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Orlando, más allá de los parques

Sí, existe otra vida después de Disney. Un mundo de outlets, pueblos insólitos, museos de primer nivel, playas y hasta un restaurante con un argentinosaurio

Domingo 13 de diciembre de 2009
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Orlando es tal vez la única ciudad del mundo convertida en sinónimo de una marca o personaje. Específicamente en Kissimmee, la ciudad vecina, radica la concentración más grande de parques temáticos del planeta, y es inevitable no asociarla con Disney World. Sin embargo, hay mucho para ver y hacer más allá de la fantasía. Desde pueblitos pintorescos hasta playas a una hora de auto, pasando por una completa oferta de museos, shoppings y restaurantes, existe un mundo detrás de los parques.

Pueblos, hoteles, restaurantes

En la ciudad de Kissimmee, a 17 minutos de Orlando y muy cerca de Walt Disney World, un pueblito de bajo perfil se jacta de ser, simplemente, perfecto. Y lo es. Celebration, un barrio residencial desarrollado y construido por The Walt Disney Company, tiene la impronta de Main Street -la calle principal del parque Magic Kingdom-, pero es real. Creado en 1994, lo conforman 10.000 personas que aceptan vivir bajo rigurosas normas de convivencia. No hay un papel en el piso, un auto sucio, un jardín descuidado, un color que desentone, nada fuera de estilo.

Lo más atractivo es el centro comercial, sobre la calle Market Street, que por la tarde se convierte en peatonal y desemboca en un lago. Allí hay pintorescos cafés como The Market Street Café o Café D´Antonio, restaurantes y tiendas. Desde esta calle color ladrillo se puede comprobar la perfección del lugar, que conceptualmente es igual a Seaside, el barrio donde se filmó The Truman Show . Los edificios, combinados en colores pastel, fueron construidos por renombrados arquitectos. El correo, con su forma circular y la fachada en celeste y rosa; el cine (un proyecto del argentino César Pelli); el lujosísimo Celebration hotel, y el banco son, entre otros, obras maestras de la arquitectura, donde se fusiona lo retro, clásico y moderno.

Este pueblo de maqueta tiene un campo de golf, un hospital, colegios, iglesias, sinagogas, un correo, bancos, un cine, una universidad y una estación de bomberos. Aquí viven los más altos ejecutivos de Disney, que tienen acceso casi directo a los parques sin soportar los nudos de tránsito.

Unos 4 km hacia el Nordeste se encuentra la avenida International Drive, con una fuerte concentración hotelera y más de 150 restaurantes de toda categoría. Hay opciones culinarias de distintos países y para todo tipo de presupuesto, incluso un McDonald´s con el área de juegos más grande de la cadena.

La avenida se puede recorrer en auto, pero también en trolebús por US$ 1,25 o un pase diario de US$ 4. Este transporte opera de 8 a 22.30, y es un medio barato para conocer el lugar. Se puede comenzar por el mall Prime Outlet y hacer escala en Point Orlando (un elegante shopping al aire libre); la mansión de Wonder Works, que cayó del cielo completamente boca abajo con atracciones en su interior (US$ 20 los adultos y US$ 15 los menores); o el Ripley´s Believe it or Not con sus 16 galerías llenas de curiosidades de todo el mundo (US$ 19; US$ 12). Un minigolf en Pirates Cove Adventure Golf, con cascadas cuevas y escondites de piratas, ofrece diversión para toda la familia.

Muy cerca de Celebration, sobre la avenida 192, vale la pena hacer una parada en el Old Town, una calle del viejo pueblo que quedó estancada en el pasado. Además de ser un parque de diversiones de antaño, tiene un abultado programa de espectáculos gratuitos, como recitales de rock o bandas latinas. Pero lo más increíble es el desfile de autos antiguos que se sucede todos los sábados, desde las 20.30, donde unos 300 fanáticos de la zona sacan a pasear a sus bebes , reliquias anteriores a 1974 que circulan y dejan boquiabiertos a los presentes, con televisores de plasma en el interior y todo tipo de artefactos tecnológicos. También los viernes hay desfile de autos exóticos anteriores a 1987. Por la calle del Old Town hay bares, una heladería, negocios con ropa de playa, además de souvenirs antiguos y objetos curiosos.

