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La modificación trata de resaltar el optimismo de una economía emergente boyante

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The Wall Street Journal Americas
Martes 25 de enero de 2011
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LIMA—En los últimos 10 años, Julio César Rivera Dávalos ha invertido más de US$10.000 de sus ahorros, ha dejado de lado por un tiempo su negocio de consultoría y hasta ha sufrido ataques personales para sacar adelante una insólita causa: cambiar el tono deprimente del épico himno nacional de Perú.

El auditor de 69 años ha recorrido los Andes de arriba abajo dando charlas, criticando la canción y su lúgubre primera estrofa, que dice: "Largo tiempo el peruano oprimido la ominosa cadena arrastró". En dos libros que publicó él mismo, Rivera argumenta que el himno engendra "alienación, indiferencia, apatía, pesimismo y desintegra¬ción". Incluso ha propuesto un him¬no alternativo, contrató a un tenor clásico para que lo interpretara y grabó un CD con la canción.

Si bien ha sido una ardua lucha, ahora Rivera ha podido proclamar al menos una victoria parcial. En agosto, el Ministerio de Educación, convencido de que una economía emergente estelar como Perú merece un himno más optimista, pidió a todos los colegios del país que reemplazaran la primera estrofa (la que se canta con mayor frecuencia) con una posterior que ensalza la libertad y la majestuosidad de los Andes. Las fuerzas armadas también están de acuerdo.

En la era en que los políticos son más conscientes que nunca de la marca nacional y más sensibles a lo políticamente correcto, los debates sobre los himnos nacionales han ido apareciendo desde Canadá hasta Nepal. Pero los aspirantes a reformadores han comprobado que no siempre es fácil cambiar un himno, independien¬temente de cuán arcaico sea.

Con la intención de promover la igualdad de derechos de las mujeres, el gobierno de Canadá dijo en marzo que conside¬raba un sustituto unisex para la letra de su O Canadá que dice: "Inspiras verdadero amor patrio en todos tus hijos". Sin embargo, la oposición de la gente a la que le gusta la versión actual fue tan feroz que la idea fue desechada en dos días.

Las protestas de los legisladores rusos también se hicieron sentir cuando el Partido Comunista presionó para que se promulga¬ra una ley en 2010 que permitiera eliminar a Dios de su himno, y sustituirlo por un "nosotros".

En algunos países, incluyendo Afganistán y Nepal, ha sido necesario un cambio de régimen para que se lleve a cabo una revisión del himno. "El Himno Neutral e Independiente de Turkmenistán" no fue reescrito hasta la muerte en 2006 del presidente vitalicio Saparmurat Niyazov, conocido como Turkmenbashi. El propio Niyazov había compuesto el him¬no original, en el que describía el país como la "gran creación de Turkmenbashi". Una vez falleci¬do, ese verso fue cambiado a: "la gran creación del pueblo".

El himno nacional de Estados Unidos también tiene sus detrac¬tores, que aseguran que glorifica la guerra y es muy difícil de cantar. Sin embargo, distintos intentos de cambiarlo por otras can¬ciones populares como America the Beautiful (América la bella) no han prosperado.

En algunos lugares hasta surgieron competencias para escribir la letra de sus himnos, como por ejemplo en la isla de Jersey, un territorio dependiente del Reino Unido en la costa de Francia. La canción ganadora en 2008, Island Home, fue elogiada por sus notas de apertura que alaban el mugido de las vacas de la isla. El himno fue adoptado, si bien no todos los residentes están entusiasmados.

Sin letra

En España, uno de los pocos países que tiene un himno exclusivamente instrumental, hubo incluso mayor revuelo en 2008 cuando se convocó un concurso para añadirle letra. Surgió una controversia cuando el jurado escogió entre 7.000 propuestas una que incluía el estribillo "Viva España", un clásico grito de guerra del ex dictador Francisco Franco. El plan fue archivado.

El himno actual de Perú, que data de 1821, es característico de América Latina, dice Michael Jamieson Bristow, editor de National Anthems of the World. "Todos son como minióperas interminables, tal como saben para su pesar los aficionados al fútbol", dice.

Rivera asegura que la primera estrofa fue añadida décadas más tarde y la letra insiste demasiado en la idea de los peruanos como "condenados a una cruel servidumbre" por España. Sus detractores lo tachan como un antipatriota.

Sin embargo, políticos peruanos han empezado a hacerse eco del argumento de Rivera de que el himno contribuyó a la negatividad que se ha cernido sobre Perú, pese a los recientes logros que deberían estimular el orgullo nacional. La economía creció en torno a 9% el año pasado, el escritor peruano Mario Vargas Llosa acaba de ganar el Premio Nobel y la cocina peruana está siendo reconocida globalmente. Aun así, las encues¬tas muestran que los peruanos están en gran medida insatisfechos con sus vidas y su país.

"Somos como somos, tristones, desconfiados", dijo recientemente el presidente Alan García. Comparó a sus compatriotas con los brasileños, "que tienen otro tipo de raza, de alegrías y sol".

El ejército del Perú fue el primero en utilizar la nueva apertura del himno, seguido de García en una aparición ante el Congreso, el día de la Independencia en julio.

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