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Se registraron 2371 ataques de animales

En siete de cada 10, las víctimas fueron chicos; reciben 20 casos diarios en el Instituto Pasteur

Martes 04 de mayo de 2010
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Según un trabajo de los pediatras Sergio Schvartzman y Mirta Pacín que dio a conocer ayer la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano (AACM), siete de cada diez lesiones por mordedura de perros se produce en niños. "Los chicos suelen ignorar cómo relacionarse con los animales y su curiosidad puede llevarlos a comportamientos que pongan en riesgo su salud, como por ejemplo molestarlos mientras comen o cuidan de sus crías, lo que provoca reacciones violentas en el animal", afirman los especialistas.

"El rol de los padres es fundamental en la prevención de mordeduras –explica el doctor Carlos Lupotti, miembro de la AACM, especialista en traumatología y ortopedia–. Los mayores siempre tienen que acompañar a los niños mientras interactúan con las mascotas, por más que sean animales propios o conocidos. Además, es muy importante enseñarles desde chicos qué tipo de comportamientos provocan reacciones agresivas y cuáles son las señales de advertencia; por ejemplo, cuando gruñen, ladran o muestran los dientes."

Desde que comenzó el año, el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur registró 2371 ingresos por mordeduras en la Capital Federal, es decir, más de 20 casos diarios en promedio.

Las mascotas reaccionan violentamente por varios motivos, que van desde la defensa de sus cachorros y de su territorio hasta el miedo y el maltrato físico. Por eso los especialistas sugieren no molestarlos mientras duermen, comen o cuidan a sus crías, evitar el juego con animales desconocidos, no asustarlos y no intentar separar a animales mientras se pelean.

Ante la amenaza de un perro, no hay que correr ni mirarlo fijamente, se sugiere quedarse quieto y moverse con mucho cuidado. En caso de una caída, enroscarse como una bola en el piso y cubrir la cabeza y el cuello con las manos para proteger la cara. Además de estos consejos, se recomienda promover la sociabilidad del animal, el encuentro con las personas, el buen trato y no acostumbrarlo a juegos violentos.

Las mordeduras pueden producir cortaduras, rasguños, y aplastamiento de músculos y huesos. Con el paso de las horas, si no se toman los cuidados necesarios, las lesiones pueden causar infecciones causadas por las bacterias del animal.

El grado de infección que contraiga la víctima estará directamente relacionado con el estado de salud del paciente y del animal, y con la profundidad de la mordedura. Las mordeduras de gatos, por ejemplo, tienen más posibilidades de desarrollar infecciones, ya que sus dientes son agudos y filosos, llegan a tejidos más profundos y depositan las bacterias en zonas difíciles de limpiar. Por eso, es muy importante poner en observación al animal y conocer su estado de salud.

Las mordeduras de animales pueden llegar a provocar la muerte de la víctima. En algunos casos el animal contagia la rabia a través de su saliva, por lo que también se sugiere vacunarse urgentemente contra el virus.

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