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La actitud ante el Gobierno divide a los hombres de negocios

Persiste el rencor entre ciertos sectores; críticas por la pasividad y fragmentación de los empresarios

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LA NACION
Viernes 15 de octubre de 2010
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MAR DEL PLATA.– Palos y más palos. Dieron y recibieron palos y más palos.

La jornada que se vivió ayer en el Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) sirvió para desnudar la fragmentación de las cámaras corporativas, las diferencias generacionales en el interior del empresariado, los rencores que persisten entre ciertos sectores y, sobre todo, la aún pendiente autocrítica por la falta de unidad para plantarse cuando una política gubernamental afecta sus intereses, o para aportar sus propias propuestas de mediano y largo plazo.

Una postal reflejó este clima en el panel sobre institucionalidad empresaria. La moderadora, Clara Mariño, preguntó por qué los empresarios habían aplaudido sin cuestionamientos todos los planes económicos de los últimos 25 años. Las risas entre el público reflejaban la satisfacción por la pregunta e hicieron más patente la incomodidad de los tres panelistas: Hugo Biolcati (Sociedad Rural), Daniel Funes de Rioja (Copal) y Cristiano Rattazzi (Fiat).

Biolcati, Funes de Rioja y Rattazzi, ayer, en el panel sobre institucionalidad empresarial
Biolcati, Funes de Rioja y Rattazzi, ayer, en el panel sobre institucionalidad empresarial. Foto: Mauro V. Rizzi

"Bueno, es que muchas veces se han tenido esperanzas e ilusiones", intentó explicar Funes. A su turno, Biolcati reconoció que muchas veces hubo aplausos a los modelos, aunque no generaran expectativas. Y aprovechó para sacarse una espina que todavía lo atraganta: un poco en broma, un poco en serio, recordó cómo Rattazzi aplaudía en el acto por la resolución 125 en la Casa de Gobierno, pero lo hacía por debajo de las rodillas para que así lo viera la Presidenta, pero no las cámaras de televisión, que lo tomaban de la cintura para arriba.

El empresario automotor, que fue en representación de la UIA, se excusó: "Si me invitan a la Casa de Gobierno, voy, pero mantengo mi libertad de declarar lo que pienso, a diferencia de lo que hacen otros". Funes también se sintió tocado por el reproche del campo a la industria y se defendió: "Cuando fuimos a reunirnos con la Presidenta porque querían hacer el acuerdo del Bicentenario, les dijimos: «Sin el campo, no»".

De todos modos, hubo cierto consenso en que en el último tiempo aparecieron incipientes movimientos de articulación (como la Comisión de Enlace o el Grupo de los 6) y hasta de rebeldía frente al poder político, como la coordinada ausencia empresaria en el acto del Gobierno por Papel Prensa. "Hoy no sería imaginable aguantar los retos a Coto por lo que dijo aquí en 2005", especuló el ruralista.

La "pasividad" del empresariado es un tema cada vez más frecuente. Anteanoche, un ejecutivo se quejaba porque nadie quería aplaudir al ex presidente del gobierno español José María Aznar cuando se pronunció a favor de las políticas privatizadoras. "Ves que son todos unos carneros. Si todos pensamos así y nadie aplaude por miedo a que alguien lo esté mirando", masculló.

La fragmentación quedó expuesta en un informe que presentó Guillermo D’Andrea, profesor del IAE, sobre 826 organizaciones de este tipo. El promedio de miembros por cámara es de 103, aunque mientras alguna llega a más de 4000, hay organizaciones que se fundan con sólo dos miembros. "Están muy fragmentados", sintetizó el académico, y señaló que uno de los factores es la falta de marco jurídico para formar una cámara empresaria. "Prácticamente, cada uno puede hacer su propia cámara", dijo. "Los empresarios dicen: «Cuando queremos ser representados, no sabemos por quién. Estamos tironeados y eso diluye la representatividad y la capacidad de negociación»."

Mostró varios ejemplos, como las 11 cámaras que dicen representar a la industria maderera. Exhibió cómo varias organizaciones usaron la herramienta copy & paste para armar sus objetivos institucionales basándose en los de otras cámaras. Y se quejó de la falta de transparencia: sólo el 8% dio datos de su presupuesto.

Ya al inicio de la jornada, el economista Pablo Gerchunoff planteó sus cuestionamientos. "El empresariado nunca llegó a constituirse en una elite dirigencial que pudiera pensar el país a largo plazo", dijo, y criticó que no fuera la propia clase empresarial la que propusiera un proyecto de participación obrera en las ganancias.

Incluso hubo "palos" en el espacio dedicado a IDEA Joven. El más elocuente fue el co-CEO de OLX.com Alec Oxenford para quien los empresarios locales "son una lágrima" porque se la pasan mirando al pasado y no preparándose para competir en el futuro. Juan Manuel Collado, director de Endeavor Argentina pidió recuperar "el orgullo empresarial" perdido.

INVITACIÓN A DOS DEBUTANTES

MAR DEL PLATA (De nuestros enviados especiales).-Son debutantes en el Coloquio de IDEA,aunque tienen una relación frecuente con muchos de los empresarios que lo componen. Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra, dueños de Electroingeniería, una de las firmas de mejor relación con el Gobierno en los últimos años, se convirtieron en la novedad empresarial del Sheraton. Su llegada, al igual que la del gobernador Daniel Scioli, podría interpretarse como un cambio de vientos políticos. "¿Por qué viene ahora y por qué no vino antes?", le preguntó LA NACION a Acosta. "Porque es la primera vez que me invitan. Tengo buena relación con Carlos Haehnel [presidente del Coloquio] porque trabajamos con Deloitte."

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