Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Colectoras: fricción entre Sabbatella y la Casa Rosada

El ex intendente quiere tener su propia lista de candidatos a legisladores nacionales

Lunes 25 de abril de 2011
SEGUIR
LA NACION
0

El frente electoral que el gobierno de Cristina Kirchner imaginó con el diputado Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro) en la provincia de Buenos Aires aún debe sortear un obstáculo serio para conformarse: Sabbatella dejó trascender que exigirá que sus adláteres Carlos Raimundi, Ariel Basteiro y Hugo Cañón encabecen una lista de diputados nacionales por su partido, pero la Casa Rosada sólo aceptará diputados peronistas, por ahora.

Las negociaciones recién comienzan. Y serán a cara de perro. La Presidenta pretende que Sabbatella encabece una lista "colectora" como candidato a gobernador en caso de que ella decida presentarse a su reelección en las elecciones del 23 de octubre próximo. De ese modo, sumaría votos del PJ y del progresismo.

Tal como anticipó LA NACION, ahora los operadores peronistas aseguran que Cristina Kirchner ordenó conformar una sola lista de senadores y diputados nacionales con el sello del Frente para la Victoria.

Desde Nuevo Encuentro aseguraron a LA NACION que "ello no sería admisible: lo único que no pueden pretender como condición es que no existamos en Diputados". En ese caso, podrían plantear ir por separados y sin listas de adhesión.

"Sabbatella se tendrá que adherir a la lista de diputados de antiguas caras del peronismo", aseguró a LA NACION un operador clave del Gobierno.

En esa nómina, incluyen a los ministros Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, y a los diputados José María Díaz Bancalari, Jorge Landau o Graciela Giannettasio, que deben revalidar sus bancas.

Además, deberían abrir espacio para delegados de la CGT de Hugo Moyano, como Octavio Arguello, cuyo mandato se vence en diciembre próximo, y para los jóvenes de La Cámpora, además del cupo femenino y de los pedidos del peronismo bonaerense. "No hay muchos lugares, sólo entran 15 o 16", agregan.

Ello sería poco menos que una declaración de guerra a Sabbatella, líder progresista que abomina, así como sus seguidores, de las caras del viejo peronismo.

Interlocutores

Por orden de la Presidenta, Sabbatella tiene como interlocutores en la Casa Rosada al secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y al secretario de Comunicación, Juan Manuel Abal Medina, exponentes del "cristinismo" puro. Son los más proclives a alianzas progresistas y de izquierda.

Otros funcionarios como los ministros Julio De Vido (Planificación), Aníbal Fernández (jefe del Gabinete) o Florencio Randazzo (Interior) prefieren completar las listas con figuras del peronismo puro.

"La Presidenta quiere soldados leales que levanten la mano sin negociar cada voto", confiaron altas fuentes oficiales a LA NACION. "Los sabbatellistas van dentro de tu lista y luego hacen un bloque aparte", completó otro funcionario.

Desde el sector de Sabbatella dijeron a LA NACION: "Se habló de esta alianza con Néstor Kirchner, luego con Cristina, ahora con Zannini y Abal Medina, y nunca nos hablaron de esto: puede ser el plan de los peronistas, pero no de ellos".

Y sostienen que Sabbatella insistirá hasta el final en dos listas de senadores y diputados: una del Frente para la Victoria y otra de Nuevo Encuentro. Y que ambas deben ir "colgadas" de la boleta presidencial de Cristina Kirchner para "recolectar votos de electorados diversos que confluyan en Cristina".

Conflicto

Ese fue el conflicto con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, con el peronismo bonaerense y con los intendentes: el PJ teme que la boleta de Sabbatella termine restándoles votos clave a sus intendentes, diputados, legisladores y concejales.

"En nuestra lista deben estar Cañón, Raimundi y Basteiro", dicen muy cerca de Sabbatella. Quienes más lo conocen aseguran que "si no hay dos listas, debe haber un frente que contenga a diputados de ambas".

Si el peronismo, en cambio, presiona por una lista única sólo de color justicialista, ello no se aceptaría.

Confían, empero, en que no exista unificación de listas. "Sería un grave error. No le sirve a Cristina", dicen.

"Ello lesionaría el principio que dio origen a la alianza: que ambas listas recolectaran votos de muy diferentes electorados que confluyen en Cristina, pero que no votarían diputados del otro partido. Esto sólo le suma a Cristina", aseguran.

Una lista común alejaría a vastos sectores de ambos electorados, dicen.

"Si lo proponen diremos que no era la idea original, pero lo evaluaremos: nos van a tener que convencer de que es mejor para Cristina. No lo van a poder sostener; por lo tanto, no se va a poder hacer", advierten.

Si el PJ pretende marginar a los diputados de Nuevo Encuentro quizás no haya siquiera alianza ni listas "colectoras".

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas