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Shows en tu bolsillo

Catorce reproductores de MP3 y MP4 de Apple, BGH, Noblex, Philco, Philips, RCA, Sanyo, Sony, Stromberg Carlson y X-View. Características, precios y consejos

Viernes 20 de noviembre de 2009
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LA NACION
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En 1979, el inglés Kane Kramer construyó un prototipo de algo que, para la época, era casi inconcebible: un reproductor portátil de audio digital. Se llamaba IXI y almacenaba algo más de 3 minutos de sonido.

Había nacido apenas un año después que el Walkman de Sony, que haría del casete el medio de almacenamiento musical portátil dominante por lo que quedaba del siglo. Aunque recibió varias patentes por este dispositivo, Kramer nunca construyó más que algunos prototipos.

El honor de vender el primer reproductor portátil de MP3 en el mundo fue para la compañía sudcoreana Saehan, con su MPMan de 1998 y 32 MB de capacidad. A partir de entonces varias compañías se interesaron en este segmento: Diamond, Compaq, Creative y, en 2001, Apple, con su iPod.

No son los únicos: es un segmento de mercado muy competitivo, con múltiples ofertas. Y desde hace varios años es posible encontrar un gran número de modelos que también son capaces de reproducir video, por lo que hay varias alternativas para quien busca llevar música y videos en el bolsillo.

Más allá del presupuesto disponible, en el momento de elegir un dispositivo hay que pensar, primero, en su aplicación, porque esto define, entre otras cosas, su tamaño.

Audio de bolsillo

Si sólo se busca un reproductor de música digital hay opciones ultraminimalistas, como el Apple iPod Shuffle ($ 500 para la versión de 4 GB; no tiene botones), o el muy compacto Sony NWZ-W202 ($ 599 para la versión de 2 GB), que tiene todas las funciones integradas a los auriculares. El Philco MP-4000 ($ 239 el modelo de 4 GB), por su parte, tiene botones de control, pero no pantalla.

También, modelos que tienen el aspecto y funcionan como una memoria USB, como el Philips GoGear Mix ($ 349 por la versión de 4 GB), el Noblex RAN-1150 ($ 170 el modelo de 1 GB), o el X-View Dual Player ($ 249 la versión de 4 GB).

O que no tienen un conector USB integrado, sino que requieren de un cable, pero son muy compactos, como el RCA S2002 (el modelo de 2 GB tiene un precio local de $ 199) o el Philips SA 1927, con un precio de $ 279 para el modelo de 2 gigabytes.

Todos incluyen radio FM y la música se carga copiando los archivos a su disco; no es necesario un software de administración de los archivos. Además de los botones de reproducción incluyen una pantalla donde es posible ver el nombre de la canción, el tiempo restante, etcétera.

Los equipos modernos reproducen música en formato MP3; la mayoría, además, es compatible con archivos WMA (Windows Media Audio); los iPod de Apple usan además el AAC (también conocido como MP4).

Muchos agregan una radio FM y un micrófono (para que los estudiantes graben una clase, por ejemplo). Por supuesto, son funciones que hoy ofrece cualquier celular de gama media o alta.

Video siempre a mano

En un punto medio, en cuanto a tamaño y prestaciones, están los equipos que incluyen una pantalla de 1,5 o 2 pulgadas. Además de música permiten ver fotos y videos.

Más allá de que las dimensiones de la pantalla no colaboran para ver nada demasiado extenso, hay que tener en cuenta que la mayoría de los equipos no es compatible con archivos de DivX, sino que requieren su conversión a otros formatos de baja calidad de imagen (típicamente, AMV, SMV y MTV). A su favor tienen, en general, mayor capacidad de almacenamiento y una interfaz gráfica más sofisticada.

Así, el BGH Speaker BM2X3 ($ 399, 2 GB, pantalla de 1,8") incluye un parlante; el Stromberg Carlson MP313 ($ 379 el de 4 GB, pantalla de 2") agrega una ranura para tarjetas SDHC. El delgadísimo iPod Nano ($ 899 la versión de 8 GB, pantalla de 2,2"), por su parte, suma una cámara para grabar videos. Otro equipo con cámara es el Philco MP-9800 ($ 649 la versión de 8 GB), que además tiene una ranura para tarjetas miniSD.

El Sanyo DVP-2420 ($ 559 para la versión de 2 GB) tiene una pantalla de 2,4", ranura para tarjetas Micro SD, y es compatible con los formatos de video AVI (DivX) y WMV. RCA por su parte, vende en el país el modelo RD-1016 ($ 379, 2 GB) con pantalla de 2" y compatibilidad con archivos AVI.

