"Hollywood es una verdadera meritocracia"
El guionista Guillermo Arriaga ( Amores Perros, 21 gramos, Babel ) debuta como director con Camino a la redención, coproducida por Eduardo Costantini (hijo); de visita en Buenos Aires, dialogó con lanacion.com
De la redacción de lanacion.com
vlauricella@lanacion.com.ar

Los amores clandestinos, el peso de los muertos sobre los vivos, la alienación, la pérdida de la identidad, las consecuencias de los propios actos y la resolución de todas las cuentas pendientes en esta vida, como única certeza. Estos son los temas que obsesionan a Guillermo Arriaga, guionista de Amores Perros, 21 Gramos y Babel y ninguno de ellos falta en Camino a la redención, film con el que debuta como director y que vino a presentar a Buenos Aires, antes de su estreno mañana.
La película protagonizada por Charlize Theron y co-producida por Costa Films [fundada por Eduardo Costantini (h)] integra una trilogía que se recuesta sobre la vida en la frontera entre Estados Unidos y México: "Es un espacio que me seduce, un lugar de encuentro muy fuerte entre dos culturas que al mezclarse crean un territorio particular". Comenzó con Las tres muertes de Melquíades Estrada (dirigida por Tommy Lee Jones) y culminará con El sol de los venados, que aún no comenzó a escribir.
"Este último año me dediqué por completo a promocionar Camino a la redención. Como director tengo dos obligaciones: si la película va bien, es mérito de todos, si le va mal, es mi responsabilidad. Y la asumo", aseguró durante una entrevista con lanacion.com.
- ¿Cómo surge la idea para Camino a la redención ?
- Cuando construyes el mundo de una película son varias las historias que convergen. El germen para ésta viene de cuando era chico. Estábamos jugando fútbol en la calle y nos vinieron a avisar sobre un incendio. Agarramos las bicicletas y fuimos hasta el lugar. Cuando llegamos, alguien nos dijo: una familia se está quemando viva adentro. Con esa información, todo adquirió un tono distinto.
- ¿Por qué le dieron ganas de dirigir?
- Siempre tuve ganas de dirigir, incluso mientras escribía Amores Perros. Yo no estudié cine ni vengo del mundo de los comerciales así que sentía que carecía de los conocimientos técnicos necesarios. Pero hace unos años, caminando por Cancún, vi a alguien con una camiseta que tenía impresa una caricatura de Einstein que decía:"La imaginación es más importante que el conocimiento". Y ahí me dije ¿por qué no?
- ¿Cómo llega a producirla Costa Films?
- Hace dos años el dueño de la librería Eterna Cadencia me invitó a almorzar con Eduardo [Costantini (h)]. En esa ocasión le conté sobre la película y me dijo que le interesaba participar. Es un amigo entrañable. Creo que es reconfortante saber que alguien como Eduardo está haciendo cosas por el cine latinoamericano.
- ¿Después de esta experiencia como guionista y director piensa que podría volver a formar una dupla como la que tuvo con González Iñárritu?
- Sí, conozco a un director. Se llama Guillermo Arriaga, con el que espero hacer una dupla por mucho tiempo. A veces nos peleamos, pero por lo general nos llevamos muy bien (risas).
- ¿Tiene alguna relación con él [Iñárritu] hoy?
- Ninguna.
- ¿Volvería a trabajar con Charlize Theron?
- Absolutamente. Creo que Charlize es una de las mujeres más talentosas del cine contemporáneo, con una inteligencia y sentido del humor privilegiados. Fue un privilegio trabajar con una mujer de la altura intelectual, moral y emocional de Charlize.
- ¿Por qué piensa qué son efectivas las estructuras corales típicas de sus historias?¿Garantizan un mayor dramatismo?
- No creo que las estructuras corales funcionen necesariamente. No son efectivas por sí mismas sino cuando se someten a la narrativa de una historia. Si algún estilo quisiera tener es el de crear la mejor estructura para lo que quiera contar. En algún caso tendrá un protagonista y en otros serán varios. Es algo que no tiene que ver con lo que yo quiera sino con lo que la historia pide.
