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Personajes de ficción

Con voz rioplatense y discreción de gentleman, Elvio Gandolfo transforma en relatos cifrados sus experiencias con algunos colegas escritores

Viernes 15 de abril de 2011
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The book of writers Por Elvio E. Gandolfo Caballo Negro99 páginas$ 42

Con su título en inglés, The Book of Writers , el último libro del escritor, traductor y periodista Elvio Gandolfo (1947) no sólo enfatiza uno de sus posibles modelos -"La humillación de los Northrope", de Henry James, un relato sobre escritores- sino que además anticipa a la perfección el particular escamoteo de nombres propios que domina todo el libro, acorde a una decimonónica discreción de gentleman , a un uso ya anacrónico, extinto -en la era de los reality shows y las escrituras confesionales del yo- de una politeness inglesa hacia sus pares escritores, volcada, por cierto, en las formas de una reconocible e intimista voz rioplatense.

The Book of Writers transforma en relatos de ficción las experiencias del autor en el contacto con sus colegas durante sus reiteradas estadías en ciudades también cifradas pero que remiten a Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, acaso Montevideo cuando habla de "cruzar un río". Todos los textos fueron escritos entre 1992 y 1995, y si bien, como aclara Gandolfo, "iban a ir integrando un volumen de tamaño creciente, que daría una visión a la vez profunda, variada y extensa de un montón de cosas, relacionadas con escritores y escritoras", el interés por el tema se interrumpió por esos años y el resultado ahora editado no es de singular tamaño (apenas cien páginas), aunque sí atractivo y sutil en su propuesta.

Lo que parece importar en cada uno de los relatos -aquello que les da su encanto narrativo, más allá de las claves que sólo los íntimos de Gandolfo descifrarán- es detectar un perfil, un gesto, un destino, con el cual trazar no una tipología del escritor contemporáneo, sino de manera mucho más interesante, un personaje de ficción que porte un determinado pathos identificable dentro del campo literario de los años noventa, una subjetividad "posible" en el mundo de los escritores, cuyas actitudes hablen también de los límites, las posibilidades y la forma de sociabilidad de ese mundo. Se trata de narrar algunos encuentros -en bares, la mayoría, pero también amorosos, o durante el lapso de una vida- en los cuales se evidencia un vínculo singular con el trabajo de escribir.

Así, en "Fallado", las impresiones sobre la banal y feliz esterilidad de un escritor que, aunque siga escribiendo, jamás creará una obra que represente un auténtico desfasaje entre el sujeto y el mundo, avanzan con los tanteos propios de una dilucidación repentina. En "El juguete roto" también aparece un diagnóstico intuido, producto de una incompatibilidad de sensibilidades: Fulano y el narrador se encuentran cada tanto en una librería, alentados ambos por la presunción de que algún día podrían ser amigos; eso no ocurre nunca y en parte la manía asertiva algo miserable de Fulano, que busca encuadrar el mundo según sus taxonomías, contraria a la suspensión poética del mundo por la que opta el narrador, es causa de su distanciamiento.

Se agregan a estos relatos el perfil de la escritora que quiere que la quieran ("Altiva"), retratada con iguales dosis de empatía y crueldad, o la historia del Zorro, un escritor intratable, de prosa excelente, que va cayendo en la pobreza y la docilidad. Finalmente, un texto sobre los "traidores" literarios, esto es, los traductores, funciona como una especie de descarga de la incertidumbre que provoca comenzar a "rumiar" la traición del texto ajeno.

The Book of Writers se interrumpe algo prematuramente, dado que hay algo en la propuesta misma que invita a pensar en un libro extenso, o al menos a desearlo. Con todo, ése suele ser, debe admitirse, un atributo de los buenos libros.

Soledad Quereilhac

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