Dónde comprar

Este destino ofrece una vasta oferta de shoppings y outlets a precios iguales o mejores que Miami, con la ventaja de que el alojamiento es mucho más económico.

Si la idea es comprar barato, nada mejor que buscar en los outlets. El más recomendable, por su enorme tamaño, es Prime Outlets International, que fue recientemente ampliado. Lo componen 175 tiendas divididas en varios módulos a cielo abierto, con locales enormes como Nike, Tommy Hilfiger, Ralph Lauren o Saks Fifth Avenue. Está a 20 minutos de Disney por autopista, aunque también se puede llegar por la famosa avenida International Drive hasta el final, que toma más del doble de tiempo. Casi al lado de este mall está el Festival Bay, con un local gigante para los amantes de los deportes de aventura, aunque no vale la pena una visita en el resto de los negocios.

Premium Outlets es otro shopping de fábrica muy tentador. Tiene precios increíbles, y prácticamente las mismas marcas que su competidor, Prime Outlet. Se ubica sobre la autopista 4, muy cerca de Disney World. Es un mall a cielo abierto donde se reúnen 150 famosas marcas a precio de fábrica, como Banana Republic, Gap, Adidas, por ejemplo. Si todavía falta algo para comprar, Lake Buena Vista Factory Stores es un complejo de negocios con ropa y ofertas con descuentos de hasta el 75 por ciento. Es ideal para aquellos que no quieren caminar tanto, ya que es más pequeño y el auto se puede estacionar frente a los negocios.

Pero más allá de los outlets, Orlando tiene shoppings grandes y muy completos. El Florida Mall es uno de los imperdibles, con cientos de tiendas masivas y un enorme local de M&M donde millones de confites atrapados en cilindros y caños transparentes dan color al techo y las paredes, y también invitan a curiosear el merchandising. Más lujoso y elegante, el Mall at Millenia ofrece una selección de tiendas como Gucci, Louis Vuitton, Tiffany, Dior o Ferragamo, presentadas en un entorno de espectacular arquitectura. Si bien tiene precios caros, hay algunas tiendas como Gap o Guess donde se pueden encontrar descuentos.

Ya sea para pasear o comprar, el downtown Disney permite, sin pagar entrada, vivir la magia de Disney. Se trata de un complejo de negocios ubicados alrededor de un lago, donde se concentran las tiendas con merchandising de Disney más grandes del mundo, junto con algunas otras como Lego. La oferta gastronómica es variada y se puede optar desde McDonald´s hasta el Fulton´s Crab House, una réplica de un barco de principios del siglo XX para 700 comensales que ofrece todo tipo de comida marina. El más divertido: T-Rex, un fabuloso restaurante temático ambientado con dinosaurios. Quien está parado en la entrada es una réplica de un argentinosaurio de 4 toneladas, exportado por expertos del Museo Carmen Funes, de Plaza Huincul (Neuquén).

La playa

A una hora hacia el Este por la autopista 520, sobre el océano Atlántico, se encuentra Cocoa Beach, la playa más cercana a los parques temáticos. Se trata de una isla que corre de Norte a Sur, y a diferencia de las playas ubicadas al oeste de Orlando, hay buenas olas, por eso es el lugar preferido por los surfers. En efecto, aquí vive el negocio de surf más grande del mundo, un emporio de dos pisos que ocupa una manzana y abre las 24 horas. Uno de los puntos más atractivos de estas playas es que no tienen gran aglomeración de turistas, sino que son frecuentadas por residentes locales.