- ¿Pero no tiene un gusto personal por ese tipo de narración?
- Más que un gusto personal es el modo en el que me he sentido cómodo escribiendo. Como decía Chejov, uno no escribe lo que quiere sino lo que puede.
- ¿Cómo impactó la falta de olfato [secuela de una pelea callejera] en su creatividad?
- La falta de olfato no ha impactado tanto como la experiencia de perderlo. Como Borges estaba obsesionado con los espejos, yo lo estoy con los olores. Me ponen nervioso. Me pregunto: ¿olerá mal esa persona? ¿oleré mal yo? He sustituido el olfato con el gusto. Trato de saborear perfumes. Y he querido que en mis películas estén presentes los olores, aunque los mismos personajes no los perciban.
- ¿Qué aprendió de Hollywood?
- Aprendí que es una verdadera meritocracia. En ningún momento la comunidad de Hollywood cuestionó mi origen o que fuese primer director. Actores, técnicos y colaboradores siempre me apoyaron. Lo cual agradezco.
- ¿Qué puntos de contacto hay entre la literatura y el cine?
- Hay gente que me pregunta ¿cuándo vuelve a la literatura? Y yo pienso que nunca me fui. No sé por qué se considera que escribir cine no es literatura. Trabajo con el mismo cuidado con un guión que con una novela. He intentado llevar estructuras literarias al cine para explorar el lenguaje cinematográfico.
- ¿Cómo cuáles?
- Por ejemplo, El sonido y la furia de William Faulkner. Siempre quise hacer una película que tuviera esa estructura y fue la que dio pie a Amores Perros. Junto a Rulfo, Faulkner es una influencia definitiva en el modo en que estructuro mis películas.
- ¿Alguna ventaja del cine sobre la literatura?
- La mayor ventaja es que en un fin de semana tienes tantos espectadores como lectores a lo largo de tu vida. Pero, a diferencia de la literatura, el cine tiene un momento de vida más corto. En mi experiencia, aún se sigue traduciendo el libro que escribí a los 24 años y luego de diez años, cada vez menos gente sabe lo que es Amores Perros.
- ¿Tiene algún método para escribir?
- Sí, uno sencillo. Me siento y escribo. No hago diagramas. La estructura se descubre a medida que escribo. Las imágenes me vienen en el orden que se ve en las películas. Para que estas estructuras sean orgánicas tienes que sentir dónde está el corte. Si lo haces lineal y después cortas, suena artificial. Nunca sé el final de mis historias. Cuando vendí esta película a los productores no pude contarles el final porque aún no lo había escrito.
- ¿Qué le parece el cine argentino?
- Me genera admiración y respeto. Aquí hay cineastas mayores, actores importantes. Se está haciendo un cine con repercusión a nivel mundial. No nombro a nadie por temor a dejar amigos afuera.
Perfil. "Soy chilango. Nacido en el 58. Piscis, del 13 de marzo. Soy hijo de Carlos y Amelia; esposo de Maru; padre de Santiago y de Mariana; hermano de Patricia, Carlos y Jorge; tío de Alan y hermano de esos otros hermanos que son los amigos. No fumo ni bebo. Soy abstemio desde niño. Detesto a los que dicen: "Desconfío de los que no beben alcohol". Detesto también a la gente pusilánime". Así se presenta Arriaga en las solapas de sus novelas. Creció en un violento barrio del Distrito Federal de México. Trabajó en distintos oficios y quiso ser boxeador, jugador de basquetball y futbolista. Más tarde se graduó en Comunicaciones y Psicología en la Universidad Iberoamericana, donde conoció a Alejandro González Iñárritu, con quien realizó la trilogía Amores Perros, 21 Gramos, nominadas al Oscar, y Babel, ganadora de ese premio en la categoría Música Original, a cargo de Santaolalla. Antes de eso, se destacó como novelista: Escuadrón Guillotina (1991), Un dulce olor a muerte (1994) y El búfalo de la noche (1999) .
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