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El Rotary, la ONG que busca erradicar la polio en Africa

John Kenny, presidente de Rotary Internacional, está de visita en el país para supervisar proyectos

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LA NACION
Jueves 06 de mayo de 2010
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"Se beneficia más el que mejor sirve", afirma, con convicción, John Kenny, presidente de Rotary Internacional, la más antigua hermandad de servicio, que 105 años después de su fundación, en Chicago, sigue abogando con el mismo ímpetu por el beneficio colectivo por sobre el individual.

Con 1.200.000 miembros en todo el globo-destacados empresarios, profesionales y dirigentes- repartidos en 33.000 clubes de 204 países, la filosofía rotaria, con elevados preceptos éticos, se centra en la satisfacción personal de algo tan simple como ayudar al bien común. Y con ello, la gran diferencia dentro de una comunidad. Por ello, ser rotario significa, ante todo, estar siempre dispuesto a servir.

Escocés, señero jurista, presbítero mayor de la Iglesia de Escocia, además de contribuyente de donaciones extraordinarias, Kenny llegó al país en el mes de su bicentenario para interiorizarse de los proyectos humanitarios que lleva adelante la institución. Entre ellos, los revolucionarios bancos de marcapasos y de elementos ortopédicos para personas carenciadas, la Campaña Nacional de Lucha contra la Muerte Súbita o las becas a estudiantes de todos los niveles que hace años mantienen a centenares de chicos dentro de las aulas, entre un sinnúmero de iniciativas silenciosas.

Kenny, en su segunda visita al país
Kenny, en su segunda visita al país. Foto: Carolina Santos

Con 11.000 rotarios en todo el país, congregados en 600 clubes (43 de ellos concentrados en la ciudad Buenos Aires), los ideales rotarios comenzaron a fraguarse en el país a partir de noviembre de 1919.

El abogado y periodista Jorge A. Mitre, director de LA NACION entre 1912 y 1932, presidió el primer club de rotarios, fundado en los salones del Jockey Club.

En el plano internacional, desde 1986, Rotary lleva adelante la más exitosa campaña para erradicar la poliomielitis, a través del programa PolioPlus. Con más de 1200 millones de dólares recaudados para esa causa, se logró desterrar ese mal en Africa en un 99 por ciento, con la ayuda de Bill y Melinda Gates, quienes donaron US$ 355 millones en los últimos dos años.

Ahora, en el contexto del Mundial de Fútbol, una pelota de ese deporte firmada por primeros mandatarios del globo está recorriendo Africa con el lema "Pongamos fin a la polio".

La acción se orienta a concientizar sobre la importancia de la vacunación y se emparienta con la intervención lumínica del Obelisco, el 23 febrero pasado, que tuvo ese fin en el 105° aniversario de la institución.

"Para combatir ese 1% que nos resta, hemos comprometido otros US$ 200 millones para la compra de vacunas, de los cuales ya llevamos recaudados US$ 120 millones", señala Kenny en una charla con LA NACION. Y, con la humildad que caracteriza a los rotarios, ahonda en la última gran conquista de la institución: la apertura, en 15 días, de un Club Rotary en Palestina, donde palestinos e israelíes trabajarán juntos por la paz y el bienestar de ese pueblo.

Precisamente, la paz es el fin último de la institución, que toma como estandarte el crecimiento de los pueblos como única forma de vida. Y, a partir de allí, la tolerancia como pilar que mantiene unidos, describe Kenny, con tono didáctico.

Los valores que guían el accionar rotario no han cambiado -continúa Kenny- y se basan en el servicio, la integridad, la diversidad, el liderazgo y el compañerismo. Tampoco han cambiado, apunta, los grandes ejes de acción solidaria de sus miembros: "Como hace cien años -dice-, nuestro énfasis está en la salud, la educación y en combatir la pobreza. Y ahora estamos prestando especial atención a proyectos de sustentabilidad para el agua, que entendemos es donde más se necesita trabajar hoy", agrega Kenny.

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