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Cuarta luna del encuentro

Las peñas, el otro corazón de Cosquín

Espectáculos

Cada noche de festival y hasta la mañana siguiente, se llenan estos 14 espacios con música, cocina y baile

Por   | LA NACION

COSQUIN.- Casi se podría decir que, en días de festival, esta ciudad jamás descansa. Teresa Parodi -que había participado en el homenaje a Mercedes Sosa que se realizó en la noche de apertura- volvió al escenario Atahualpa Yupanqui para abrir la cuarta luna festivalera. Mientras tanto, las peñas coscoínas comenzaban a ponerse en marcha, como cada noche. Y todavía quedaban muchas horas por delante de una jornada que terminó con el recital de Los Nocheros en la plaza Próspero Molina. "Ya es muy tarde -decía Kike Teruel, cerca de las 5 de la madrugada, a los agentes de seguridad de la plaza-, dejen que la gente se pare y se acerque." Con eso, el cuarteto nochero daba luz verde para que su público, que a pesar de lo avanzado del horario todavía ocupaba casi el 70 por ciento del predio, se acercara al escenario para compartir el último tramo de su recital. Los Nocheros habían dejado un cancionero con alguna novedad y, sobre todo, una buena cantidad de éxitos.

La jornada había comenzado tranquila con las canciones de la Parodi. Con "Pueblero de Allá Ité", y con varias de las que, en tono intimista y con una reducida instrumentación, registró en su última producción discográfica: "Tú que puedes, vuélvete", la exquisita pieza de María Elena Walsh "Barco quieto" y "Oración del remanso", de Jorge Fandermole.

Y fuera de la plaza, las peñas. Las familiares, las de los jóvenes, las que apuntan a propuestas más alternativas. Cualquier lugar es válido (un restaurante, un salón de fiestas, un boliche o la cancha de básquet de un club) para que los que van en familia, en pareja o con amigos disfruten de las comidas típicas, la música y el baile.

Hace algunos años -muy críticos para el festival por sus problemas de organización y de financiación-, las peñas eran vistas como enemigas del escenario mayor. Pero en el último tiempo volvieron a convertirse en un complemento ideal, que hace tan particular a este gran encuentro con la música popular.

A metros de la plaza Próspero Molina, este año abrieron sus puertas La Salamanca (una de las mejor ambientadas), la que regentean Los 4 de Córdoba y la de Sergio Galleguillo y Los Amigos. A unas cuadras, se esparce el resto. La oficial se ubica frente a la plaza de los artesanos; por su escenario pasan la mayoría de los artistas que se presentan en el escenario mayor. La del Dúo Coplanacu es un clásico que creció al ritmo de sus seguidores y que sigue ofreciendo una muy buena programación. El día que comenzó el festival en el búnker de los Copla se podía escuchar al dúo Wagner-Taján o al trío que integran los hermanos Núñez con el percusionista "Chacho" Ruiz Guiñazú. Un par de días después, los músicos de Arbolito desataban toda su energía sobre ese escenario.

El grupo Los Carabajal sigue convocando a público familiar, ahora en una nueva sede para casi 900 personas sobre la avenida principal. Otra peña que tiene nueva casa es La Fisura. Si bien conserva su santiagueñismo y el toque "border" que tenían en ediciones anteriores, impulsado por Jorge Luis Carabajal, esta vez no excluye a lo más tradicional o familiar, ya que en 2010 comparte el espacio con la peña Sonkoy, de Cuti y Roberto Carabajal (dos especialistas en el tema, que llevan muchos años montando peñas en Buenos Aires y en Cosquín).

Son catorce las que este año se anotaron para formar parte del festival. La lista se completa con El aljibe, Emerger, El Castillo, La Chayera riojana, de Pica Juárez, y El Principito, de Claudio Toro. Además, durante las últimas cuatro noches, volverá De la piel al alma, colectivo de artistas encabezado por la cantante Paola Bernal. Con gran éxito, presentaron una peña el último año. Y éste decidieron desarrollar su propuesta integral que combina música, poesía y artes visuales en el Patio de los Poetas. Para llegar hasta allí hay que preguntar dónde queda lo del Puma, un entrañable personaje de la bohemia coscoína que decidió abrir las puertas a estos artistas para cuatro noches conceptuales, a partir del jueves, dedicadas a los cuatro elementos de la naturaleza.

La cosa no termina aquí porque lo cierto es que la música suena en cada esquina de esta ciudad. Por eso, también hay que sumar dentro del abanico de ofertas a restaurantes con música en vivo; de algún modo, terminan transformados en peñas por la cantidad de conjuntos y de cantores aficionados que se acercan para tocar en su escenario. .

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