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Manual del turista sustentable

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PARA LA NACION
Domingo 05 de diciembre de 2010
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Elegir destino; armar valijas; subirse a un barco, a un auto o a un avión; contratar excursiones... Un plan tan placentero como un viaje puede tener un costo muy alto para el ambiente. Pero en lugar de lamentarse, estas vacaciones son un momento oportuno para sumarse a la nueva ola de turismo responsable.

El turismo se convirtió en una de las actividades económicas más importantes del mundo, y su impacto en el ambiente es un gran problema. Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), los viajes internacionales llegarán a 1,6 miles de millones en 2020. Y hay científicos que aseguran que en 2015 la mitad de la destrucción de la capa de ozono será consecuencia de los viajes aéreos.

En este sentido, un gran problema es que para volar de manera ecológica, la mejor opción es no volar. Como el avión es un medio de transporte que pocas veces se puede reemplazar, se plantea un conflicto de difícil solución. Además, aunque existan viajeros con ganas de manejar, para cuidar el ambiente o el bolsillo, o por simple preferencia, el uso del auto también contamina el ambiente con sus emisiones de dióxido de carbono, aunque el número sea realmente menor.

Por otro lado, abundan los casos de excursiones en las que sólo se piensa en el turista, y nada en el ambiente. "En Salta se hace una excursión en la que los turistas llegan en camionetas a una montaña y los guías tocan la bocina de los vehículos, así aparecen de repente todos los loros juntos. Nadie analizó el impacto que esta conducta trae en los loros", dice Ismael Páez Britos, presidente de la Asociación Argentina de Ecoturismo y Turismo Aventura. Por supuesto, los loros aparecen porque los bocinazos los alteran.

Otro mal ejemplo: "Hace algunos años, en el Parque Nacional Los Arrayanes muchos turistas se llevaban de recuerdo una ramita de arrayán. Si se siguiera con ese ritmo, dentro de diez años no existiría más el parque de los arrayanes", calcula Hugo Héctor Vecchiet, presidente de la Fundación Ecoturismo Argentina. A pesar de sus casi 20 hectáreas, este bosque de Neuquén fue puesto en peligro por la conducta de tantos turistas preocupados por llevarse un suvenir.

Los grandes hoteles tampoco ayudan a la ecología: "Es imposible que un hotel de más de 80 habitaciones tenga sistemas ciento por ciento respetuosos del medio ambiente", asegura Vecchiet.

Unas vacaciones ecológicas podrían ser esos viajes vinculados con la restauración, la conservación y el voluntariado. Como una estada en el sur argentino ayudando a difundir la lengua mapuche, participando en talleres sobre energías renovables, o trabajando en reservas para animales que están siendo reinsertados en su ambiente. Las tareas para los voluntarios incluso pueden estar vinculadas con recuperar el patrimonio cultural o edilicio de cualquier punto del mundo. Con diferentes organizaciones internacionales que promueven la suma de viaje y voluntariado, como Patagonia Volunteer o la Fundación Planeterra, el resultado es un singular intercambio cultural.

Hay oportunidad de practicar turismo sustentable incluso en las vacaciones más tradicionales, si uno opta por hoteles y posadas administrados por gente local que respete el ambiente y la cultura del lugar.

"La idea incluye, por supuesto, el ser respetuoso con el lugar que uno visita, no invasivo", dice Marcelo Damián Giuggioloni, cofundador, junto con José Manuel Rodríguez Paz, de Yamay, espacio turístico en Las Flores, provincia de Buenos Aires, con hincapié en la sustentabilidad. "Queremos que los viajeros puedan andar en bicicleta, y si andan a caballo, que sean travesías guiadas, para controlar el impacto que se genera en el pueblo."

Otro beneficio ambiental es el diseño que usan establecimientos como Yamay. "La intención es que el hábitat se ajuste a los patrones de la naturaleza", explica Rodríguez Paz. "La gente se puede duchar en una casa de tierra que no se hace barro. Los azulejos están pegados con barro y con tierra", agrega Giuggioloni.

Consejos para un buen viajero: "Uno tiene que llevarse lo que trae y lo que se olvidó el otro, es la forma de que encuentre un ambiente sano", asegura Páez Britos.

"Lo único que tiene que dejar el turista en el lugar son las huellas de los zapatos", concluye Vecchiet.

AGENDA DE BOLSILLO

Nada de tirar basura al piso. En las excursiones, dejar la mínima huella posible.

Para no contaminar, siempre que sea posible, trasladarse caminando o en bicicleta.

Seguir siempre los senderos indicados y permitidos.

Viajar en grupos reducidos, así el impacto sobre el lugar será menor que cuando uno viaja en grandes comitivas.

Contratar agencias y excursiones comprometidas con el medio ambiente. La información está disponible en sitios Web de ONG dedicadas al tema.

No comprar productos hechos con animales o plantas en extinción.

MAS DATOS

Asociación Argentina de Ecoturismo y Turismo Aventurawww.aaetav.com.ar

Fundación Ecoturismo Argentinawww.ecoturismo.org.ar

Organización Mundial de Turismowww.unwto.org

Turismo responsablewww.turismoresponsable.net

Patagonia Volunteerwww.patagoniavolunteer.org

Planeterrawww.planeterra.org

Bike&Trekwww.biketrekgg.com.ar

Yamaywww.yamay.com.ar

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