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¡Garré me sacó la custodia!

Carlos M. Reymundo RobertsLA NACION

Sábado 09 de abril de 2011

Me sacaron la custodia. Sí, López, el pobre policía federal que me acompañaba a sol y sombra desde que, el año pasado, fui amenazado tres veces, ya no está más conmigo. Nilda Garré tiene razón. Esas advertencias de que me iban a "reventar" si no paraba de criticar al Gobierno dejaron de tener sentido cuando, allá por octubre, me hice kirchnerista rabioso. Los indeseables que se dedican a amedrentar a los que piensan distinto, tan comunes en la periferia de todo movimiento político, han de estar ahora, pienso, ocupándose de otros periodistas. Para esos colegas tengo un consejo: si quieren vivir en paz, hagan como yo y caminen por la vereda del sol. Se la pasa muy bien. Los K son impiadosos con los de afuera, pero saben recompensar a los suyos.

Como les decía, Nilda tiene razón. Ese policía es más útil en la calle, no ya cuidando a un vulgar periodista sino velando por la seguridad de toda una ciudad. López no está tan de acuerdo. Dice que no termina de creerse eso de que seguirá cobrando la misma plata por trabajar menos, y que si no le cumplen con lo que le están prometiendo no tendrá más remedio que buscar la forma de compensar la diferencia. Eso me asustó un poco: si los 1400 canas que se están quedando sin los trabajos extras por la decisión de retirarles la custodia a edificios, hospitales y escuelas creyeran, como López, que tienen que buscar una compensación, ¿no habrá riesgo de una súbita descompensación?

Por supuesto, yo me hago estas preguntas porque soy lo que soy, un ignorante de la alta política, mientras que, estoy seguro, a la señora Nilda le sobran las respuestas. Porque ella sí se ha preparado. Fíjense que, bien jovencita, tras recibirse de abogada en la Universidad del Salvador, ya estaba trabajando como asesora política en el Ministerio del Interior de la dictadura de Onganía. Y lo bien que lo hizo, porque después siguió con Levingston y con Lanusse.

Qué notable cómo nuestra líder, Cristina, está en todos los detalles. Cuando le sacó la policía a Aníbal Fernández con el objetivo de que, eximio comunicador, tuviera más tiempo para twittear y para ser panelista de 6,7,8, y la convocó a Nilda, muchos dudaron de la idoneidad de una mujer que, decían, la vez que había estado más cerca de un policía fue por una multa de tránsito. Lo errados que estaban. Si algo tiene ella es cintura política, sentido de la oportunidad y exquisito olfato, que la han llevado de Onganía al ala izquierda del bloque peronista de Diputados, en los años 70, y de ésta a la amistad con el jefe de la SIDE de Menem, Hugo Anzorreguy, en los 80. Y después, a ser viceministra del Interior de De la Rúa.

Muñeca política: eso es lo que tiene la Garré. Fíjense lo que hizo esta semana. Usó la policía para pegarle un buen mandoble a Macri, que se tuvo que comer el garrón de que le dejaran desprotegidas áreas sensibles de su distrito. Otro ministro, con la experiencia en cuestiones de seguridad que ella no tiene, hubiese sufrido convulsiones estomacales antes de dejar indefensos a hospitales y escuelas. Ella, en cambio, lo hizo. Rindámonos a sus pies.

Podrán decirme que ya hubo robos en el hospital Piñero, que hubo protestas y un generalizado rechazo en la población, pero la ministra hace cinco días que es noticia y que hizo noticia algo que nadie cree que vaya a ser cierto: que habrá más policías en las calles. Me lo dijo López: "Señor, los que hacemos los extras somos los mismos que, en otros días y horarios, estamos en las calles".

Esa es la genialidad de Nilda: tiene golpes de efecto, pero también tiene golpes certeros. La purga que está haciendo es monumental. Cuando nos demos cuenta ya habrá más policías afuera que adentro. Sigue hablando López, preocupado y amenazante: "Mmmm... Usted sabe lo que pasa cuando los policías nos quedamos sin trabajo, ¿no? Además, ojo, porque te hacemos un mes de inteligencia y ya sabemos tanto de vos que te tenemos en nuestras manos". Yo me pregunto: ¿qué le van a descubrir a Nilda? ¿Acaso no es público y notorio, por ejemplo, que el menemismo le dio la titularidad de dos Registros de la Propiedad del Automotor, verdaderas máquinas de hacer dinero fácil?

Por favor, vayamos a las cosas importantes. Lo importante es que el miércoles un puñadito de vecinos de la villa 31 cortó la autopista Illia durante siete horas, lo que provocó un caos descomunal, y la Policía Federal casi no se enteró. La cuenta de la Garré debe de haber sido: colas de miles de autos en la Capital son miles de votantes que harán cola para pegarle a Macri. Eso es lo que el país necesita: una ministra que, con cabeza abierta, mire más allá del burocrático índice de si hay más o menos asaltos, más o menos crímenes.

Nilda, tranquila, usted siga haciendo política. De la inseguridad se ocupan los delincuentes.

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