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Búsquedas de paraderos / Un sistema trabado por la burocracia

Cómo actuar cuando alguien desaparece

Información general

Especialistas dicen que es un mito creer que hay que esperar entre 24 y 48 horas para hacer la denuncia; cualquiera puede pedir ayuda

Por   | LA NACION

Perder contacto con una persona querida lleva a una situación desesperante. La primera decisión lógica es pedir auxilio a las autoridades. Pero en la Argentina la burocracia puede sumar más angustias. Los datos no son compartidos inmediatamente entre jurisdicciones o despachos. La información de NN hallados, vivos o muertos, no está disponible de manera informatizada.

Todo esto quedó en evidencia ante el caso de Lucas Rebolini Manso, el hijo de los actores Antonio Grimau y Leonor Manso, cuyo cadáver estuvo en la morgue porteña 32 días hasta que se lo pudo identificar.

Quienes se ocupan de la búsqueda de personas, desde oficinas públicas u ONG, recomiendan que las denuncias se hagan de manera urgente, y a la vez, ante la policía, juzgados y fiscalías para acelerar el proceso.

"Es mejor una falsa alarma que dejar pasar un día", afirmó a LA NACION el director del Registro de Personas Desaparecidas bonaerense, Alejandro Inchaurregui.

No existen plazos legales de espera para presentar una denuncia por una persona extraviada. La tolerancia de 24 o 48 horas que se supone que debe cumplirse para exponer el caso a las autoridades es un mito popular. Cualquier ciudadano puede denunciar una desaparición en el momento en que se descubre la falta de un allegado. No es necesario ser familiar directo para hacer la presentación. Sólo debe dejarse constancia del vínculo que lo une a la persona perdida, que puede ser el parentesco, la amistad o una relación amorosa o laboral.

"La denuncia debe hacerse inmediatamente en una seccional policial. Nadie debe obtener como respuesta que hay que esperar 24 o 48 horas para hacer una presentación de pedido de paradero", indicó Marcelo Calabrese, defensor público de menores e incapaces. "Cuando se recibe la denuncia sobre un menor desaparecido, la policía tiene que informar al instante a los defensores", agregó.

En el Ministerio Público de la Defensa se explicó que, ante una persona desaparecida, el juez también debe dar parte a los defensores de pobres y ausentes para que resguarde sus derechos. Por lo general, el caso comienza con una denuncia en una comisaría. El primer acercamiento lo deben hacer los agentes, que tienen que llegar al domicilio de la persona perdida para comprobar si la denuncia es verosímil mediante la observación del lugar y el testimonio de vecinos. Luego, se da parte a un juzgado.

Comienza entonces un expediente en el cual el fiscal o el defensor público pedirán informes a la morgue, hospitales, pasos fronterizos y fuerzas policiales de otras jurisdicciones. Claro que la Justicia no tiene siempre los tiempos veloces de los angustiados familiares.

"No hay que quedarse quietos, hay que hacer escándalo. Mi consejo es de barrio, pero hay que movilizar a los amigos, compañeros de trabajo y del club, que todos ayuden a que se conozca la desaparición para que la sociedad se comprometa en la búsqueda", dijo Juan Carr, de Red Solidaria quien, junto con Missing Children, busca actualmente a 318 personas, de las cuales 180 son menores de edad. "Por suerte, el 90 por ciento de los chicos y el 60 por ciento de los adultos aparecen", sostuvo Carr.

En Missing Children aconsejan que apenas se sospecha de que un hijo se ha perdido se hagan consultas a compañeros de colegios, amigos y familiares para saber cuándo fue visto por última vez. También que se haga la denuncia en la comisaría más cercana y que se insista en que se tome la presentación aunque los policías digan que debe aguardarse un tiempo. Con una copia de la denuncia se debe concurrir al juzgado de menores y solicitar hacer una exposición del hecho, por más que la denuncia siga en la comisaría.

Ayer, autoridades del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes difundió la imagen de un adolescente internado en el Hospital Fernández. Sufrió un accidente a principios de mes y se busca a su familia (ver foto).

La Policía Federal cuenta con un sistema integrado con el SAME por el que debería poder informar si una persona fue detenida o trasladada a un hospital. Eso, si la persona fue identificada. Más complejo es el caso de NN hallados en la vía pública.

También la policía bonaerense tiene en una red informatizada los datos de personas halladas, que se cruzan con denuncias de extravíos. A ese sistema se integra el Registro de Personas Desaparecidas bonaerense, dependencia que recibe denuncias de particulares y observa los datos que se cruzan en la red policial para cotejar posibilidades de hallazgos. Se pide a los denunciantes que llenen una ficha con información, que incluye la ropa usada en el momento de ser visto por última vez y toda característica particular del buscado.

"Si la persona perdida es de la provincia de Buenos Aires y pidió algún certificado de reincidencia para su trabajo, las huellas están en el sistema informático provincial. Si es de otra provincia se piden las copias dactilares al Registro Nacional de las Personas. En el corto plazo puede mejorar esa situación porque, después de muchos años, podía ponerse al fin en funcionamiento en red el sistema nacional de huellas y datos morfológicos, con lo cual se podrían hacer identificaciones más rápidas de NN", contó Inchaurregui.

Neuquén pidió trabajar con un sistema espejo de búsquedas de personas con el registro bonaerense, pero esas iniciativas tienen más de vocación que de marcos legales.

En la Argentina no existe un registro nacional de personas extraviadas. En agosto del año pasado ingresó en la Cámara de Diputados un proyecto para crear un registro federal de información de personas, que debería centralizar las búsquedas de desaparecidos y entrecruzar datos sobre NN hallados en todo el país. La iniciativa no fue tratada y, dado que su autor, Hugo Acuña, legislador entonces por el Movimiento Popular Neuquino, finalizó su mandato en diciembre, será difícil que prospere.

Sí, en cambio, fue creado en 2003 un registro nacional de menores extraviados. Pero no todas las provincias adhirieron a esa alternativa, por lo que hallar a una persona perdida sigue siendo una tarea artesanal en el país. .

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