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Una polémica película sobre la violencia contra la mujer

La extraña de Feo Aladag abre hoy el Festival de Cine Alemán; lanacion.com habló en exclusiva con la directora; por Milagros Amondaray

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LA NACION
Miércoles 22 de septiembre de 2010 • 17:01
La extraña, posible candidata al Oscar
La extraña, posible candidata al Oscar. Foto: Archivo
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La extraña es la película ideal para abrir la 10ma. edición del Festival de Cine Alemán en nuestro país. Controvertida, polémica y con un consenso crítico a su favor (fue premiada en los rubros Mejor Largometraje y Mejor Actriz en la Berlinale 2010), la ópera prima de la actriz, guionista y productora Feo Aladag llega para hacer foco en la explotación de la mujer y la opresión familiar, con el fanatismo musulmán y el crimen de una joven turca como base para contar la historia. Protagonizada por Sibel Kekilli, el film comienza con la huida de Umay de Estambul, quien deja atrás a un matrimonio asfixiante, pero llevándose consigo a su hijo Cem. Al llegar a la casa de su familia en Berlín, donde espera encontrarse con un ámbito menos duro, Umay deberá adaptarse a otro tipo de valores.

En una charla exclusiva con lanacion.com, Feo Aladag habló sobre cómo fue la gestación de La extraña, la importancia de convivir en una sociedad multicultural y el honor de que su película haya sido elegida como representante de su país para el camino hacia el Oscar 2011.

Tu carrera comenzó en el mundo de la actuación, ¿cuán difícil fue la transición a la dirección?

Feo Aladag
Feo Aladag. Foto: Archivo

Actuar, escribir, dirigir son todas formas de expresión que nacen de la misma necesidad: comunicarme con la audiencia haciendo preguntas. Lo más excitante del hecho de dirigir es que todo fluye en conjunto y podés tener una visión general de lo que estás haciendo. Mi background como actriz me ayudó a la hora de dirigir al elenco. No fue hasta hace unos años atrás, cuando volví a la escuela de dirección, que descubrí la satisfacción que yace en este arte, su sintaxis, su vocabulario, su lenguaje. La actuación y la dirección se asemejan en que son actos instintivos. El haber producido La extraña con mi propia compañía, Independent Artists, fue una consecuencia lógica, sobre todo porque como artista quiero tener control sobre mi película, junto con una independencia en las decisiones que tomo. Creo que en ese sentido soy una perfeccionista, porque me da un placer inmenso ser responsable de cada aspecto del film.

¿Cómo se originó La extraña?

Empezó por mi interés hacia las relaciones humanas, como una suerte de metáfora de lo que es parte de mi vida: la política, la moral, lo social, y mucho más. Hace seis años mi atención se había dirigido hacia unos asesinatos que se cometieron en Alemania, de mujeres que quisieron emanciparse de las restricciones sociales y de su propia familia. Además, yo estaba conectada con la campaña de "Violencia contra las mujeres" de Amnistía Internacional, para la cual dirigí unos spots. Por lo tanto, había estado investigando mucho sobre el tema y sus aristas.

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Sin embargo, cuando terminé con ese trabajo, sentí que ese tema no se había ido, no me pude despegar de esa investigación. Traté de pensar en una imagen que englobara todo y me vino a la mente la de una mano extendida que nos permita conectar todos los puentes que nos separan. Esa fue como la idea central, bastante abstracta. Quería contar la historia de una tragedia sobre oportunidades perdidas. ¿Qué es lo que nos hace definir nuestras relaciones mediante nuestras diferencias? ¿Qué es lo que nos hace unir nuestro amor de tal manera que las similitudes sean más fuertes que las diferencias? Tomé todas esas emociones y preguntas y las ubiqué en un mundo para explorar cómo la sociedad las afecta. Además, también quise hacer foco en los mecanismos complejos que hacen funcionar a la estructura familiar. Mientras más ahondaba en el material, más urgencia me provocaba contar esta historia de una mujer de origen alemán y turco, que intenta vivir bajo sus propias reglas, manteniendo el amor y la solidaridad de su familia.

Feo Aladag junto a la protagonista de La extraña, Sibel Kekilli
Feo Aladag junto a la protagonista de La extraña, Sibel Kekilli. Foto: Archivo

Básicamente, la idea era hacer un drama universal sobre el deseo de ser amado por lo que uno es. En la película también hay un dejo de esperanza, de oportunidad de conciliación mutua. Quería que los personajes generaran empatías, quería humanizarlos, más allá de los prejuicios que podían despertar. Vivimos en una sociedad multicultural, que necesita encontrar los medios para aceptar lo divergente y ésto solo sucederá si nos focalizamos en los puntos en común.

Considerando que se trata de la historia de un viaje, ¿cuán duro fue el rodaje?

Fue un viaje sumamente largo para recorrer, pero fantástico también. No diría que fue difícil sino retador.

¿Cómo te sentiste al saber que La extraña es la representante alemana para competir en los próximos Oscars?

Es un honor enorme. Mi meta siempre fue hacer una película universal que pudiera atravesar las barreras lingüísticas y las étnicas. Espero con muchas ansias la decisión de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

¿Cómo ves al cine alemán en la actualidad?

Pienso que está en un momento de gran diversidad y que, esperemos, pueda crecer aún más.


La 10ma. edición del Festival de Cine Alemán se llevará a cabo desde el 23 al 29 de septiembre en los cines Hoyts Abasto. Para acceder a la programación, ingresá a esta página.
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