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Después de dos años mejoran las expectativas sobre el país

Un 35 por ciento cree que 2011 será más favorable; la percepción negativa de la realidad bajó 22 puntos

Domingo 06 de junio de 2010
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LA NACION
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Después de una sostenida etapa de mal humor social, conflictos políticos y sociales, crisis económica y fuertes cuestionamientos a la calidad de sus gobernantes, parece haber empezado a modificarse la tendencia negativa en la percepción de la realidad nacional, el Gobierno y el futuro.

El cambio se registra leve, pero nítido en la encuesta de opinión pública que la consultora Poliarquía llevó a cabo, en exclusividad para LA NACION, un día después de los festejos nacionales del Bicentenario y por espacio de una semana. Si bien quienes piensan que la situación del país es negativa (32 por ciento) aún son la primera minoría, ese porcentaje es sensiblemente menor que el que se registraba en diciembre último, cuando trepaba al 54 por ciento.

A casi un año de su derrota electoral, y aunque el 42 por ciento de los encuestados cree que el país empeoró con relación a un año atrás (un 27 por ciento estima que mejoró), parece haber amainado sensiblemente el viento en contra para el Gobierno.

La baja del pesimismo se basa, sobre todo, en la mirada hacia el futuro: un 35 por ciento de los 1000 encuestados en todo el país cree que estará mejor dentro de un año, un 28 por ciento asegura que la situación general estará igual y un porcentaje similar cree que empeorará. Por primera vez desde que se desató la crisis entre el Gobierno y el agro, los optimistas superan a los pesimistas cuando se los interroga sobre sus expectativas hacia el próximo y decisivo año electoral.

"Visualizamos en los últimos seis meses un proceso lento pero sostenido de recuperación de las expectativas positivas y una baja en las negativas", afirmó a LA NACION Fabián Perechodnik, director de Poliarquía. Según los encuestadores, desde el final del primer trimestre de la gestión de Cristina Kirchner se combinaban de manera constante una visión negativa de la gestión y el pesimismo en relación con el futuro. Una tendencia que se acentuó a medida que se extendía el conflicto entre el Gobierno y el campo, primero, y la crisis financiera internacional, después.

En junio de 2009, por ejemplo, sólo un 17% de los encuestados tenía una opinión positiva de la situación; un 43% la evaluaba como regular y un 39% como negativa. En la comparación, la visión positiva subió ocho puntos porcentuales, mientras que la negativa bajó siete puntos.

Las buenas perspectivas actuales se acentúan cuando se analizan los datos de la provincia de Buenos Aires, que hoy gobierna el kirchnerista Daniel Scioli. Un 29% de los bonaerenses estima que la situación actual es buena, contra un 23% de encuestados que vive en el interior del país.

El porcentaje se eleva al 35% cuando se trata de evaluar de forma positiva la situación del país en comparación con la de junio de 2009. Y sube todavía más, hasta el 41% de los consultados, cuando se les pregunta por la situación de la Argentina dentro de un año.

Un 29% de los bonaerenses cree que estará igual dentro de un año, y sólo un 23% estima que la situación empeorará. El dato adquiere especial importancia dada la influencia del conurbano bonaerense en el total del mapa electoral nacional.

"Durante la actual presidencia, el optimismo ha sido consistentemente más fuerte entre los habitantes del Gran Buenos Aires (GBA), tendencia que se corrobora y acentúa en los últimos meses", comentó Alejandro Catterberg, también director de Poliarquía.

Cuestiones pendientes

De todos modos, y según datos adicionales, al Gobierno no le convendría caer en un excesivo triunfalismo. Según la misma encuesta, la clase dirigente y los políticos en particular aparecen en el segundo lugar en la tabla de principales problemas del país (19%), sólo superados por la inseguridad (25%).

El desempleo fue elegido principal problema del país por un 15% de los encuestados, y los problemas económicos (inflación, bajos salarios) aparecen como prioridad para un 10% de los consultados. En la evaluación de quienes participaron en la encuesta sobre la corrupción y los medios de comunicación, el saldo no es positivo para las visiones del oficialismo (ver aparte).

¿Cómo resolver el problema de la inseguridad? Seis de cada diez personas creen que la solución pasa por "mejorar la situación de pobreza y marginación", y sólo un 34% apela al "aumento de penas" y la "dureza con los delincuentes" como salida para el flagelo.

Hasta hace poco tiempo, de la mano de las iniciativas legislativas impulsadas por Juan Carlos Blumberg, como la baja en la edad de imputabilidad para delitos graves, el segundo grupo era mayoritario.

En el mismo sentido, los "problemas sociales" fueron elegidos por la mitad de los encuestados como prioridades a las que los funcionarios deberán prestar especial atención en los próximos cinco años. Los problemas económicos agruparon el 33% de las voluntades, y las problemáticas políticas e institucionales, el restante 17 por ciento.

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