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Honduras: primeras señales de diálogo entre Zelaya y Micheletti

Un enviado del gobierno de facto se reunió con el mandatario derrocado; cuatro candidatos a presidente se habrían reunido con ambos gobernantes para acercar posiciones

Viernes 25 de septiembre de 2009 • 00:59
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TEGUCIGALPA.- "Ya se inició el diálogo con el gobierno de facto". Así lo anunció el destituido presidente Manuel Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil, tras recibir la visita de un enviado del Gobierno de facto de Honduras, que preside Roberto Micheletti.

El derrocado mandatario señaló: "Me reuní con un funcionario del gobierno de facto, pero no avanzamos nada porque ellos están inflexibles. Sin embargo, este es el inicio para buscar soluciones pacíficas que traerán la paz perdida con el golpe de Estado".

"Y comenzaré a hablar con todos los sectores de mi país", dijo en referencia a un inminente encuentro con cuatro candidatos presidenciales, para las próximas elecciones del 29 de noviembre, que realizan gestiones para acercar posiciones. Se trata de Elvin Santos (Partido Liberal), Porfirio Lobo (Partido Nacional), Felícito Avila (Democracia Cristiana) y Bernard Martínez (Partido Integración y Unidad).

Los candidatos mantuvieron hoy una reunión de más de dos horas con Micheletti, en la casa presidencial, y lograron obtener su visto bueno para reiniciar el diálogo."Hemos obtenido el compromiso del señor Micheletti de reiniciar el diálogo para buscar una salida a la crisis política", afirmó Santos.

Según consigna a AFP, inmediatamente después se dirigieron a la embajada de Brasil, para conversar con Zelaya y lograr un compromiso similar.

Comunicado. Simultáneamente, la cancillería del régimen de facto emitió un comunicado confirmando que Micheletti está abierto a reanudar el diálogo para poner fin a la crisis desatada por el golpe.

Micheletti, está dispuesto a reanudar el diálogo con el derrocado Zelaya bajo mediación del mandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz Oscar Arias, dice el comunicado

La crisis política de Honduras se agudizó el lunes, cuando Zelaya regresó subrepticiamente al país tras casi tres meses de exilio y se refugió en la embajada de Brasil.

Muertos. Al menos dos personas han muerto en Honduras en incidentes registrados después del regreso de Zelaya, confirmó hoy el portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte.

Una de las víctimas es un hombre de 65 años que falleció "en un fuego cruzado" entre la Policía y seguidores de Zelaya en Tegucigalpa, y el otro un joven que murió de un balazo disparado por un policía por no atender la orden de detenerse en un retén en San Pedro Sula, 243 kilómetros al norte de la capital, indicó Duarte.

"Fuera de estos dos no tenemos ningún otro caso, pese a lo que se dice, de que la cifra de muertos es superior e incluso podrían alcanzar los diez, según Zelaya", afirmó el portavoz.

El anciano muerto en Tegucigalpa fue identificado como Francisco Alvarado, y el joven de San Pedro Sula como José Jacobo Perdomo, de 18 años, según fuentes policiales y judiciales.

Perdomo murió ayer de un balazo del policía Denis Montoya, quien le disparó por no obedecer su orden de detenerse en un retén en la populosa colonia Rivera Hernández de San Pedro Sula, dijo a la prensa el jefe del Ministerio Público en esa ciudad, Rafael Fletes.

Después del hecho, el agente entregó su pistola en la comisaría y se dio a la fuga, pero ya ha sido denunciado por homicidio, añadió el fiscal. El joven se trasladaba en una bicicleta y llevaba colgados al hombro unos zapatos de jugar al fútbol, según medios locales.

En Tegucigalpa, Francisco Alvarado murió ayer a causa de una herida de bala que recibió en el abdomen el martes por la noche en medio de un enfrentamiento entre policías y seguidores de Zelaya en la colonia (barrio) Flor del Campo, en el oeste de la ciudad.

Desde el regreso de Zelaya el lunes pasado, los seguidores de presidente constitucional han protagonizado disturbios y saqueos de negocios en algunos barrios y colonias de la capital, después de que policías y militares los desalojaran de los alrededores de embajada de Brasil, en donde está refugiado.

Las autoridades locales registran al menos una veintena de heridos y decenas de detenidos por los disturbios y también por violar el toque de queda establecido desde el lunes y que fue levantado hoy.

Zelaya fue detenido y expulsado del país por militares el pasado 28 de junio, y horas más tarde el Congreso nombró en su reemplazo a Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Legislativo.

Más manifestaciones. Seguidores y detractores de Zelaya volvieron a salir a las calles, en una pulseada en torno a la vuelta al poder del mandatario refugiado en la embajada de Brasil, que continuaba sitiada por militares.

Los partidarios de Zelaya dijeron que se mantendrían lejos de la sede diplomática, a donde intentaron llegar en una multitudinaria marcha ayer pero fueron dispersados por fuerzas de seguridad con gases lacrimógenos.

Después de tres meses en un forzado exilio tras haber sido derrocado a punta de pistola, Zelaya volvió el lunes por sorpresa a Tegucigalpa burlando defensas del gobierno de facto para intentar regresar al poder. Y se refugió en la embajada de Brasil desafiando una orden de arresto en su contra.

Juan Barahona, líder del Frente Nacional de Resistencia, dijo que temen que la policía aproveche los disturbios para allanar la embajada y arrestar a Zelaya. "Tenemos temor de un allanamiento. De este régimen ilegal cualquier cosa se puede esperar", dijo Barahona. "Hoy la resistencia se queda en los barrios, tomando calles y bulevares", explicó.

Testigos dijeron que durante la noche batallones de soldados pasaron frente a la embajada y se movieron por los alrededores, algunos entonando tonadas bélicas. Además, reflectores fueron colocados en casas vecinas apuntando a la representación diplomática y también altavoces con música tropical y por momentos el himno nacional.

Zelaya fue detenido y expulsado del país por militares el pasado 28 de junio, y horas más tarde el Congreso nombró en su reemplazo a Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Legislativo.

Lula a la defensa. "El presidente Zelaya no es un refugiado político en la embajada brasileña en Tegucigalpa, sino el presidente legítimo de su país que Brasil está hospedando bajo su protección", aseguró el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva en el marco de la asamblea de la ONU. El mandatario brasileño agregó: "Queremos que se quede allí todo el tiempo necesario para reconstituir la legitimidad institucional".

Para resolver la situación de Honduras, según Lula, se necesita mucha paciencia. "Ahora esperamos que el Consejo de Seguridad de la ONU decida qué hacer", puntualizó. "Yo, en tanto, sugerí al presidente Obama muy brevemente la necesidad de afrontar la cuestión", aclaró.

Agencias AFP, AP, EFE, ANSA y Reuters

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