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La deserción de Binner

Mariano Grondona

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LA NACION
Jueves 12 de agosto de 2010 • 01:36

A partir del momento en que el Poder Ejecutivo se adueñó de los recursos provinciales, a los gobernadores les quedaron tres caminos por delante. El primero, resistir la invasión de Kirchner. El segundo, negociar con él. El tercero, subordinarse. Para ponerles un nombre propio a estas tres opciones, podríamos llamarlas "la opción Rodríguez Saá", "la opción Binner" y "la opción Scioli".

El gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá siempre fue un opositor más decidido que el gobernador santafesino Hermes Binner, pero lo que en definitiva separó a ambos fue, más aún que su actitud "subjetiva", más o menos combativa, su situación "objetiva" de mayor o menor dependencia de la caja kirchnerista. Buen administrador de una provincia que en función de su desarrollo local ha dejado de ser "chica" pero todavía es "mediana", Rodríguez Saá pudo defender la autonomía de su distrito mientras que, administrador mediocre de una provincia "grande", Binner negoció con los Kirchner desde una posición de debilidad fiscal hasta caer en la rendición ante los embates del Poder Ejecutivo ahora que se acerca el 24 de agosto, la dramática fecha en la que el Congreso deberá decidir el destino de centenares de "facultades delegadas", entre ellas la capacidad de fijar las retenciones al campo, que el Congreso anterior, abrumadoramente oficialista, había otorgado al matrimonio del poder.

Podría pensarse que el gobernador bonaerense Daniel Scioli se había diferenciado tanto de Rodríguez Saá como de Binner al declararse pura y simplemente "ultrakirchnerista". ¿No caben algunos matices, sin embargo, en el interior de este drástico pronunciamiento? No pasa un día, es verdad, sin que Scioli ratifique su lealtad a Kirchner. La paradoja es sin embargo que, al ensalzar a su proclamado jefe, Scioli lo hace, al contrario de él, sin agredir a nadie. Este opuesto estilo explica no sólo que lo aventaje holgadamente en las encuestas sino también que, en la provincia de Buenos Aires, Kirchner esté alimentando la ambición de personajes kirchneristas pero no "sciolistas" como Hugo Moyano y su propia hermana Alicia. ¿Qué es entonces Scioli, "ultrakirchnerista" o "semikirchnerista"?

Como premio a su gesto en favor de las retenciones, Kirchner ha empezado a hacer brillar ante los ojos de Binner el destello de una candidatura vicepresidencial para 2011. Esta nueva posibilidad se abre a su vez en diversas direcciones, ya sea en la construcción de un nuevo Cobos o ya sea en la demolición de Binner en su propia base provincial, habida cuenta de que Santa Fe, al igual que Córdoba y la Capital Federal, es uno de los grandes distritos decididamente opuestos al ex presidente. Si algo es seguro es que a Binner la deserción del frente opositor y del sentir dominante en la provincia que aún gobierna, si bien podría traerle un alivio financiero, también podría resultarle políticamente prohibitiva.

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