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El reclamo por el default llegó a través de un amigo demócrata

Kirchner recibió el pedido durante un almuerzo con el diputado Eliot Engel

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LA NACION
Martes 28 de septiembre de 2010
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NUEVA YORK.- Los tenedores de bonos de deuda impaga lograron ayer que su reclamo de cobro se colara en la agenda del matrimonio presidencial. "Hay reclamos de inversores", le deslizó el diputado demócrata Eliot Engel al ex presidente Néstor Kirchner.

Hombre con buena llegada a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y al presidente Barack Obama, el legislador de Nueva York se vio contra las cuerdas: los bonistas le reprocharon que "diera la espalda a sus votantes" en su relación con la Argentina.

Hasta ahora, quien es señalado como uno de los aliados más firmes del gobierno de Cristina Kirchner en el Capitolio -y promotor de su encuentro cara a cara con Obama- había sido impermeable al tema.

Pero eso cambió con la enorme presión que sobre él ejerció la Argentina Task Force (AFTA), una de las principales organizaciones en las que se agrupan inversores locales que, por "irrisorios y vergonzosos", no entraron en ninguno de los dos canjes ofrecidos por la Argentina.

La respuesta de Kirchner pareció llegar inmediatamente después de su encuentro con el diputado demócrata.

"Esos que ahora vienen a reclamar que les paguemos mejor deberían plantear su reclamo acá, en los Estados Unidos", dijo Kirchner en el tramo más enfervorizado de su conferencia en la New School University.

En ella, Kirchner atribuyó responsabilidad al gobierno de George Bush por la penuria que vivió la Argentina. "Si nos hubiesen querido dar a nosotros US$ 50.000 millones, como le dieron a México cuando fue la crisis del tequila, otra hubiese sido la situación", reprochó el ex presidente.

"No quiero justificar con esto el default ni las malas gestiones que hubo, pero sí decir que a la Argentina la dejaron sola. No significa que con US$ 50.000 millones las cosas hubiesen sido maravillosas. Pero no habríamos caído en la forma en que ocurrió. De modo que si quieren protestar y reclamar, que lo hagan primero acá", afirmó, en un mensaje a los bonistas.

Es conocido el criterio del ex presidente de no contraer más deuda para pagar deuda existente. Por eso su afirmación de que las cosas "no hubiesen sido maravillosas" en el hipotético caso de que, en diciembre de 2001, el entonces gobierno de George Bush hubiese decidido aportar US$ 50.000 millones a nuestro país.

Dispuestos a hacer ruido, los tenedores de deuda volverán hoy a la carga. Lo harán con su respaldo a un reclamo empresarial para que se eliminen beneficios a las exportaciones argentinas a los Estados Unidos.

Más allá del reclamo de la deuda, en la delegación argentina había satisfacción por el encuentro entre Engel y Kirchner. "Fue una reunión útil para ambos."

El ex presidente invitó al diputado demócrata a asistir a Guyana, para el cambio de presidencia de la Unasur. Y le manifestó la necesidad de "más atención" de los Estados Unidos a América latina. "Yo creo que usted es el hombre ideal para presidir la Unasur", habría dicho el legislador, que concurrió al encuentro privado acompañado por colaboradores.

Kirchner, en tanto, sentó a su lado al vicejefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y a los gobernadores Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, y Sergio Urribarri, de Entre Ríos. El anfitrión fue el embajador en las Naciones Unidas, Jorge Argüello.

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