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Cuando el tratamiento es la dieta

Viernes 23 de abril de 2010
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Sebastián A. Ríos LA NACION

A diferencia de enfermedades como la hipertensión, la diabetes o el Parkinson, que requieren para su control el uso de medicamentos, el tratamiento de la enfermedad celíaca se basa exclusivamente en la alimentación. Y es de por vida.

La celiaquía es una intolerancia intestinal a una proteína denominada gluten. Si una persona celíaca ingiere un alimento que contiene gluten, se producen microscópicas lesiones en el intestino delgado, lo que conduce a una mala absorción de los nutrientes.

Sin tratamiento, las personas con enfermedad celíaca se desnutren y experimentan síntomas como diarrea, vómitos, descenso de peso o anemia. La enfermedad puede cursar también en forma más silenciosa y con menos síntomas digestivos y manifestarse a través de una mayor propensión a sufrir fracturas (ya que el intestino no absorbe correctamente el calcio).

Evitar, entonces, los alimentos que contienen gluten -presente en el trigo, la avena, la cebada y el centeno- es la medida fundamental para el cuidado de la salud de los aproximadamente 400.000 argentinos que padecen esta enfermedad.

Pero no siempre es tan fácil. Los celíacos no pueden consumir alimentos que contengan trigo, avena, cebada y centeno (TACC, es la sigla que los identifica), ni tampoco productos que hayan sido elaborados con sus harinas o en maquinarias que hayan procesado alimentos con gluten, lo que no siempre resulta claro cuando uno lee una etiqueta de un alimento industrializado.

Por eso, una de las grandes luchas de las asociaciones que agrupan a los pacientes celíacos (aquí y en el mundo) es lograr que se promulguen leyes que obliguen a que la industria alimenticia informe sobre la ausencia o presencia de gluten en sus productos, en forma clara y visible.

Ley de celiaquía

Esto en la Argentina ha sido establecido por la ley de celiaquía, aprobada en diciembre de 2009 tanto por el Congreso de la Nación como por la Legislatura porteña, que establece que los alimentos sin TACC deben ser rotulados con la leyenda "libre de gluten", y que es el Ministerio de Salud de la Nación el que debe llevar un registro de los productos alimenticios para celíacos, que se comercializan en el país.

En su artículo noveno, esa misma ley establece que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga "deben brindar cobertura asistencial a las personas con celiaquía, que comprende la detección, el diagnostico, el seguimiento y el tratamiento de esta, incluso las harinas y premezclas libres de gluten".

La alimentación del celíaco, vale aclarar, es más onerosa que una dieta en la que no se debe observar la ausencia de gluten. Y uno de los motivos es que generalmente se deben evitar los productos alimenticios que son más económicos, cuyos fabricantes no se toman la molestia de verificar (o a veces siquiera de aclarar) que en su elaboración no se han utilizado materias primas con gluten.

Hasta ahora, han sido los pacientes y las asociaciones de pacientes quienes han garantizado (a su propio costo) el cumplimiento del tratamiento de la enfermedad celíaca. Eso parece estar cambiando.

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