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EE.UU. rechazó presiones de Timerman por el avión

El Departamento de Estado no acepta cortar el diálogo con periodistas, como reclamó el canciller

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LA NACION
Viernes 25 de febrero de 2011

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WASHINGTON.- El gobierno de Barack Obama rechazó las presiones del canciller Héctor Timerman para que funcionarios norteamericanos no hablen con la prensa argentina sobre el conflicto por la incautación de material militar en un avión demorado hace dos semanas en Ezeiza.

"Yo siempre voy a contestar sus preguntas" sobre este caso, afirmó el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley, al ser consultado por LA NACION sobre el planteo hecho anteayer por Timerman al encargado de negocios de la embajada de los Estados Unidos, Jefferson Brown.

Más aún, el diplomático, que habla por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, no se privó de ironizar sobre las gestiones del canciller argentino para impedir el acceso a la información. "¿Es que acaso su ministro de Relaciones Exteriores quiere darme consejos?", bromeó Crowley no bien La Nacion formuló su consulta, en medio de las risas que su propio comentario provocó entre corresponsales de todo el mundo que asistían a la rueda de prensa del Departamento de Estado.

Ayer, ningún miembro del gobierno de Cristina Kirchner, incluido Timerman, hizo referencia alguna al conflicto, que en los últimos días ha escalado en su tensión.

"Arreglar este conflicto está en manos argentinas", dijo Crowley, y agregó: "Nosotros ya no sabemos qué decirles" a sus autoridades. El funcionario consideró que, en vez de acallar a la prensa, lo previsible es justamente lo contrario. Es decir, que "seguirá recibiendo preguntas" en tanto "la sorprendente situación con la Argentina" no se supere.

La casualidad quiso que, en esa misma rueda de prensa, el diplomático ratificara el compromiso de su país con "la libertad de prensa como derecho humano y como valor fundamental para la democracia", al responder una consulta de otro corresponsal que nada tenía que ver con el caso del avión argentino.

En cuanto al conflicto en sí, Crowley insistió en que la posibilidad de destrabar el conflicto está en Buenos Aires.

De esa forma, el vocero de la diplomacia norteamericana pareció desestimar, en los hechos, la protesta de Timerman en el sentido de no haber recibido, hasta ahora "explicaciones satisfactorias" sobre lo ocurrido con la carga del avión.

Washington viene reclamando lo mismo. Esto es: asegura no haber recibido, hasta ahora, respuesta a las dos notas diplomáticas que presentó ante las autoridades de nuestro país.

En este virtual diálogo de sordos, el nuevo cruce, sumado a la presión de Timerman sobre la embajada norteamericana, terminó por recalentar un choque diplomático que, desde el comienzo, Washington insiste en calificar como "incomprensible".

El incidente se generó hace dos semanas cuando un avión C-17 Globemaster de la fuerza aérea de los Estados Unidos llegó a Ezeiza con personal y material destinado a un entrenamiento de la Policía Federal, acordado entre ambos gobiernos. En un operativo liderado por Timerman, las autoridades argentinas detectaron "material que no figuraba en el memorando que se había aprobado" para el curso. Estados Unidos reconoció que había equipos y material médico no declarados.

El equipo fue incautado, el curso cancelado y, desde entonces, ambos gobiernos vienen cruzando reproches, en una inédita crisis diplomática, jalonada con el reclamo norteamericano para nuestro país le restituya "lo que es de propiedad estadounidense.

En las últimas horas, el cruce se recalentó con la decisión de Timerman de presionar a la embajada estadounidense. En forma paralela, emitió un comunicado para señalar que el gobierno argentino aún espera "una explicación satisfactoria" sobre la presencia de la carga irregular en el avión.

"No fue el gobierno de los Estados Unidos el que escaló este tema. Nosotros estamos preparados para arreglar este asunto; desde el principio sostuvimos que esto se pudo resolver en otro nivel y estamos perplejos porque aún eso no haya ocurrido. Permanecemos abiertos y seguimos en contacto con el gobierno de la Argentina", dijo el diplomático.

Devolución del material

"El gobierno de Cristina Kirchner afirma no haber recibido explicación satisfactoria por lo ocurrido. ¿Le dará Washington más explicaciones?", se le preguntó a Crowley en la conferencia de prensa. "Ya no sabemos qué más podemos decirles", contestó, con tono frustrado.

"Sencillamente, no entendemos por qué no se ha resuelto aún este tema", insistió. "Esto ha sido objeto de un montón de conversaciones. Hemos enviado notas diplomáticas. Hemos revisado junto a coordinación, tanto antes de la llegada del avión y desde entonces. Sencillamente no sabemos por qué no se ha resuelto esto aún", subrayó.

Crowley dijo dos cosas más. Que la solución del conflicto está en manos de la Argentina. Y que eso debe incluir la devolución del material requisado. Eso, lo repite en casa ocasión que puede: quieren el equipo de regreso. Pero, hasta ahora, la Argentina lo mantiene en custodia.

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