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Advierten sobre el peligro de la inflación y el atraso cambiario

Ferrer, Machinea y González Fraga afirmaron que la suba de precios ronda el 20% anual

Jueves 27 de mayo de 2010
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Martín Kaneguiser LA NACION

Mesurados pero firmes, los economistas Aldo Ferrer, Javier González Fraga y José Luis Machinea advirtieron que la alta inflación y el atraso cambiario erosionaron los logros del sólido crecimiento registrado tras el fin de la convertibilidad.

En un debate académico, los especialistas coincidieron en indicar que la inflación "está muy por encima de las cifras oficiales". De inmediato, afirmaron que la imposibilidad de precisar esa cifra acelera la expectativa de aumento de los precios.

El seminario se desarrolló ayer en la Universidad Católica Argentina (UCA) como parte de un ciclo de instituciones, precios y macroeconomía organizado con las universidades de Buenos Aires y de San Andrés.

Aun Ferrer, que es funcionario del Gobierno, admitió que la inflación "es del 20 por ciento", una estimación similar a la de los otros panelistas, bastante arriba del 8% informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Director de la petrolera oficial Enarsa y en Siderar por el Estado, señaló que "en parte, la inflación surge por la falta de confianza de las estadísticas oficiales".

Esta desconfianza está "incorporada" en las negociaciones salariales y de otros contratos, admitió el ex ministro de Economía de los gobiernos militares de Roberto Levingston y Alejandro Lanusse.

De inmediato, dijo que para combatir esta inflación "inercial" hace falta un combo de "política de ingresos" -una forma efímera de pedir una contención de las subas salariales- y "subrayar la solidez macroeconómica lograda en los últimos años".

"La mejor política económica"

Al respecto, González Fraga consideró que, más allá de sus críticas, "la política económica que comenzó en 2002 ha sido la mejor de los últimos 40 años, salvo por el error garrafal de intervenir políticamente el Indec".

Sobre esta decisión de manipular los índices, González Fraga subrayó: "No tiene ni un solo beneficio, porque el supuesto ahorro en el pago de la deuda es mucho menor que el perjuicio por el costo financiero de no tener acceso a los mercados".

En cuanto a las medidas para controlar la inflación cerca del 10% ("un nivel hasta deseable"), el presidente del Banco Central de la primera etapa del menemismo dijo que el Gobierno podría instalar un sistema flexible de metas de inflación, "para reducirla de a poco y sin ninguna necesidad de un ajuste".

En cambio, dijo que los importantes aumentos salariales logrados por varios gremios en los últimos meses "no son parte del problema, sino una consecuencia de la falta de fortaleza macroeconómica". En definitiva, agregó, "si no se encara ahora alguna solución de este tipo, los desequilibrios que ahora son subsanables -y que incluyen el déficit fiscal- serán preocupantes".

En cuanto al balance de lo que ocurrió desde la salida de la convertibilidad, afirmó: "Se puede discutir cuánto tuvo de mérito el Gobierno en el crecimiento de estos años, aunque desde 2006 el incentivo de las políticas estuvo colocado sobre la demanda y no sobre la producción".

Esta tendencia deriva, advirtió, en que "las importaciones cada vez crezcan más y por lo tanto pongan más presión sobre el tipo de cambio".

Con matices, los tres panelistas sugirieron también que el tipo de cambio sufre un importante nivel de atraso, lo que deriva en el creciente pedido de los industriales para gozar de un mayor nivel de protección frente a los socios comerciales del país. Machinea, primer ministro de Economía de la Alianza y nuevo director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella, prefirió "poner en contexto" los logros argentinos de los últimos años".

"Toda América latina, y en especial, América del Sur, tuvo superávit fiscal y externo, en un ciclo que gozó desde 2003 de los mejores términos de intercambio de las últimas seis décadas", dijo el ex secretario general de la Cepal. Para sostener el crecimiento logrado luego de la salida de la convertibilidad, agregó Machinea, "hay que fijar una regla de política fiscal, monetaria y de ingresos contracíclica, para expandir la actividad en una recesión y moderarla en un ciclo de alto crecimiento".

"Nadie puede creer que un país puede crecer en forma sostenida al 7 por ciento anual con una tasa de inversión del 23 por ciento del PBI. El sudeste asiático tenía tasas superiores al 30 por ciento", aclaró Machinea.

La otra coincidencia importante de la noche entre los tres fue la necesidad de recuperar el superávit fiscal del período 2003-2005.

En cambio, no hubo acuerdo sobre la importancia de la independencia del BCRA, porque Ferrer y González Fraga dijeron que no influye en la inflación, mientras que Machinea, con cuidado, sostuvo lo contrario.

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