ingresado en la empresa a través de pasantías.

Los inspectores de Fiscalización, por su parte, presentaron requerimientos impositivos del IVA y Ganancias de 2007 y 2008.

Suspicacias

"Es un control rutinario, las suspicacias son para los medios", se excusó uno de los pocos funcionarios que accedió a hablar con LA NACION. Otros, entre nerviosos y dubitativos, indicaron que la orden de inspección llegó imprevistamente. "Salimos de la AFIP como pudimos. Algunos en taxis o en las camionetas, pero la mayoría vinimos a pie", explicó una inspectora que, media hora después de comenzado el procedimiento, seguía sin ingresar en el edificio.

De hecho, más de 120 inspectores se quedaron fuera de las oficinas de Clarín . "Todavía no tenemos órdenes específicas", acotó una funcionaria, después de varias preguntas, mientras fumaba en la vereda junto a su grupo de trabajo. Eran las 17.30.

A esa hora ya habían sido inspeccionadas las oficinas de Artear, CableVisión, Gestión Compartida y Ferias y Exposiciones, entre otras empresas vinculadas al grupo en Buenos Aires y Córdoba, según indicaron fuentes de la compañía.

En el edificio de Barracas se solicitó información sobre 15 empresas y 350 empleados del grupo, pero no así de AGEA, la compañía que gestiona al diario Clarín . A las 18, Kirschbaum sorprendió a propios y ajenos al anunciar que Echegaray lo había llamado para asegurarle que la inspección era un error y que iba a sumariar a los responsables. Desde las escaleras, un asesor de la AFIP empezó a agitar los brazos para avisar a sus compañeros que todo había acabado. En el subsuelo, los inspectores empezaron a cerrar las actas.

Reacciones

Condena de AEA. La Asociación Empresaria Argentina condenó los "ataques" y señaló: "Este grave y reiterado hostigamiento e intimidación constituye una seria violación a la libertad de prensa".

Repudio de ADEPA. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas rechazó "el inusitado procedimiento". Planteó que las disculpas del jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, "no disipan el sabor amargo que deja la sospecha de la persecución".

Críticas de Cobos. El vicepresidente Julio Cobos dijo que el operativo "es difícil de entender" y que "parece una actitud intimidatoria".

Repercusión internacional. La noticia recorrió los diarios del mundo. "Kirchner manda una tropa de inspectores de Hacienda a desembarcar en Clarín ", título el diario español ABC . También repercutió en Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela.

Rechazo del campo. La Comisión de Enlace criticó la "puesta en escena" de la AFIP y la calificó de "intento de coartar la libertad de expresión".

Reacción radical. El comité nacional de la UCR rechazó "las intimidaciones para limitar a quienes se oponen al pensamiento único del Gobierno".

Respuesta peronista. El diputado Francisco de Narváez consideró el procedimiento una muestra del "uso de los instrumentos del Estado para condicionar".

Pedido de informes. La diputada Patricia Bullrich (CC), pidió convocar a Echegaray al Congreso. "Son fascistas", advirtió.

Inician auditoría sobre CableVisión

La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia inició ayer la auditoría sobre CableVisión para evaluar el cumplimiento de los compromisos que la empresa asumió para avanzar con la fusión con Multicanal en diciembre de 2007, según confirmaron fuentes del organismo antimonopolios.

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