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Las enfermedades de transmisión sexual pueden generar infertilidad

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Un especialista explicó a lanacion.com que en verano aumentan las relaciones sexuales; cuáles son los riesgos de contraer una infección. Por Víctor Ingrassia

Por   | LA NACION

 
 

Si bien es sabido que las enfermedades de transmisión sexual (ETS) generan muchos problemas a nuestro organismo, se desconoce mayormente que también pueden perjudicar la salud reproductiva y ocasionar infertilidad en las parejas.

Y con la llegada del verano, una época en la que estadísticamente aumenta la frecuencia de las relaciones sexuales y también las relaciones ocasionales, es importante conocer algunas consecuencias que un contacto sexual sin protección puede ocasionar en una persona o pareja, como la fertilidad, un embarazo no deseado o hasta alguna de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) más comunes, de las cuales la más conocida y temida es el VIH (productor del sida), pero no la única.

Las ITS son infecciones que se transmiten a través de las relaciones sexuales - antes eran conocidas como las enfermedades venéreas-, y son causadas por una serie de virus, parásitos y bacterias muy contagiosas. Hoy en día se conocen más de 25 infecciones de transmisión sexual, entre las que se encuentran la gonorrea, sífilis, herpes simple, clamidia y vaginitis, las que se propagan a través de las relaciones sexuales clásicas y orales.

Silenciosas, estas enfermedades no emiten un signo de alarma en la pareja que está buscando un hij. Sin embargo, cuando pasa más de un año en el que se sostienen relaciones sexuales frecuentes y sin protección, pero la mujer no queda en embarazo, es imprescindible consultar a un médico urólogo y ginecólogo para develar si se detecta alguna de ellas y tratar el problema.

"Las ITS pueden causar trastornos en la fertilidad a través de diversos mecanismos. Desde hace tiempo se estudian básicamente 3 microorganismos: la Chlamydea, el Micoplasma y el Ureaplasma", advirtió a lanacion.com el doctor Ramiro Quintana, director médico de Preservar Fertilidad y del Departamento de Docencia e Investigación de Procrearte.

"Estos gérmenes pueden localizarse en el moco que produce el cuello del útero y provocar disminución en la movilidad de los espermatozoides que llegan a través de la relación sexual, o bien alterar la permeabilidad y funcionalidad de las trompas de Falopio." En otros casos, los microorganismos pueden adherirse directamente a los espermatozoides y afectar su calidad y cantidad", explicó Quintana, que aclaró que la presencia de una infección crónica es bastante frecuente como causa de trastornos en la fertilidad.

Según las estadísticas médicas más recientes, en el 25% de los casos, la infertilidad se vincula con alteraciones (obstrucciones) en las trompas de Falopio, ya que estos tubos musculares, que conectan útero y ovarios, pueden haber sido "colonizados" por gérmenes que producen las ITS sin dar síntomas durante mucho tiempo -inclusive años- y alterar su permeabilidad, una condición indispensable para que se produzca el embarazo.

Varones y mujeres, en riesgo. "Tanto el varón como la mujer pueden sufrir formas crónicas de infección por ejemplo por Chlamydea, pero mientras en el hombre puede llegar a ser asintomáticas en la mitad de los casos, en el resto dan cuadros de inflamación de la uretra, generalmente dolorosos y molestos, lo que hace casi inevitable su diagnóstico y tratamiento. En cambio, en la mujer hasta el 75% de los casos de presencia de estos gérmenes es completamente asintomática, lo que dificulta su diagnóstico o sospecha durante años", aseguró el experto.

"La amenaza -agrega el doctor Quintana- es que cuando la Chlamydea asciende a través del útero y se desplaza hacia las trompas de Falopio ya que puede provocar primero un cuadro de inflamación y después la obstrucción de estas trompas, y de esa manera transformarse en un impedimento para el embarazo. A veces en una radiografía del aparato genital femenino [Histerosalpingografía] podemos ver las obstrucciones tubarias en mujeres que nunca tuvieron síntomas de nada."

El especialista afirmó que estas obstrucciones pueden tratarse quirúrgicamente en algunos casos, pero muchas de ellas necesitarán directamente una fertilización in vitro (FIV), u operar las trompas obstruidas para no afectar la posibilidad de que se implanten los embriones. Y recalcó que en algunos casos, la utilización de dispositivos intrauterinos (DIU) presentan el riesgo de favorecer procesos infecciosos e inflamatorios pélvicos (enfermedad pélvica inflamatoria) que, no detectados a tiempo, también pueden conspirar a futuro con las posibilidades de lograr un embarazo.

"Si bien las ITS se tratan con antibióticos, se previenen a través del mismo método que protege contra la transmisión del VIH, del embarazo y de otras enfermedades de transmisión sexual: el preservativo", concluyó Quintana. El Ministerio de Salud de la Nación, en su página de Internet , aclara qué son las ETS y las formas de prevenirlas, además de una completa información acerca del Sida.

El uso correcto del preservativo genera una alta eficacia para no contraer ningún tipo de infección, enfermedad de transmisión sexual o embarazo no deseado, siempre y cuando: se utilice en todas las relaciones sexuales, siempre desde el comienzo de la penetración y se verifique su integridad posterior al coito..

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