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Polémica inversión / Los vínculos entre negocios privados y estatales

En el hotel de Kirchner todo lleva a Lázaro Báez

Política

La empresa que lo administra está vinculada al contratista del Estado y allegado al matrimonio presidencial

Por   | LA NACION

EL CALAFATE.- "Lindo mi pago en verano", anuncia un letrero como las pizarras de casas de cambio en el imponente hall del Alto Calafate, el hotel que adquirió Néstor Kirchner y para lo cual dice haber tenido que comprar casi 2 millones de dólares en octubre de 2008, cuando la crisis internacional se precipitaba y el alza de la cotización de la moneda norteamericana alarmaba al gobierno de su esposa.

Sin embargo, hoy, a menos de dos años de la polémica adquisición, está a cargo de empresas vinculadas con el ultrakirchnerista Lázaro Báez, un gran beneficiario de la obra pública, como lo es también Juan Carlos Relats, quien administra el otro emprendimiento hotelero de la pareja presidencial, la posada Los Sauces.

Así lo pudo advertir LA NACION durante una recorrida por el emprendimiento, donde una habitación doble cuesta US$ 247. De Hotesur, la sociedad que adquirió Kirchner y que es dueña de Alto Calafate, no hay ni rastros. Todo aquí es Valle Mitre SRL, donde figuran como dueños el escribano kirchnerista Leandro Albornoz y su esposa. Tal vez, a la pareja de turistas porteños que se saca fotos en el spa en este atarceder explosivo de febrero no les importe: están en el hotel del momento.

Nadie conoce aquí a Albornoz, un joven escribano de Río Gallegos, dueño de una carrera meteórica junto a Báez. En su estudio de Don Bosco 336 se cierran los negocios vinculados con Báez y con Kirchner. Incluso, se apilan copias de los programas periodísticos donde se escucha, lee y analiza lo que se dice del jefe.

El Calafate repunta con optimismo un 2009 malo. Se vive aquí el fervor del trabajo a destajo y sin horarios, típico de los destinos turísticos.

Nadie se pregunta demasiado si los hoteles son de Báez o de Kirchner. Pero la indiferencia aparente de los vecinos presidenciales desaparece cuando sienten que los medios se encarnizan con El Calafate. "Esto es por una pelea política. Estamos molestos porque están afectando al destino", insiste el intendente Javier Belloni (FVS) en el diario Prensa Libre , que también es de Báez.

Belloni garantizó que Cristina ganaría aquí cuando en toda Santa Cruz perdió el FVS, aunque el porcentaje de emisión de votos fue bajísimo.

Quiénes son los dueños de las grandes inversiones no es una pregunta que desvele aquí. La realidad indica que conviven una clase media empresaria con largas trayectorias y recién llegados, inversores internacionales, paisanos, lugareños y varios centenares de obreros que llegaron de Bolivia en el boom de la construcción. Se quedaron: ellos también hallaron su lugar en el mundo.

Tampoco es tema de interés para los pilotos y azafatas de Aerolíneas Argentinas, que llegan cada tarde al Alto Calafate, el único al que no se le suspendieron las contrataciones. Hay 13 hoteles de 4 estrellas, varios de ellos mejoran los US$ 247 por noche.

Los buenos vientos que corren alejaron el fantasma de octubre del 2008, cuando la crisis internacional trajo la peor temporada del lustro. En ese mes, Kirchner compró un hotel vacío a José Amil, que llegó a trabar amistad aquí con empresarios locales, y se reencontró con Juan Carlos Relats, del Panamericano, que alquila el hotel Los Sauces, de la Presidenta, y otro gran beneficiario de la obra pública.

La familia Amil conocía el rubro, a diferencia de otros inversores que llegaron atraídos por el boom de 2004. El Hotel Colón y Crillón lo garantizaba, por eso sorprendió a varios cuando Amil se despidió para no volver. En ese tiempo la Hostería Las Dunas fue adquirida por gente vinculada a Báez, la actual costanera en obra a cargo de Austral Construcciones (de Báez) llega hasta esta hostería de naranja estruendoso, a 2,5 km del centro.

Valle Mitre SRL es uno de los 67 socios de la Cámara de Comercio local que lucha por mantener la actividad despegada de la impronta K. La empresa registrada por Albornoz responde por las unidades de negocios Las Dunas, Alto Calafate, el exquisito restaurante de campo La Usina y una línea de transporte turística.

Este próspero emprendimiento se inició en 2004 como una sociedad entre Albornoz y Máximo Maratta, empresario local íntimo de Kirchner. En 2006 Maratta dejó la sociedad y Albornoz sumó a su mujer. Hoy esa empresa es una Sociedad Anónima con 5000 acciones y un capital social de 50.000 pesos, que opera propiedades y negocios valuados en millones.

Ese año coincide con el desembarco de Báez en "el lugar en el mundo" de los Kirchner. La compra de la estancia El Rincón, a 50 km de aquí, generó bastante ruido y una seguidilla de compra de estancias entre las que se incluye Río Bote y Cruz Aike, a 60 km de esta ciudad. Como casi todo lo adquirido por Báez, el lugar fue reformado, lo suficiente para que los Kirchner compartan asados lejos de los curiosos.

Los nombres se repiten: Adrián Berni, del directorio de Hotesur, es gerente de La Usina; en Hotesur, también está la hija de Alicia Kirchner, Romina Mercado, y el esposo de la fiscal Natalia Mercado, que no investigó las denuncias por tráfico de influencia en la compra de tierras fiscales que la incluye a ella y a parientes. También está en esa sociedad el abogado Roberto Saldivia, apoderado de Báez y firma segura junto a la de Albornoz en los negocios de Báez. Nombres conocidos y previsibles, aunque Hotesur, la empresa que declaró Kirchner comprar, con los 2 millones de dólares, no tiene hoy una actividad turística visible. .

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