Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El lado B del grupo Krapp

Sus integrantes regresan a la escena alternativa en un trabajo sobre la muerte

SEGUIR
LA NACION
Miércoles 23 de febrero de 2011

0

Adonde van los muertos (lado B) es el nuevo espectáculo del grupo Krapp, colectivo integrado por bailarines, actores y músicos que supieron ganarse un lugar destacadísimo en la escena alternativa porteña. El trabajo comienza cuando un espectador elegido al azar se para en medio del escenario y repite palabras que escucha mediante unos auriculares: "Buenas noches, señoras y señores. Voy a hablar en primera persona. Yo también soy público. Público que habla a otro público". Así sucedió en el work in progress que realizaron en el Festival Buenos Aires Danza Contemporánea y así será, cuentan, a partir de mañana, cuando estrenen la experiencia en Espacio Callejón. Con el simple gesto de convertir a un espectador en médium, algunas convenciones escénicas se diluyen.

Claro que en todo este entramado hay otras convenciones que caen. De hecho, en la génesis de este proyecto hay varios vericuetos. Después de Olympica , el trabajo anterior de Krapp, comenzaron a ensayar uno nuevo que, en agosto, estrenarán en Tacec, de La Plata. Estaban en eso cuando los llamaron del festival de danza contemporánea para proponerles que se presentaran en esa experiencia en la franja de trabajos en proceso. Así es que fue tomando forma el lado B de aquel espectáculo, que se estrenará en unos meses. "Es como el mismo tema dividido en dos obras", cuenta Luis Biasotto, uno de los dos directores de este grupo que saltó a algo cercano a la fama cuando, en 2003, estrenaron Mendiolaza . La otra directora, Luciana Acuña, aporta una visión bastante contundente: "Esto es una obra que habla sobre otra obra que habla sobre la muerte. Por ende, ésta también habla sobre la muerte".

Foto: LA NACION

Adonde van los muertos (lado B) comienza con un espectador convertido en nexo entre los creadores y el público. Continúa con un video. En él, diversas gentes (amigos, amigos de amigos, conocidos) reflexionan sobre la muerte. Un pibe, por ejemplo, dice: "Por la educación que me dieron mis viejos, uno al morir va al cielo. Pero me parece muy flashera esa posibilidad". A veces, los flashes de este trabajo fueron disparados por situaciones duras (como la muerte de uno de los integrantes de Krapp). Gabriel Almendros cuenta que el fallecimiento del iluminador Marcelo Alvarez tiene mucho que ver con el espectáculo. Luciana habla de una serie de "encadenamientos desafortunados", mientras Luis Biasotto cree que en todas las obras anteriores sobrevolaron el tema de la muerte, aunque no en forma tan directa como ahora. "Nos costaba mucho hablar sobre la muerte. Entonces, tomamos la decisión de que otros hablen. Por eso una persona del público se hace las preguntas sobre la muerte. Por eso, otras personas son las que aparecen en el video. Digamos que nosotros hacemos las preguntas y que las respuestas las dan los otros", se sincera Luciana. En la información de prensa agregan: "Si la muerte es el motivo principal de aquella obra del futuro [la que veremos en el Tacec], la imposibilidad de representarla es el problema de ésta".

Haría falta agregar otro dato: a los 5 integrantes del grupo Krapp (Luciana Acuña, Gabriel Almendros, Luis Biasotto, Edgardo Castro y Fernando Tur) esta vez se suma un sexto: el cineasta Alejo Moguillansky. Su llegada tuvo que ver con cierto azar. "El estaba filmando una película sobre el proceso creativo de grupos de danza (Ballet del San Martín, el Ballet Folklórico Nacional, nosotros...); así fue que terminaron filmando para la obra", cuenta Edgardo Castro, el mismo que trabajó en el film Castro , de Moguillansky. De las tres horas de grabación quedaron tres minutos de suma contundencia en los cuales, por momentos, el vivo y lo proyectado, al respetar la misma escala humana, se confunden.

A pocos días de aquel work in progress otro dato modificó cierta lógica de reflexión: Luisiana, la única mujer del grupo, estaba embarazada. "Es interesante lo que pasa, porque veníamos todo el tiempo hablando de la muerte y, de repente, una cosita chiquita está creciendo todo el tiempo. Y te pega?, ahora aprendimos a convivir con eso", cuenta Edgardo Castro casi en el lugar de tío.

En varias cosas coinciden. ¿Una? Que se trata del trabajo más conceptual de Krapp. ¿Otra? Que la propuesta está en medio de la representación y la no representación. "Como si fuera una exposición de materiales de trabajo que tienen que ver con la muerte", agrega ella con su panza de cinco meses. Las fichas están jugadas. Lado B , a partir de mañana, toma forma.

PARA AGENDAR

Adonde van los muertos (lado B) : del grupo Krapp. En Espacio Callejón (Humahuaca 3759). Miércoles, jueves y viernes, a las 21. Entradas: $ 45.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas