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Investigación judicial / indagaron a los imputados

Policías presos planeaban otro golpe

Información general

Eso surge de las escuchas telefónicas incorporadas en el expediente; por el secuestro de un ciudadano peruano cobraron $ 10.000

Por   | LA NACION

Los uniformados de la Policía Federal detenidos, acusados de haber raptado a un ciudadano peruano en la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, y sus cómplices prófugos planeaban dar un gran golpe. Quizás, un secuestro importante o un robo millonario. Pero todo quedó en la nada porque la banda quedó desbaratada.

Así lo informaron a La Nacion dos importantes fuentes judiciales. Los voceros consultados explicaron que los planes que tenían los sospechosos quedaron descubiertos en una de las escuchas telefónicas.

"En una de las escuchas, uno de los imputados le dijo a otro de los sospechosos que se preparara porque iban a hacer un golpe grande. Pero no llegaron a decir qué delito iban a cometer", explicaron las fuentes judiciales.

Los investigadores sospechan que el golpe que planeaba la banda de policías podría ser un secuestro importante o un robo millonario, según agregaron.

Por el rapto del joven peruano, identificado por los investigadores como Víctor Lázaro Castillo, la banda de policías secuestradores cobró un rescate de 10.000 pesos, según afirmaron a La Nacion fuentes policiales.

"Liberaron a su víctima porque tenían la promesa de que, una vez en libertad, les iba a pagar otros 20.000 pesos. Pero la víctima no sólo no pagó, sino que hizo la denuncia", afirmó a La Nacion una fuente de la División Antisecuestros de la Policía Federal.

Lázaro Castillo fue secuestrado el 17 de agosto pasado en la villa 1-11-14 del Bajo Flores. "Por las declaraciones que hizo la víctima, podemos afirmar que siempre estuvo cautivo en el mismo lugar donde fue secuestrado; no lo sacaron de la villa", explicó un jefe policial que participó de la investigación.

Ayer fueron indagados por el juez federal Norberto Oyarbide y por el fiscal Patricio Evers los dos uniformados detenidos. Se trata del oficial subinspector Mariano Comello Potes, de la comisaría 23a., y el agente Gastón Aragón, de la seccional 28a.

Tal como informaron fuentes judiciales, los dos imputados dijeron haber sido engañados por uno de los prófugos que, según afirmaron, los llamó para participar de un operativo antidrogas.

Echar culpas

"Le echaron la culpa de todo al prófugo y respondieron con evasivas", explicó un vocero judicial.

"Al tener en cuenta que en esta causa la Policía Federal aportó gran cantidad de material que se está analizando, no se descarta nada y, si surgen otros hechos en los que podrían estar implicados estos individuos, serán repudiados", explicó el comisario inspector Sebastián Seggio, del Departamento Comunicación Social de la Policía Federal,

En su edición de ayer, La Nacion había adelantado sobre la causa judicial y la vinculación de uniformados de la Policía Federal con el secuestro extorsivo de Lázaro Castillo.

Una fuente judicial y dos altas fuentes policiales habían informado a La Nacion que los detenidos eran tres y que un sospechoso había logrado escapar de la comitiva que lo había ido a buscar a su casa. Pero ayer, las mismas fuentes se rectificaron y afirmaron que los apresados eran dos y los sospechosos, otros tantos.

Los imputados prófugos fueron identificados por fuentes de la investigación como Carlos Maidana, un cabo de la Policía Federal retirado, y el suboficial mayor de la brigada de la seccional 34a., Juan Manuel Ferragud Marcucci.

Como informó La Nacion en su edición de ayer, Medina se escapó por los techos de las casas vecinas a su domicilio, y en su huida se deshizo de cuatro armas.

Las detenciones habían sido pedidas por el fiscal Evers el 22 de octubre pasado.

Según pudo saber La Nacion, la investigación comenzó en la provincia de Buenos Aires, donde el fiscal federal de Tres de Febrero, Paul Starc, estaba detrás de una banda de narcotraficantes.

Cuando los investigadores pudieron intervenir los teléfonos de los narcotraficantes, descubrieron que había un secuestro y que los posibles autores eran integrantes de la Policía Federal.

En ese momento, Starc le giró la investigación a su par Evers, que continuó con la pesquisa, según explicaron fuentes judiciales.

Si bien no está en el expediente de Oyarbide y de Evers, los investigadores del secuestro de Lázaro Castillo no descartan que los policías imputados hayan tenido la complicidad de dos narcos de nacionalidad peruana.

CLAVES

  • Secuestro: el 17 de agosto pasado fue secuestrado un joven de nacionalidad peruana, identificado como Víctor Lázaro Castillo.
  • Rescate: los secuestradores de Lázaro Castillo cobraron $ 10.000 pesos para liberar a su víctima. Tenían la promesa de que iban a recibir otros $ 20.000.
  • Denuncia: en vez de pagar la suma prometida de $ 20.000, la víctima hizo la denuncia policial.
  • Sospechas: las investigaciones policiales y judiciales determinaron que los autores del secuestro podían ser integrantes de la Policía Federal.
  • Pedido del fiscal: después de dos meses de investigaciones y ante las pruebas reunidas, el fiscal Patricio Evers le solicitó al juez Norberto Oyarbide la detención de cuatro uniformados.
  • Presos: anteayer fueron detenidos dos uniformados. Se trata de oficial subinspector Mariano Comello Potes y el agente Gastón Eduardo Aragón. Otros dos sospechosos están prófugos.
  • Hipótesis: si bien no está en el expediente, los investigadores no descartan que los policías detenidos hayan tenido la colaboración de dos narcos peruanos.
  • Indagatorias: los dos detenidos dijeron haber sido engañados.
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