Muchos barrios residenciales de Cocoa Beach parecen haber quedado detenidos en el tiempo. Sobre la misma costa, donde 400 km al Sur los rascacielos se pisan unos a otros, se suceden casitas bajas de madera pintadas en colores claros o modestos edificios de departamentos. Es hogar de muchos jubilados y trabajadores del centro espacial de la NASA. Desde aquí se ve el despegue de los cohetes al espacio, y a escasos kilómetros al Norte parten muchas líneas de cruceros que navegan por el Caribe.

Si bien no abundan, existen modernos y grandes complejos de apart hotels sobre la playa, y una buena oferta de alojamiento sobre la avenida principal, North Atlantic Avenue. Ambientado con un aire a surf, y pintado en las gamas del turquesa y amarillo, el Four Points (de Sheraton) tiene una buena combinación calidad-precio. La habitación arranca en US$ 120 la noche.

La otra opción para ver el mar desde Orlando es salir hacia el Oeste, por la autopista 4, a las playas ubicadas sobre la Costa del Golfo. Viajando poco más de dos horas se llega a Clearwater, una playa con un largo muelle de madera para pescadores. Sus aguas suelen ser más cálidas que las del Atlántico. Es un ambiente ideal y muy seguro para niños, con lindos juegos al aire libre. Si el viaje resulta cansador para ir y volver en el día, se puede pasar la noche en un hotel de la playa. Si bien hay lujosos hospedajes, también se ofrecen buenas opciones de precios, como el Travelodge (US$ 70 la noche), o el Ritz Resort (US$ 60 la noche para un monoambiente con cocina, o US$ 385 la semana.)

Otras atracciones

Para tener otra visión de Orlando, por US$ 175 cada adulto se puede pasear en globo sobre los parques de Disney y los bosques de naranjos ( www.orangeblossomballoons.com ). El viaje dura una hora y se hace al amanecer, si el tiempo acompaña.

Por la noche, se puede cenar en Medieval Times ($ 60 los mayores, $ 35 los menores), un castillo con cena show que retrotrae a sus visitante al siglo XI, o también en Arabian Night, donde los comensales festejan el cumpleaños de la princesa entre caballos y coloridos disfraces ($ 64; $ 31).

Gracias al renacimiento cultural del área en los últimos años, hay gran cantidad de opciones para los amantes del arte. Por ejemplo, se destaca el Museo de Arte de Orlando, con muestras itinerantes y colecciones permanentes de obras realizadas por artistas americanos e internacionales. Cerca de allí, el Museo de Arte Americano Charles Hosmer Morse alberga una de las colecciones más grandes con trabajos realizados por Louis Comfort Tiffany, así como obras americanas de los siglos XIX y XX. Los visitantes se deleitarán con las joyas de Tiffany, la alfarería, las pinturas, el arte en vidrio, las ventanas y las lámparas.

El Centro de Ciencias de Orlando fascinará a chicos y grandes. Cuenta con una sala de cine gigante; se puede viajar a la era de los dinosaurios, sentirse en el fondo del mar, mirar por el telescopio de acceso público más grande del estado, y participar en muchas actividades educativas para niños de todas las edades.

Por Lucila Marti Garro Para LA NACION

Datos útiles

Cómo llegar

Aéreo: no hay vuelo directo a Orlando. Lo más fácil es hacer conexión en Miami.

Dónde parar

La ruta 192 tiene un hotel al lado del otro, con precios para todos los gustos. La tarifa más económica empieza en US$ 30 para una habitación para cuatro personas ( www.themagiccastleinn.com ). También se puede parar en International Drive.

Para una familia con más de cuatro integrantes, es conveniente alquilar una casa. La renta es por semana, y a partir de US$ 450, sin servicio de mucama, pero con todo tipo de confort, como lavaplatos, lavarropas, microondas, por ejemplo. Algunos propietarios piden además un depósito y un arancel de US$ 50 a 100 por limpieza al dejar la propiedad. ( www.vrbo.com )

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