A medida que aumenta el tamaño de las pantallas será más agradable la visión de los videos, y aparecen también algunos equipos con pantallas sensibles al tacto y otras funciones. El ejemplo más conocido es, quizás, el Apple iPod Touch ($ 1199 la versión de 8 GB), con su pantalla sensible al tacto de 3,5", Wi-Fi y el acceso a la tienda de aplicaciones de la compañía.

Pero hay otros, como el Sony NWZ-X1060 ($ 2799 el modelo de 32 GB), que tiene una pantalla de 3", Wi-Fi (para acceder a YouTube, por ejemplo) y auriculares con cancelación de ruido.

Philips, por su parte, tiene una rareza en el SA5285BT ($ 999 la versión de 8 GB), un equipo con pantalla de 2,8" y Bluetooth estéreo, para usar con auriculares inalámbricos o reproducir audio en un equipo de música que sea compatible.

Y Stromberg Carlson se destaca, para los audiófilos, con el MP-424 ($ 459 el modelo de 4 GB), ofreciendo soporte para los formatos de audio sin pérdida FLAC y APE, además de videos AVI para su pantalla de 2,4 pulgadas.

También, los modelos BGH Touch Design BM2x4 ($ 599 por 4 GB) y X-View Touch Max ($ 449 su edición de 4 GB) tienen una pantalla de 2,4" y en vez de botones de control ofrecen un área sensible al tacto.

El mito del MP5

Un párrafo aparte merecen los denominados reproductores de MP5. Mientras que los de MP3 se llaman así por el más popular de los formatos de audio que admiten (presente en todos los equipos), en el caso de los MP4 aprovechan el buen nombre que tiene este formato de video (en rigor, un contenedor que admite sonido e imágenes), usado por los iPod, reproductores multimedia de alta gama y la enorme mayoría de los smartphones.

El MP4 es uno de los tantos estándares que entran dentro del protocolo MPEG4 (del que son parte, por ejemplo, DivX y QuickTime). Aunque no todos los reproductores portátiles de video son compatibles con este formato, se toma como genérico para especificar que el dispositivo es capaz de reproducir algún tipo de video.

El MP5, en cambio, no existe; es una ficción que busca, en su denominación, hacer parecer que el equipo ofrece algo más que un MP3 y un MP4.

Para sacar el mayor provecho de la capacidad de almacenamiento existente hay que buscar la calidad de audio y video que mejor se adapten al equipo.

En el caso de los MP3, los codificados a 128 Kbps (kilobits por segundo) tienen lo que se considera el mínimo de calidad de sonido para su reproducción, aunque algunos equipos (si se hizo correctamente la conversión) pueden ofrecer buena calidad a 96 Kbps.

En general, los expertos consideran que tanto WMA como MP4 tienen una mejor calidad de audio que el MP3 a 96 o 64 Kbps; no hay, sin embargo, un acuerdo universal.

Lo ideal en estos casos es probar estas opciones en cada equipo para conocer sus límites. Por supuesto, la codificación a mayor cantidad de bits (160, 192, 256 o 320 Kbps, por ejemplo) redundará en una mejor calidad de audio.

Para lograrlo se puede hechar mano de aplicaciones gratis como dBpoweramp ( www.dbpoweramp.com ), BonkEnc ( www.bonkenc.org ) o Media Coder ( http://mediacoder.sourceforge.net ).

En el caso del video, el tema es todavía más complejo porque hay que tener en cuenta la resolución de la pantalla, medida en pixeles. Aunque muchos equipos son capaces de reproducir videos codificados en una mayor resolución, si lo que se busca es economizar espacio de almacenamiento (y exigir al mínimo el procesador del equipo) es recomendable ajustar la resolución del video a la del dispositivo.

También se podrá definir una calidad para cada segundo en kilobits, como sucede con el audio. Aquí también habrá que buscar la combinación óptima para el modelo en cuestión.

Entre el freeware capaz de gestionar la conversión están el ya mencionado Media Coder , Super ( www.erightsoft.com/S6Kg1.html ) y el QuickMedia Converter ( www.cocoonsoftware.com ), además del software que los fabricantes suelen incluir con los equipos.

Salvo que requieran una aplicación especial (como iTunes para los equipos de Apple) basta, en general, con copiar los archivos al dispositivo, que aparece como un disco removible en Windows.

Quienes busquen algo más sofisticado pueden aprovechar las herramientas que ofrece Windows Media Player que incluye Windows, Songbirg ( www.getsongbird.com , multiplataforma, gratis) o MediaMonkey ( www.mediamonkey.com , gratis), entre muchos otros. Y quienes gusten del iTunes de Apple (disponible gratis en www.apple.com/itunes/ ) pueden usar la aplicación iTunes Agent ( ita.sourceforge.net ) para sincronizar audios y videos entre la PC y el reproductor portátil.

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