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Chloe

Ese oscuro espejo del deseo

Espectáculos

Atom Egoyan propone salvar un matrimonio con juego dramático y algo perverso en este thriller que se estrenará pasado mañana

El título de esta nota no es casual y merece una explicación. Tanto el film de Luis Buñuel como el vidrio tratado para permite ver imágenes reflejadas en su superficie tienen mucho que ver con Chloe y su director, el canadiense Atom Egoyan. La película, que inauguró la competencia oficial del Festival de San Sebastián en 2009 y pasado mañana estrenará Alfa Films, es un drama de alto voltaje erótico.

Lo explica el propio Egoyan: "Cuando era muy joven, vivía en un pueblo de la costa oeste del Canadá y allí descubrí en un libro la existencia de El perro andaluz , el clásico surrealista de Buñuel. Como no la pasaban por TV ni programaban en ciclos ni había videos ni DVD, la encargué a una tienda de Nueva York donde la vendían en Súper 8. La vi una y otra vez. Me abrió la cabeza", reconoce, café de por medio, en el lobby del lujoso hotel María Cristina, en diálogo con LA NACION. "De Buñuel me gustaba su forma de sobresaltar e interpretar la represión sexual", insistió. Pero no es el único director que admira. Su lista incluye por lo menos dos más: Pier Paolo Pasolini y Rainer W. Fassbinder. Seguramente por eso Chloe tiene como eje a un personaje enigmático que recuerda al de Teorema , y una significativa presencia de cristales y espejos, como aquellos de Desesperación o El matrimonio de María Braun .

"Mi intención es jugar con los espejos, donde estos personajes se ven reflejados como son, con sus verdades y mentiras, o a través de cristales, donde los unos ven a los otros, los imaginan y hasta pueden imaginarse a ellos mismos viviendo otras experiencias producto del deseo, tal como nos condiciona la sociedad de consumo de la que formamos parte", reflexiona.

Trailer de Chloe

Chloe , que tiene como figuras principales a Liam Neeson, Julianne Moore y Amanda Seyfried (bien recordada por La joven vida de Juno y el musical Mamma Mia ), es una versión libre de Nathalie X , el thriller erótico que en 2003 permitió descubrir a Anne Fontaine (más tarde autora de Coco antes de Chanel ), en el que reunió nada menos que a Gérard Depardieu, Fanny Ardant y Emmanuelle Béart.

"En realidad, de aquella película sólo quedó la anécdota inicial, la de la mujer que contrata a una prostituta para seducir a su esposo y así comprobar su fidelidad", dice, restando importancia al hecho de que se trata de una remake. "Está más que claro que en aquélla, ni las dos mujeres se relacionaban entre sí más allá de su arreglo, y que el desenlace no era el mismo de este nuevo guión? El tono emocional es diferente y ahora los personajes tienen una necesidad psicológica que en aquélla no existía", asegura el autor de obras trascendentes de las últimas dos décadas, como Exótica , El dulce porvenir, El viaje de Felicia, Ararat y, por último, Adoración , que aquí se vio directamente en DVD.

Reinventar el matrimonio

David, un músico especializado en historia, da clases y viaja de un lado a otro. De regreso a su casa, donde piensa reencontrarse con Catherine, su esposa, y también con su hijo para festejar su cumpleaños, un hecho inesperado le impide embarcarse.

Ella, una ginecóloga tan rigurosa como fría, le había preparado una fiesta sorpresa con muchos invitados. Pero David no llega y Catherine entra en pánico. Sospecha de su esposo, al tiempo que teme, con argumentos serios, que su reloj biológico está por anunciarle una temida vuelta de página.

Insegura, a pesar de muchos años de convivencia, contratará a una muy joven escort para que seduzca a su esposo y le cuente, capítulo tras capítulo y con lujo de detalle cada encuentro. El termómetro sube y el juego deviene peligroso, porque -el espectador es testigo privilegiado- David no es de madera y la chica tiene todo el vicio y la maldad en el cuerpo como para romperle la cabeza al más fiel de los maridos que, como casi sexagenario, no es frecuente que sean observados con avidez sexual por chicas de veintipico.

Estaba escrito que el juego perverso de Catherine tuviera consecuencias, previsibles o no, y es en ese punto en el que todo comienza a tensionarse y la niña bonita se meterá en la vida de toda su familia.

Una tragedia real

En marzo de 2009, mientras rodaba esta película en Toronto, Liam Neeson se enteró del tristemente célebre accidente de esquí en Quebec que terminó costándole la vida a su esposa, la actriz Natasha Richardson. "Cuando Liam se enteró -recuerda Egoyan-, partió urgente y todos pensábamos que ya no volvería. Pero después del funeral regresó y terminó su trabajo. Me imagino lo difícil que fue interpretar un papel que requería tanto compromiso emocional en una circunstancia así, pero Liam es un gran profesional y lo demostró en una situación límite. Siempre le voy a agradecer su generosidad", subrayó Egoyan.

A Moore, por su parte, le tocó en el film la difícil tarea de transmitir el dolor de su personaje sin caer en el estereotipo de la mujer despechada, según analiza el director: "Catherine es una mujer atractiva que entra en crisis cuando cree que ya no puede ser objeto de deseo de su esposo. Es muy valiente, igual que Julianne al interpretarla, casi sin maquillaje y con el rostro desencajado cuando dice que se siente vieja y está a punto de desaparecer".

"Mi película tiene como tema el matrimonio y la manera en que tenemos que reinventarnos para alimentar el sentimiento respecto a quienes nos rodean y también para con nosotros mismos. Tiene que ver con la fantasía: cómo generarla, respetarla y hasta temerle. Las dos mujeres de esta historia tienen la posibilidad de reinventar algo. En el caso de Catherine, se trata de la relación con su marido y también verse a sí misma como una presencia erótica; Chloe busca en ella la protección que nadie hasta ahora le pudo dar. No me parece que Catherine sea consciente de esto. El ser humano es muy misterioso y, a veces, no somos cuidadosos cuando abordamos a otras personas y podemos hacer mucho daño", explica el director.

Chloe fue también algo así como un experimento en la carrera de Egoyan, según explica: "Es la primera vez que hago una película tan cerca de la anterior y con un guión ajeno. Fue muy liberador trabajar con un relato elaborado por otros. Hace rato me vienen proponiendo guiones, algunos buenos, que nunca se concretaron. Eso es lo que siempre me empujó a volver a la escritura y, finalmente, a ser mi propio productor. Lo que ocurre es que me gusta trabajar tranquilo y con tiempo -dice, relajado-. Esta fue una sorpresa y una excepción. No podría, como Fassbinder, filmar una película tras otra".

TRES FIGURAS CON MUCHOS PROYECTOS

  • Las figuras centrales del film coinciden en tener un presente repleto de proyectos. Neeson, que acaba de estrenar en nuestro país 5 minutos de gloria, filmó en una sorprendente seguidilla de producciones en los últimos tiempos, entre los que se cuentan los estrenados Furia de titanes y Brigada A, pero también After.Life, The Next Three Days, The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Trader y Unknown W hite Male. Por su parte, Moore se lució en sus participaciones en la comedia televisiva 30 Rock y en The Kids Are Alright , junto con Annette Bening, mientras que Seyfried apareció en Querido John y Cartas a Julieta, y ahora protagonizará la adaptación Una mujer sin importancia , de Oscar Wilde.
Por Claudio D. Minghetti De la Redacción de LA NACION
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