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Un negocio que queda en casa

En los últimos años se multiplicó la cantidad de familias argentinas que hospedan a estudiantes del exterior; es ideal para aquellos matrimonios cuyos hijos ya se independizaron

Sábado 09 de abril de 2011
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Suele pasar que cuando los hijos adolescentes finalmente abandonan el nido materno, sus habitaciones se convierten en postales melancólicas repletas de ositos de peluche y eternas fotos del viaje de egresados.

Si se reflexiona este aspecto desde un punto de vista fríamente inversor, todos esos metros cuadrados vacíos se desperdician cuando lo cierto es que podrían generar una muy buena rentabilidad (y, de paso, agregar vida a esos espacios vacantes). ¿Cómo hacerlo? Una de las mejores opciones es alquilar cuartos a extranjeros que vienen a estudiar a la Argentina.

Gloria Iribarren tiene un PH muy bonito en el barrio de Villa Ortúzar. Además de pasarse cosiendo gran parte del día y de ser una de las mejores jugadoras de bridge del país tiene otra vocación muy rentable: alberga estudiantes en su casa. "Hace dos años que recibo alumnos norteamericanos en la habitación de arriba; les doy desayuno y cena -nada de hamburguesas, yo les sirvo comidas como Dios manda-, y la verdad es que con muchos de ellos me encariñé profundamente", cuenta Iribarren.

En la actualidad, Gloria tiene a dos personas viviendo con ella en forma temporal, que pagan 2200 pesos cada una por mes (unos 550 dólares). "Esta actividad no implica grandes gastos porque la señora que limpia tiene que venir de todos modos, y lo que se destina a comida y lavandería tampoco es tan significativo", explica.De los 4400 pesos que cobra por ambos inquilinos le quedan netos unos 3000.

No hay que olvidar que 2200 pesos por cuarto es una cifra cercana o incluso superior a lo que se obtiene de renta mensual si se alquila un departamento de un dormitorio en Palermo o Belgrano. Se trata, sin duda, de un negocio redondo para aquellas personas que buscan cubrir los gastos básicos de la vivienda (el ingreso es mayor cuando se alquilan más de dos cuartos en la misma casa). La yapa es que, casi siempre, se les termina tomando un cariño especial a los inquilinos.

Extranjero en Buenos Aires

Una de las agencias más importantes del rubro se llama Spare Rooms, que en los últimos cuatro años alojó a unas 240 personas en hogares argentinos. "Somos los intermediarios entre quien busca una habitación y quien la tiene -dice Valeria Pasmanter, fundadora de la empresa-. Nos encargamos de ir a conocer los cuartos personalmente y que se cumplan todos los requisitos que el estudiante solicita: por ejemplo, que el departamento esté cerca de la Universidad donde va a cursar o que quede a pocas cuadras de un parque, si es que le gusta salir a correr por las tardes."

Los barrios más requeridos por los visitantes son Palermo, Belgrano y Recoleta, aunque cada vez son más quienes se vuelcan a zonas como Colegiales, Chacarita, Villa Crespo, San Telmo y también Vicente López, Olivos y Martínez, donde se encuentran las sedes de varias universidades de zona norte.

En general, el tiempo de estada de los inquilinos es de cuatro meses, pero algunos se quedan en el país más tiempo y llegan a cursar carreras completas de varios años. "En nuestro caso pagan entre 300 y 550 dólares sin las comidas incluidas, porque nuestro target son viajeros independientes que no quieren sentarse a comer. Sólo necesitan una buena conexión Wi-Fi para sus laptops y un espacio en la alacena, la heladera y el placard", precisa Pasmanter, cuya agencia tiene un slogan muy ganchero: Recibir extranjeros es como viajar al revés.

Los que quieran incursionar en este negocio deben saber que la parte humana es una de las claves del éxito. "La familia tiene que tener ganas de integrar al que llega, si no no sirve. Hay que tratarlo como si fuera un sobrino del interior que está de visita en casa", confía Gabriela Bittleston, directora en la Argentina del programa de CEA Global Education, agencia norteamericana que envía estudiantes a cursar en universidades locales. "Este semestre tenemos 83 alumnos y unas 70 familias operando", comenta Bittleston, que trabaja hace 19 años en este tema y se encarga de recibir a los chicos en Ezeiza, inscribirlos en la Facultad con varios meses de antelación, conseguirles una buena casa y llevarlos al médico cuando es necesario. "No es una actividad lucrativa para mí, sino para quienes reciben a los estudiantes", aclara. Cabe destacar que también existen muchos sitios en Internet donde se pueden ver los pedidos de estudiantes extranjeros que están buscando una habitación (¡o sólo un sofá!) en Buenos Aires. El más importante es Craiglist ( www.craiglist.org ), pero también existe una red internacional llamada Couchsurfing ( www.couchsurfing.org ), donde lo que se alquila en forma temporaria no son cuartos, sino un espacio en el sofá-cama de la casa.

Finalmente, la ganancia de rentar cuartos a estudiantes es doble, según coinciden las familias receptoras. Por un lado, recibir extranjeros es útil para rentabilizar la habitación vacía; por el otro, ayuda a viajar al revés, como dice aquel slogan, y a devolver algo de la vida que se fue de casa cuando los hijos eligieron dejar el hogar de los padres para hacer su propio camino.

José Totah

2200 Pesos es el costo que abona cada persona por mes. Esta cifra por cuarto es cercana o incluso superior a la que se obtiene de renta mensual si se alquila un departamento de un dormitorio en los barrios de Belgrano o Palermo

BARRIOS MAS BUSCADOS

Palermo

Belgrano

Recoleta

Villa Crespo

Chacarita

San Telmo

Vicente López

Olivos

Martínez

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