Minutos antes de subir a escena
Misión Caperucita, misión cumplida
Las actrices Valeria Bertuccelli, Alejandra Flechner, Verónica Llinás hablaron con lanacion.com sobre cómo se preparan antes de cada función
Por Azul Cecinini | LA NACION

Les gusta llegar un buen rato antes de cada función, compartir charlas entre compañeros y tener a mano en sus camarines golosinas para saborear en esos momentos previos a convertirse en otros seres, esos que habitan en la obra Caperucita. de miércoles a domingo en el Multiteatro. Valeria Bertuccelli, Alejandra Flechner, Verónica Llinás hablaron con lanacion.com sobre cómo se preparan antes de cada función.
"Antes llegaba con mucha anticipación, pero ahora le fui tomando el tiempo. Llego, hago mis costumbres, me acicalo, me maquillo y me gusta estar un rato antes sobre el escenario. Hago una caminata por el lugar para que me recuerde un poco las situaciones", dice Bertuccelli a lanacion.com y aclara, entre risas: "No porque no las tenga frescas e incorporadas sino porque me ayuda".
A Flechner también le gusta "estar y andar" en el teatro, compartir "charladitas" e ir de a poco entrando en el hábitat de la obra.
Lo mismo le pasa a Llinás aunque confiesa que a medida que las funciones avancen proporcionalmente puede ir reduciendo "la previa" en el teatro. "Al principio te tenés que imbuir de la obra, después ya vas adquiriendo cancha y podés llegar con la gente entrando... como han hecho algunos -entre los que me incluyo- pero no esta bien", expresó.
Las tres aseguran que no tienen cábalas, incluso Llinás contó que después de algunas malas experiencias las descartó. "Yo descubrí que cuando decía ´Este es mi camarín, es mi casita, le voy a poner esto´ se pudría todo, así que decidí que no iba a arreglar nunca más mi camarín", contó.
Tener trayectoria y experiencia no las hace menos sensibles a las críticas, sobre todo las que vienen de la mirada propia. "Me cuesta un montón. Estoy contenta con el personaje, pero mi mirada sobre mi me cuesta mucho", aseguró Bertuccelli.
En tanto, Flechner aseguró: "No crítica, lapidaria. La exigencia en el escenario no baja, por ahí aprendés a no enojarte tanto como antes cuando algo no es como querés. Dejás que fluya más y aunque no tengas un buen día puede que aparezca algo que te sorprende, eso para mí es lo más interesante de este momento".
"Sigo teniendo muchísima inseguridad, lo que varía ahora es el valor que le doy. Antes era todo, ahora es un momento. Lo que sí sé ahora es que cuando piso un escenario, lo piso", sostuvo -por su parte- Llinás.
¿Relajarme yo? "No, no me relajo nunca. No me interesa el relax, me pone nerviosa los jacuzzi. Cuando termina una función me gusta conversar sobre lo que pasó, compartirlo. Cuando me voy de este espacio, voy bajando, es como un aterrizaje", bromeó Flechner.
Satisfechas. Las actrices están conformes con el camino recorrido y con la concreción del proyecto. "Pasamos por el momento del nervio total, ´qué va a ser esto, va a estar todo mal´ y ahora que ya está decís: ´¡Qué alivio!´. Mas allá de lo que pase en el exterior, adentro uno ya está seguro con la obra", reflexionó Llinás.
Bertuccelli consideró que además la historia "va creciendo a medida que pasan las funciones". Y por sobre todas las cosas, Flechner remarcó : "Nos gusta hacerlo, nos divertimos. Misión cumplida, Misión Caperucita".
El dato. Caperucita con Valeria Bertuccelli, Héctor Díaz, Alejandra Flechner, Verónica Llinás, bajo la dirección de Javier Daulte. En el Multiteatro (Av. Corrientes 1283) Funciones: de miércoles a viernes, a las 21, sábados, a las 21 y 23 y domingos, a las 20. Entrada $ 90. ¡Mirá la cartelera de teatro!
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