Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Las controvertidas definiciones de Olmedo, el diputado que no se saca la campera ni en la playa

Política

En campaña para gobernar Salta, el legislador más excéntrico recorrió la Bristol con lanacion.com; su lema es: "No vote al pedo, vote a Olmedo"; afirma que sorteará una camioneta y electrodomésticos

Por   | LA NACION

Olmedo y su tradicional campera amarilla, en plena Bristol. Foto: LANACION.com / Sebastián Rodeiro
 

MAR DEL PLATA.- "No vote al pedo, vote a Olmedo". No es una broma de un programa de humor político, es el slogan de campaña del diputado más excéntrico del Congreso: Alfredo Olmedo. El legislador que se hizo conocido por su rotunda negativa al matrimonio homosexual y por su intención de restaurar el servicio militar obligatorio camina esta ciudad como candidato a gobernador de Salta.

Olmedo se guarda una carta para cada verano. En 2010, los programas de espectáculos se ocuparon de este personaje cuando mantuvo un affaire con Rocío Marengo. "Me la imagino como mi primera dama", había dicho, entusiasmado con el romance que duró un suspiro.

Por estos días, el salteño volvió a llamar la atención por una controvertida iniciativa: días antes de las elecciones sorteará una camioneta 4x4 y varias motocicletas. Además, asegura que repartirá electrodomésticos durante la campaña. "Cuando salga a la calle y vea a una persona que use mi gorra, por ahí pare mi auto y le diga: te ganaste un LCD", advierte, con su dedo índice en alto, en plena teatralización proselitista. Y aclara: "Obviamente voy a elegir los barrios más humildes".

Con su característica campera amarilla a cuestas, el legislador defendió la iniciativa de los regalos preelectorales, evitó pronunciarse sobre su relación con el kirchnerismo y señaló que más que opositor es "constructor".

En lo ideológico, Olmedo no esconde sus contradicciones. En lo personal, está separado, pero está en contra del divorcio. En lo político, sus iniciativas más resonantes no concuerdan con el ideario kirchnerista, pero su posición en el Congreso fue clave para la estrategia oficialista durante el tratamiento del presupuesto. Cuando la oposición denunció presiones del Gobierno para que algunos diputados se ausenten durante el tratamiento del proyecto, Olmedo no estuvo en el recinto. Algunos días después, cuando el arco no kirchnerista evitó el quórum, el diputado estuvo firme en su banca .

- ¿Qué balance hace de este período legislativo?
- Lamentablemente no fue el mejor año del Congreso. No se trata de estar a favor o en contra de los Kirchner, sino de estar con el pueblo. Muchos temas que había que tratar porque son importantes para el pueblo, como el servicio militar o el presupuesto, no se trataron. Eso no es posible.

- Pero usted fue uno de los ausentes en la sesión del presupuesto ¿Por qué faltó?

- Yo sí fui. En una sesión no estuve, porque me fui a Salta, pero en la segunda me presenté para dar quórum.

- Pero en la sesión más polémica, cuando se acusó al kirchnerismo de presionar a diputados para que se ausentaran, usted faltó.
- Había faltado con aviso. Avisé que estaba en Salta justamente porque el gobernador nos adelantó las elecciones seis meses. En 20 días tuvimos que armar la campaña de los 59 municipios. No es fácil.

- ¿Faltó al tratamiento del presupuesto por una cuestión proselitista?
- ¡No! Tuve un problema familiar ese día y no pude asistir. Pero había avisado que no iba. Y después fui en la siguiente sesión a dar quórum.

- En la sesión que era impulsada por el kirchnerismo.
- No importa quien la impulsó. Yo siempre fui a las sesiones.

- Pero me acaba de decir que faltó a la sesión anterior ¿Se siente más cerca del oficialismo o de la oposición?
- Me siento más cerca del pueblo

- No me respondió la pregunta.
- Cómo que no. Quizás no comparta con el Gobierno algunas cosas ideales como el tema del campo, del matrimonio gay o el servicio militar. En algunas cosas no concuerdo, pero soy más constructor que opositor.

- Pero me está enumerando sus iniciativas más trascendentes. Además, el kirchnerismo lo critica muy duro.
- Yo estoy con el pueblo, si ellos no están con el pueblo, es un problema de ellos. Si me usan como un referente del pueblo, soy un agradecido.

En otros temas, sus posiciones son más claras. "Tengo la cabeza y la cola cerrada", lanzó en pleno debate por el matrimonio gay. Desde ese momento, el diputado dice que en la calle lo halagan y lo felicitan.

- ¿Cómo es eso de que su único líder es Dios?
- En mi partido, yo soy el líder. Por lo tanto, el único que está por arriba es Dios.

- ¿Lo siente así en la calle? ¿Qué le dice la gente?
- Cuando me ven con la campera amarilla muchos se acercan para saludarme. Recibo mucho apoyo por el proyecto de servicio militar obligatorio y por mi negativa al matrimonio homosexual.

De repente, un turista interrumpe la entrevista en la Bristol. "¡Eh! Campera amarilla. disculpame. ¿Cómo te llamás?", preguntó. "Alfredo Olmedo. Mucho gusto", replicó el diputado.

- ¿Se arrepiente de haber dicho. «Tengo la cabeza abierta y la cola cerrada»?

- No, porque la tengo cerrada. Tengo la cabeza abierta y la cola cerrada. ¿Cómo la tiene usted?

Una campaña tan atípica como polémica
- ¿Por qué sortea una camioneta, motos, electrodomésticos?
- No uso plata del Estado para la campaña. En vez de gastar en afiches o pintar paredes, sorteamos una camioneta doble cabina para quienes tengan la calcomanía de Olmedo pegada en algún lado.
- ¿Le parece éticamente correcto realizar sorteos antes de las elecciones?
- Sí. La gente está agradecida, porque en vez de ensuciar paredes les regaló una camioneta 0 KM. ¿Quién se lo va a tomar mal?

El uso de fondos privados para hacer campaña no está contemplado por la normativa electoral. El régimen electoral de Salta, previsto en la ley 6444 no fija reglas respecto de la actividad proselitista de los candidatos. Sin embargo, la técnica de Olmedo podría ser cuestionada por estar reñida con la ética.


TEMAS DE HOYEl secuestro del padre de Carlos TevezCristina KirchnerLa pelea con los holdoutsThomas Griesa