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Déjà vu de un músico eterno

El guitarrista habla del disco que presentará el sábado, de su reencuentro con Spinetta y Charly García, y de la insólita reunión compositiva con Diego Capusotto

Jueves 14 de enero de 2010
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Por Sebastián Ramos De la Redacción de LA NACION

A fines de 2009, David Lebón volvió a editar un disco luego de seis años, Déjà vu, con canciones compuestas junto a su hijo, Panchi, y a su actual pareja, Hilda Lizarazu; participó de la reunión de Pescado Rabioso -"la mejor banda de todas las que estuve"-, tocó como invitado en los shows de Andrés Calamaro y compuso dos canciones con Diego Capusotto como letrista para el delirante film Pájaros volando.

Reinstalado en Buenos Aires tras doce años radicado en Mendoza, el guitarrista de las bandas eternas -Pappo´s Blues, La Pesada, Pescado Rabioso, Polifemo y Seru Giran, entre otras- está de vuelta y presentará oficialmente su disco -del que también participaron Ricardo Mollo y Juanse, de Ratones Paranoicos, y en el que incluyó una versión del tema "Viernes 3 AM", de Seru- con un concierto gratuito y al aire libre, pasado mañana, en el anfiteatro de Costanera Sur.

"Hicimos un disco bien orgánico, con Hammond, piano, nada de cosas raras -dice, orgulloso-. Tiene temas que compuse en Mendoza; algunos más recientes, con letras que hicimos con Hilda; la producción estuvo a cargo de Gustavo Gauvry, un viejo amigo con el que compartimos la experiencia del estudio Del Cielito y que entendió enseguida qué es lo que quería en este momento. La verdad es que estoy muy contento. La gente a veces me dice que tengo que aparecer más, pero a mí me parece que estoy bastante por ahí: estuve con lo de Pescado, con Calamaro y siento mucho cariño y respeto, sobre todo por parte de los artistas. El público no sé si me conoce tanto, pero con lo que tengo estoy reconforme. A los 57 años, poder seguir trabajando en esto y estar bien de la cabeza es un logro bastante importante."

-A 35 años de su separación, ¿pensabas que una reunión de Pescado Rabioso era posible?

-No, lo de Pescado es inexplicable. Conociendo a los otros y sabiendo cómo respetamos a ese grupo, jamás pensé que fuésemos a volver. Fue un regalo para Luis y para nosotros; él está tan amoroso, tan lindo. Cuando nos encontramos la primera vez para ensayar fue como volver a estar en mi casa, con los muchachos, con las sonrisas... igual que cuando dejamos, igual, igual. Hubo mucha diversión, mucho cariño, Pescado es una banda de la que volvería a ser parte y no la dejaría si fuera posible. Arriba del escenario fue como estar en el cielo.

-¿En algún momento fantasearon con seguir tocando juntos?

-No sé si es posible, pero si llegara a ocurrir, ¿sabés cómo me prendo? Cuando me dijeron que Luis iba a armar Pescado, casi me desmayo de la emoción. Todo el mundo piensa que Seru fue la banda que más me gustó, pero para mí Pescado es el mejor grupo donde estuve.

-¿Y Seru?

-Seru fue hermosísimo, pero tenía otra edad, sabíamos más del comercio, no era tan inocente y tan buscador. Charly buscaba mucho, pero yo ya estaba colocado, no digo que estuviera más allá, pero medio que las letras que él hacía ya las habíamos dicho y las habíamos vivido en carne y hueso. Cada uno en su tiempo y con sus canciones, porque evidentemente el Flaco [por Charly] también fue muy inteligente y en esa época escribió temas como "Alicia...", que no pudieron censurarla porque no decía nada que estuviera en la lista negra, pero les daba por abajo con todo a los militares.

-¿Estuviste con Charly por estos días?

-Sí, Hilda está trabajando con él y lo veo seguido. Está bien, está en segunda, pero bueno, salir de 30 gramos por día no es fácil. ¡No sé cómo no se murió! El tipo fue una especie de Al Capone, esos personajes a los que no les importó nada y salió con la bronca que tenía y la mostró. Otros se esconden, yo no podría mostrar lo que me pasa internamente de esa forma. El salió y rompió todo, fue capaz de morir antes de dejar sus bolas. Yo sabía, te juro, porque él es inteligente, que no iba a querer perder lo que más quiere: la música. La voz casi la perdió, pero ahora está tocando de nuevo y se juntó con amigos que lo cuidan, que lo quieren.

-Después de aquella polémica y peleada reunión de Seru, ahora quizá puedan volver a tocar juntos...

-No como Seru, porque sin Moro es muy difícil, pero por ahí lo que podemos llegar a hacer es un disco con Pedro y con Charly, sin que se llame Seru Giran. Con Pedro tenemos comprometido de palabra grabar otro disco de estudio como el que hicimos, pero más eléctrico, por ahí más rockero. Cuando nos juntamos sacamos chispas, somos totalmente distintos, pero nos entendemos y nos respetamos mucho. El para mí es un dios y él dice que yo soy un dios, así que no sé, juntos estamos en el cielo.

-¿Para cuándo el concierto "Lebón y sus bandas eternas"?

-Creo, y no tengo ningún miedo en decirlo, que participé en los mejores grupos de rock que existieron en la Argentina. Me encantaría hacer algo bien, como lo hizo Luis, con buena producción y todo, pero yo solo no puedo. Después de tantos años de tocar y tocar y grabar, gente como nosotros tendría que tener más lugar para hacer este tipo de cosas, pero tampoco me quejo. Con poder tocar para 300 personas que les guste lo que hago, estoy perfecto.

-¿Y cómo fue tu encuentro con Capusotto?

-Yo hice la música para la película, dos canciones, y cuando Diego vino a escucharlas le dije: "Hacé la letra vos, vos sos el de la película, yo qué voy a decir". Por lo que me comentó, componer conmigo para él fue algo importante.

-Siempre se declaró fan de tu música...

-Sí, y lo llevé al ensayo de Pescado. Lo llevé de la mano porque le daba vergüenza, pensaba que Luis lo iba a odiar por ese personaje que él hace [se refiere a Luis Almirante Brown], pero cuando entró a la sala Luis se arrodilló frente a él y no lo podía creer. Se hicieron reamigos, Diego es un tipazo.

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