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Ciencia de carne y hueso

Nos enteramos, por ejemplo, que un funcionario inepto vendió a una fábrica de cartón el expediente de Giordano Bruno y que Kepler se ganaba la vida haciendo horóscopos

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LA NACION
Jueves 02 de septiembre de 2010
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Creo no equivocarme si digo que la literatura de divulgación científica en sus múltiples vertientes es cada día una fracción más importante de la producción editorial local. La sucesión de nuevos títulos que nos propone (a veces, a ritmo de vértigo) nos lleva de la euforia (por la posibilidad de sumergirnos en historias que desconocíamos), a la angustia (de sólo calcular todo lo que se nos escapa porque ¡transcurren, apenas, 24 horas entre uno y otro "campanazo" del despertador!).

La lista completa de las obras que llegaron a las librerías en las últimas semanas es inabarcable, pero permítanme mencionarles sólo un par, verdaderamente notables y cuyo denominador común es que revelan apasionantes retazos de historia .

En Una gloria silenciosa. Dos siglos de ciencia en la Argentina (editado por Libros del Zorzal con la Fundación Carolina), Miguel de Asúa propone mirar "un instante hacia atrás para poder pensar sobre el futuro", y ofrece con su habitual solvencia una colección de los aportes más representativos, interesantes e importantes que realizó la investigación básica en el país desde los tiempos de la Revolución de Mayo. Con profusión de fotos y documentos históricos, tal vez el mayor acierto del libro es que está organizado como un "mosaico" que combina episodios destacados con capítulos de análisis histórico. Como dice el autor, de ese modo se puede "curiosear aquí y allá", avanzando y retrocediendo a gusto.

Con un enfoque distinto, Pablo Capanna advierte que evitará deliberadamente "las listas de fechas y nombres" y la actitud reverencial que concibe a los científicos como "grandes hombres consagrados a la búsqueda del saber" impoluto y no como personas comunes y corrientes, pero que padecen un cuadro grave de "adicción a la curiosidad". En Inspiraciones. Historias secretas de la ciencia (Editorial Paidós, 2010), pone la lupa en la vida, entuertos, virtudes y defectos del espíritu de algunos de los científicos más sobresalientes de la historia, "una galería de personajes mucho más fascinantes que reyes, guerreros, líderes y estadistas".

A través de un relato que satisface nuestra natural avidez por los detalles íntimos de las celebridades, nos enteramos, por ejemplo, de que un funcionario inepto vendió a una fábrica de cartón el expediente judicial de Giordano Bruno, que Kepler se ganaba la vida haciendo horóscopos, que el origen de la ciencia moderna podría encontrarse, en parte, en un sueño de Descartes y que Murphy fue víctima de su propia ley. Una delicia irresistible para mentes inquietas...

nbar@lanacion.com.ar

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