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La visión del asesinato de Severino, según Arlt

Magnífica interpretación de Gabriel Fernández

Viernes 11 de diciembre de 2009
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La imagen fue un fusil llorando. Texto y dirección: Julio Molina. Intérprete: Gabriel Fernández. Sonido: Cecilia López y Manuel Sahores. Vestuario: Mercedes Arturo. Escenografía: Eduardo Ramoni. Iluminación: Alejandro Le Roux. Asistente de dirección: Ana Laura Urso. La Carbonera, Balcarce 998 (4362-2651). Duración: 50 minutos. Viernes, a las 22. Nuestra opinión: Muy bueno.

Es imposible no ver eso que vieron tan a fondo los ojos de Roberto Arlt: la muerte en primerísimo primer plano; un hombre recibiendo de frente incontables impactos de bala; un cuerpo cayendo, y la constatación médica: no respira.

Duelen las palabras que escribió Julio Molina. Le duelen a Gabriel Fernández, su actor, y le duelen al espectador. Molina tomó el texto He visto morir , en el que Arlt narra el fusilamiento del anarquista Severino Di Giovanni, al que asistió como cronista. El impacto ha sido tal que esos ojos que miraron no pueden olvidar; están enfermos de memoria y tratan de narrar lo visto para sacárselo de encima.

En la piel de Roberto Arlt, Gabriel Fernández se pregunta cómo vivir después de ver morir
En la piel de Roberto Arlt, Gabriel Fernández se pregunta cómo vivir después de ver morir. Foto: LA NACION

En un espacio escénico casi vacío, el Roberto Arlt que compone con desgarro contenido Gabriel Fernández se pregunta cómo seguir viviendo luego de haber visto morir. Una cama, una lámpara de escritorio, una máquina de escribir aparecen como vanos intentos de normalidad, la que este hombre ya no va a conseguir hasta tanto logre borrar lo que todavía ven sus ojos.

Con el eje dramático puesto en el hecho puntual del fusilamiento, la obra avanza de la mano de un trabajo sumamente cuidadoso del lenguaje. Cada palabra dice, muestra y hasta desempeña un papel sonoro en este entramado de angustia y dolor. Y Fernández logra meterse en la piel del escritor más allá de cualquier mimetismo; en su trabajo se puede descubrir a Arlt, pero sobre todo se descubre a un hombre que sufre sin pudor, que cuestiona todo, hasta a él mismo.

La imagen fue un fusil llorando logra un delicado equilibrio entre una gran interpretación y un texto bello, lo que lo hace -paradójicamente- más doloroso.

Verónica Pagés

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