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El nuevo aluvión en la Red: compartir datos privados

Hace 10 años era impensable contar en la Web detalles personales; hoy es una práctica común

Domingo 25 de abril de 2010
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Brad Stone The New York Times

SAN FRANCISCO.- Mark Brooks quiere que toda la Web se entere de que gastó 41 dólares en una funda de iPad en la tienda de Apple, 24 dólares para comer en Applebee´s y 6450 dólares en una cirugía de nariz en una clínica estética de Florida.

¿Les parece demasiada información? En Internet, tal cosa no existe. En la Web hay un aluvión de nuevos emprendimientos destinados a canalizar la necesidad de la gente de divulgar los detalles de su vida, desde sitios como Blippy, donde Mark Brooks suele anunciar sus compras más recientes, o Foursquare, una red social móvil que permite que la gente especifique su localización precisa en el mundo, hasta Skimble, una aplicación de iPhone utilizada para difundir, por ejemplo, cuántos abdominales hacen en el gimnasio o cuánto tiempo dedican a sus clases de yoga.

Hasta hace poco, mucha gente era reacia a usar su verdadero nombre en Internet y, más aún, a compartir detalles personales potencialmente vergonzantes sobre sus hábitos de consumo y su estilo de vida. Pero estos nuevos emprendimientos han sabido explotar esta moda de franqueza online , a pesar de los riesgos que podría entrañar.

"La gente no siempre piensa que esa información queda fijada, ni en el uso y abuso que podrían hacer de ella los agentes de ventas", aseguró Chris Conley, miembro de Unión de Libertades Civiles de Norteamérica.

Esa moda de compartir información ya se ha topado con algunas trabas. La iniciativa de Blippy de permitir que los consumidores publiquen lo que compran preocupó tanto a Amazon.com -por las consecuencias en términos de seguridad que la divulgación de esa información podía tener- que en su sitio web el acceso a esa opción estuvo bloqueada durante meses.

En marzo, Blippy logró eludir el bloqueo de Amazon: solicitó a sus clientes que accedieran a sus cuentas de Gmail para luego extraer los datos de sus compras de las facturas que Amazon les enviaba por e-mail. Amazon se negó a hacer comentarios al respecto.

No hay manera de cuantificar el número de este tipo de iniciativas, pero hacen furor entre los empresarios con capital de riesgo.

Blippy, que se inauguró en 2009, fue el primer sitio que introdujo la idea de publicar las compras hechas con tarjeta de crédito y otros medios de pago. El mes pasado, atrajo a cerca de 125.000 visitantes y cerró tratos con inversores de capital de riesgo por 11 millones de dólares. En un futuro, el sitio espera hacer dinero, entre otras cosas, por el cobro de comisiones cuando la gente se sienta motivada a imitar las compras que sus amigos publican en el sitio.

Los impulsores de Swipely, un sitio similar a Blippy de inminente lanzamiento, son igualmente optimistas. "Ayudaremos a la gente a descubrir un fabuloso restaurante o una buena película a través de sus amigos, y podrán recomendar los productos que han comprado con mayor facilidad", dijo Angus Davis, de 32 años, un veterano de Netscape y Microsoft que integra el limitado grupo de usuarios que están testeando Swipely.

Brooks, un consultor de sitios web de citas, de 38 años, parece ser el cliente perfecto. Brooks publica su itinerario de viajes en Dopplr. Su perfil de ADN está disponible en 23andMe. Y, a través de Blippy, hace públicos todos los gastos efectuados con su tarjeta Chase Mastercard, así como sus gastos en Netflix, iTunes y Amazon.com.

Este mundo nuevo tiene sus orígenes en el desenfrenado intercambio de fotos, informes y noticias personales en servicios como Facebook, Linkedln y Twitter, que han ido preparando a la gente para publicar hasta los aspectos más mundanos de sus vidas.

Para los cerebros de Silicon Valley, todo esto forma parte de una única y profunda tendencia: la gente está cada vez más relajada respecto de su privacidad, y se ha dado cuenta de que la publicación de pequeños detalles de su vida puede revelar coincidencias estimulantes y redundar en pequeñas gratificaciones para el ego.

DailyBooth, fundada en Londres, pero que se trasladará a San Francisco, pide a sus usuarios que publiquen una foto suya todos los días. "Es la manera más completa y veloz de transmitir cómo están las personas y cómo se sienten", dijo Brian Pokorny, un inversionista de Silicon Valley que acaba de asumir como director ejecutivo de la empresa.

Si bien quienes han superado la treintena pueden sentirse amedrentados por este tipo de prácticas, a los jóvenes no parece preocuparlos. Según la empresa de investigaciones online Compete.com., el sitio recibe alrededor de 300.000 visitas al mes, y sus usuarios parecen ser mayormente adolescentes exhibicionistas.

"Hace diez años, la gente tenía miedo de comprar por Internet. Hoy, revelan en la Web todo lo que compran", dijo Barry Borsboom, estudiante de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos, quien este año creó un sitio web deliberadamente provocativo llamado Please Rob Me ("Por favor, róbeme").

Traducción: Jaime Arrambide

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