Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Adonde van los muertos (lado B)

La nueva creación del Grupo Krapp ubica la muerte en el centro de la escena

Domingo 27 de febrero de 2011
0

Dirección : Luciana Acuña y Luis Biasotto. Creación : Grupo Krapp. Intérpretes : L. Acuña, Gabriel Almendros, L. Biasotto, Edgardo Castro, Fernando Tur. Música original : G. Almendros, F. Tur. Escenografía y vestuario : Mariana Tirante. Iluminación : Matías Sendon. Dirección de video y montaje : Alejo Moguillansky. Espacio Callejón: Humahuaca 3579. Funciones : jueves y viernes, a las 21. Duración : 75 minutos. Nuestra opinión: muy buena

La muerte como germen creativo de una propuesta escénica. Preguntas, sensaciones, fantasías, un sinnúmero de testimonios a personas de muy diferentes edades y experiencias de vida. Un grupo de bailarines, actores, músicos y técnicos juegan en escena a generar situaciones que buscan desentrañar lo que cada uno intenta expresar sobre el tema. La cuestión no es sencilla. Una cabeza que piensa, una voz que expresa ese pensamiento y un cuerpo que intenta cargarse con aquello que nunca ha experimentado y que, quizás, experimente dentro de mucho tiempo y de una manera diferente de la imaginada y/o deseada.

La nueva propuesta del grupo Krapp combina testimonios registrados en video (magníficamente montados por Alejo Moguillansky), que resultan disparadores intensos para el espectador y que proponen estar muy atentos a lo que vendrá.

A través de diversos cuadros, el grupo crea una serie de situaciones en las que el cuerpo ocupa un lugar central. Ya sea porque de él estallará una voz que con diversos matices intentará exponer lo desconocido y así creará un mundo paralelo; ya porque puesto en fricción con otro demostrará su resistencia. Hay algo que no puede expresarse a fondo: ¿cuál es mi vivencia sobre la muerte? Siempre una enorme vitalidad -una potente energía circula en todas las escenas y hasta chispazos de humor- terminará demostrando que el misterio nos acompañará hasta el final de nuestros días, hasta ese momento en el que la muerte se anime a vencernos.

La creación es muy conmovedora en muchos momentos y resulta una investigación que será, sin dudas, muy difícil de cerrar. Como en toda creación de esta compañía unos guiños al espectador harán que su cabeza entre y salga del proyecto, lo cargue con sus vivencias y lo complete desde su lugar activo. Krapp no construye desde el saber sino con la intención de provocarnos para que intentemos saber más sobre nosotros. La propuesta es muy rica y muy movilizadora de reflexión. En este caso no sólo sobre la muerte, sino también sobre el arte contemporáneo. Téngalo en cuenta el lector.

Carlos Pacheco

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas