Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

¿Qué espera un hijo de un padre?

Información general

Algunas reflexiones sobre el rol de los progenitores biológicos, los del corazón, los que sueñan con serlo y los que al menos lo intentan

Aunque la pregunta resulte ambiciosa, algunas ideas y sentimientos pueden orientarnos en lo que pretende ser un espacio para la reflexión. La propuesta es repensar el vínculo para, en estos tiempos que corren, ser "el mejor papá que se pueda". Lejos está la idea de hacer de éste un artículo de manual ni dar lecciones de ética o moralina, mucho menos caer en las frases idealistas de algunas tarjetas alegóricas.

Desde un primer momento, entrados en tema, convendría dejar en claro que se puede tener un hijo y no llegar a ser padre. Con la posibilidad de procrear, lo que la biología puede darnos es tan sólo una primera oportunidad. No alcanza con que un hombre logre la descendencia para concretar la paternidad.

Si lo miramos con los ojos de un hijo, muchas menos dudas pueden quedar en torno a esta premisa inicial. Primera respuesta: si hay algo que un hijo necesita o espera es que el hombre sepa o, al menos se disponga, a ser su padre. Algo así como que "papá" pueda entender y asumir la responsabilidad paterna, más allá de los lazos de sangre. La genética en sí misma no otorga derechos ni garantías. Con suerte un hijo puede tener nuestros rasgos, color de ojos, pelo, quedar pelado, usar lentes o ser hincha de un mismo club de fútbol.

Otro principio que debemos dar por entendido: desde el primer día, lo que todos necesitamos es amor. El apego con "mamá" nos asegura la leche y el abrazo seguro . En este juego del primer vínculo, "papá" tiene una misión especial y fundamental: primero, facilitar y sostener ese lazo tan esencial y, después, tan paradójico como necesario, tiene que romper con esa unión tan simbiótica. De esta manera, le abre a su hijo la posibilidad de una vida más allá de mamá. Papá es quien tiene la llave de acceso al lenguaje, la cultura y la sociedad.

El psicoanálisis de Freud y las teorías de Lacan dan cuenta de esto. Para hacerlo sencillo, cada uno con sus particularidades, identifican a la "cuestión del padre" o a la "función paterna" como la tarea que tiene el padre (o quien lo haya sustituido) de limitar el deseo de la madre. Esa "escisión" es altamente positiva y necesaria. Es el padre quien transmite la primera ley, quien prohíbe el incesto, y sirve como modelo identificatorio o de comparación.

Cada cultura, cada contexto social y familiar determinan las características de un padre que ya forma parte de una cadena generacional, una constelación familiar que nos será propia por herencia y de la que también aprenderemos un estilo de vínculo. Siempre habrá oportunidad para con todo eso intentar un perfil o estructura propia de relación parental.

Si bien podemos modificar conductas a lo largo de la vida, seremos gran parte de lo que nuestro padre nos enseñe. Muchas veces, sin que él sea consciente de tanta responsabilidad, papá suele ser: el primer modelo de hombre, el primer formato de comunicación, el primer ejemplo de marido o pareja, el primer modelo de trabajo y vocación, el primer arquitecto especialista en hogares.

A los biológicos recibidos, a los del corazón, a los que sueñan con serlo, a los que trabajan todos los días para lograrlo, a los que al menos lo intentan; a los que, desde hoy, pueden reinventarse y salir a recuperar el tiempo perdido. Por ellos y por sus hijos. Feliz día del padre.

Tarea para el hogar (algunos ítems para repensar la paternidad):

  • Escuchar y comprender (abrir las orejas y el corazón modela personas sensibles y solidarias)
  • Enseñar y aprender (los hijos suelen ser alumnos rebeldes y grandes maestros)
  • Basarse en el afecto más que en la negociación (los abrazos no tienen precio, regulan la autoestima y garantizan seguridad)
  • Saber que somos parecidos y diferentes (la primera lección de libertad)
  • Ni actos dominantes ni sobreprotectores (más lecciones de libertad con la cuota justa y necesaria de límites)
  • Encontrarse en el juego (el acto de "jugar" regula emociones, mide fuerzas, enseña sobre roles y reglas de convivencia)
  • Fomentar la mesa familiar (ejercita el diálogo, promueve el encuentro y aporta otros tantos miles de hábitos y nutrientes)
Por Eduardo Chaktoura Especial para lanacion.com
TEMAS DE HOYReforma del Código Procesal PenalPresupuesto 2015El caso de Lázaro BáezDamián Stefanini