Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Un viaje en "el expreso de la inseguridad"

Es la línea de colectivos 76, usada por los adictos para ir a comprar droga en la villa 1-11-14

SEGUIR
LA NACION
Domingo 06 de marzo de 2011

0

En el interior del colectivo 76 quedan pocos asientos vacíos. Son las 13 de un miércoles agobiante. Los pasajeros leen, miran por la ventanilla, conversan en voz baja, escuchan música. Pero después de que el colectivo cruce las vías del ferrocarril Sarmiento, por Donato Alvarez, y doble por la avenida Rivadavia, en el límite de los barrios de Caballito y Flores, ellos saben que la tranquilidad se va a quebrar. Es lo que sucede cada día y a toda hora en la parada de la plaza Pueyrredón, más conocida como plaza Flores.

Corriendo, a los empujones, un grupo de cinco o seis jóvenes de entre 15 y 25 años suben al colectivo, algunos con los ojos algo desorbitados.

El colectivo 76 pasa por la villa 1-11-14, la parada elegida por los grupos de adictos que allí compran drogas
El colectivo 76 pasa por la villa 1-11-14, la parada elegida por los grupos de adictos que allí compran drogas. Foto: Marcelo Gómez

"¡Vamos adonde van los drogones!", le gritan al chofer entre risas. A veces, el conductor logra convencerlos de que paguen el boleto, pero muchas otras, no.

Se instalan en el fondo del colectivo, escuchan cumbia o reggaeton a todo volumen, cuentan billetes y se ponen relojes que acaban de robar en los alrededores de la plaza, mientras esperan ansiosos la parada frente a la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, para cambiar todo lo que consiguieron por paco o alguna otra droga.

La Nacion se subió a un interno "de la línea más problemática de toda la Capital" –según la Policía Federal- que pasa por el centro de la peligrosa villa 1-11-14 y pudo comprobar todo lo denunciado por los choferes de la línea 76: jóvenes que llegan todos los días desde el conurbano en el ferrocarril Sarmiento se bajan en la estación Flores; a una cuadra de allí roban lo que pueden en la plaza y suben a este colectivo rumbo a la villa 1-11-14 para comprar droga.

Esos robos, según se pudo saber, incluyen desde electrodomésticos hasta baterías de autos, teléfonos celulares y cualquier otra cosa que pudiese servirles para canjear por droga. Pero, además, tanto choferes como pasajeros dicen que es habitual ver arriba del colectivo jóvenes consumiendo drogas, peleas entre grupos enfrentados y hasta gente que viaja armada.

Por este motivo, la comisaría 38a. tuvo que montar un servicio especial de controles sorpresivos durante las 24 horas sobre los colectivos que circulan por la zona, especialmente en la línea 76 (ver aparte).

Esta línea es una de las 12 empresas de colectivos del grupo DOTA, uno de los más importantes de la Capital, que une Puente Alsina con Saavedra, y en el que, entre otros barrios porteños, cruza Chacarita, Villa Crespo, Flores, donde pasa por la villa 1.11.14, y Nueva Pompeya.

Ladrones al acecho

Los comerciantes y vecinos que frecuentan la plaza General Pueyrredón, en Rivadavia al 6900, son reacios a hablar abiertamente: tienen miedo a las represalias y a que no puedan seguir trabajando allí. "Hay afanos las 24 horas. Celulares, plata, mochilas... lo que pueden. Esta plaza es un desastre; es tierra de nadie y no hay seguridad de nada", susurra Julián, un muchacho que trabaja en una de las esquinas de la plaza.

Un inspector de la empresa de transporte Plaza se acerca y dice por lo bajo, mientras señala a un joven con ropa deportiva que merodea las paradas sobre Rivadavia: "Ese de remera amarilla es un especialista en manotear celulares a las personas que están hablando arriba del colectivo con la ventanilla abierta".

En la plaza, todos los conocen. Los ven día tras día hacer el mismo trayecto desde la estación Flores hasta la parada del 76, a sólo dos cuadras de distancia. El portero de un edificio de la calle Yerbal, frente a la plaza, se encarga de mostrar a La Nacion la evidencia de este recorrido: dentro de la plaza, paralelamente a la senda que la cruza en diagonal, se abre entre la ligustrina un camino de tierra que desemboca justamente en la parada del colectivo 76. "Después que llega el tren a la estación, ves cómo pasan corriendo por ese camino pibes que se acaban de robar algo y que se van directamente a la parada", explica.

Consumen droga a bordo

Mirta es una trabajadora social que se desempeña en la villa 20, en Villa Lugano, por lo que toma todos los días el colectivo 76 desde la avenida Gaona y Oroño, en Caballito. "Pasa siempre en la plaza Flores, donde suben algunos que no quieren pagar el boleto y se arma lío. Por eso, espero que venga vacío para no tener que viajar parada y poder sentarme adelante. Atrás, ni loca. Vi demasiadas veces gente consumir drogas arriba del colectivo, en los asientos del fondo", cuenta resignada.

Un grupo de seis jóvenes se meten delante de la cola que espera el 76 en la plaza Flores y se suben corriendo al colectivo. "Dale estos dos pesos al chofer", le dice uno más grande a otro más chico. El chofer, resignado, no se lo acepta, y el chico se va para el fondo sin pagar, tal como acaba de hacer el resto de sus compañeros.

-Vengo de laburar -dice uno de los jóvenes riéndose, mientras cuenta un pilón de billetes.

-Y ahora te la vas a gastar toda en el shopping -le contesta otro, que está parado a su lado, mientras se coloca en la muñeca un vistoso reloj deportivo negro.

El colectivo ya dejó Rivadavia, siguió por San Pedrito, Lafuente, Eva Perón, hasta llegar a los monoblocks de la rotonda de Balbastro. Junto con otros pasajeros, el grupo que no pagó el boleto se levanta de sus asientos. Uno de ellos habla por celular y le avisa a alguien que están llegando. Suena el timbre y el colectivo frena. Es la parada de la avenida Varela, justo enfrente de la villa 1-11-14.

Plaza Flores: jóvenes suben a la línea 76 para ir a la villa 1-11-14 a comprar droga.

Delitos: antes de subir al colectivo, los adictos suelen robar todo lo que pueden en la plaza Flores.

Controles: tras varios incidentes, la Policía Federal dispuso operativos sorpresa.

SECUESTROS DE PACO Y COCAÍNA

Días atrás, personal de la Policía Federal desbarató una banda de narcotraficantes que distribuía estupefacientes en la villa 1-11-14 y el denominado Barrio Rivadavia 1, del Bajo Flores. Según fuentes oficiales, en el operativo se secuestraron 300 dosis de paco y cocaína.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas