Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Afecta a las principales marcas

Hay demoras de hasta dos o tres meses para la entrega de autos 0 km

Economía

El alza de las ventas y la conveniencia de exportar a Brasil hace que las terminales se retrasen

Por   | LA NACION

Para algunos, un signo de crecimiento económico. Para otros, una muestra de que Brasil es más atractivo. Para los clientes, una gran incomodidad.

Como ya había ocurrido con el boom de ventas de 2007 y 2008, las concesionarias de autos volvieron a registrar demoras de hasta dos y tres meses en la entrega de algunas unidades 0 Km. A la suba interanual del 37% que registró la demanda en marzo (16% en el primer trimestre), se suma el hecho de que el mercado brasileño está batiendo todos los récords históricos y está absorbiendo una parte muy grande de la producción local.

Tal como reconocen en las terminales radicadas en la Argentina -que deben coordinar sus estrategias comerciales con la conducción de cada compañía para la región-, un mismo vehículo se vende en Brasil a un precio que es de 25 a 35% superior, medido en dólares, al que tiene aquí.

Los problemas, advierten en el sector, se extienden a modelos de todas las principales marcas, aunque con distinta intensidad. Según las fuentes consultadas, en muchos casos, como el Renault Clio o el Chevrolet Agile, las demoras se ubican entre 30 y 45 días. Pero los compradores de unidades más caras, como puede ser un Volkswagen Vento, que pretendan elegir determinado color y equipamiento, deben prepararse para esperar dos y hasta tres meses.

"Es cierto que hay algunos autos con atrasos", confirmó Dante Alvarez, presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). "El mercado de Brasil está tirando muy bien y las terminales tienen que abastecer a los dos mercados. Las demoras llegan a los 30 o 45 días en casi todos los modelos que se fabrican en los dos países."

Mayor incluso podría ser la demora para aquellos vehículos fabricados en México (que tampoco pagan arancel de importación), porque las terminales prefieren derivar su producción al mercado brasileño, que este año consumirá 3,4 millones de unidades 0 Km (en marzo se vendieron casi 354.000 unidades, un récord histórico).

El dueño de una red de concesionarias bonaerense fue menos diplomático que Alvarez: "Hoy muy pocas terminales tienen autos y casi no hay modelos con entrega inmediata. Hay grandes restricciones de los productos fundamentalmente por Brasil".

La semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner dio, sin embargo, otra interpretación de las demoras: "Cuando por allí uno lee o mira televisión y ve que están tardando dos meses para entregar un auto, y por ahí algunos se quejan porque hay mucha cola en los camiones o porque tienen que esperar dos meses para que les renueven el auto, bueno, son inconvenientes, pero convengamos que son bastante más agradables que los que se pueden tener en otro momento de estrechez económica".

Durante la presentación del nuevo CrossFox, el gerente general de Volkswagen Argentina, Marcelo Dato, reconoció que en algunos productos todavía había demoras, aunque aclaró que la empresa está optimizando algunos procesos (en especial en la importación de vehículos) para satisfacer la demanda. "En este contexto, a nosotros nos conviene mucho más exportar que vender en el mercado local, y a Brasil le conviene más vender en el mercado local que exportar a la Argentina. Hoy Brasil vende a un precio que está 25% por encima de la Argentina", añadió.

Según Maximiliano Scarlan, analista de abeceb.com, al mes de enero, el precio de un vehículo vendido en Brasil era entre 20 y 60% más caro que en el país (según el modelo). La situación, que está vinculada con el mayor poder adquisitivo de la población brasileña, con los mejores planes de financiación y con la fortaleza del real, tiene como resultado un mayor margen de rentabilidad sobre cada unidad vendida en Brasil.

"Las terminales argentinas están tratando de optimizar al máximo su producción, dentro de los turnos actuales", explicó Scarlan. Hasta 2008 hubo una tendencia a incrementar los turnos de producción, situación que se convirtió en problemática durante la recesión de 2009. "Ahora todas las decisiones son más cautelosas", señaló el economista.

Las terminales argentinas podrían producir este año cerca de 700.000 unidades, la mayoría de las cuales serán exportadas (principalmente a Brasil). Durante el primer trimestre, se exportó el 60% de los 124.000 vehículos fabricados aquí.

Pero el hecho de que la demanda argentina esté muy fuerte no impide que las automotrices sigan ofreciendo importantes descuentos (en algunos casos de hasta $ 6000) para poder cumplir con los cupos de participación prometidos a las casas matrices. Esto hace que muchos dueños de concesionarias se quejen porque el boom de ventas no se traduce para ellos en una mejora de la rentabilidad. .

TEMAS DE HOYEl secuestro del padre de Carlos TevezCristina KirchnerLa pelea con los holdoutsThomas Griesa