Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Estados Unidos apoyó al país ante los bonistas italianos

Según Wikileaks, buscó convencerlos de aceptar el último canje de deuda

Sábado 09 de julio de 2011
SEGUIR
LA NACION
0

ROMA.- "De parte de los Tango-bond". Así reza el título de una nota salida ayer en el semanario L'Espresso que, sobre la base de documentos originales obtenidos por WikiLeaks con revelaciones sobre la diplomacia norteamericana en Italia, saca a la luz que nuestro gobierno tenía en este asunto -durante años candentes- a un aliado más que poderoso: nada menos que Estados Unidos.

Algunos cables diplomáticos indican que Washington quería que los bancos locales convencieran a los ahorristas italianos de que aceptaran la segunda oferta de canje hecha por el gobierno de Cristina Kirchner en 2010. Cerca de medio millón de pequeños inversores italianos quedaron damnificados por el crack financiero de la Argentina de fines de 2001. Después del canje de 2005, unos 200.000 holdouts por unos US$ 4500 millones quedaron en Italia, el país con más minoristas involucrados en el escándalo por los "tango-bonds".

"La embajada pidió un encuentro con la Asociación Bancaria Italiana [ABI] después de haber sido contactada por un inversor institucional estadounidense que buscaba ser presentado ante la ABI. La empresa estadounidense quería convencer a la ABI de que alentara a los clientes de sus bancos para que consideraran aceptar la reciente oferta del gobierno argentino para solucionar los pedidos de indemnización a través de un nuevo bono canjeado a un valor mucho más bajo respecto del original", escribió en noviembre de 2009 el entonces embajador norteamericano en esta capital, David Thorne, en un cable clasificado como "reservado".

El semanario L'Espresso -que en los últimos meses fue publicando en exclusiva diversos documentos de WikiLeaks relativos a Italia-, señala en la misma nota que la ABI desvió a los diplomáticos de la embajada norteamericana de la Via Veneto hacia la Task Force Argentina (TFA), de Nicola Stock. La TFA, un grupo surgido de la misma ABI en representación de unos 180.000 bonistas, rechazó con violencia el canje de 2005 e inició un recurso contra la Argentina ante el Ciadi, el tribunal del Banco Mundial. Pero se quedó sospechosamente callada y dejó que sus representantes decidieran en forma autónoma qué hacer ante el nuevo canje de junio de 2010.

Thorne, el entonces jefe de la legación estadounidense en Roma, definió a la TFA como "una ONG que representa a pequeños ahorristas que poseen bonos argentinos por un valor aproximado de 4500 millones de dólares". Y relató que su presidente, Stock, jamás le ocultó "su lucha de años contra diversos gobiernos argentinos para recuperar el dinero y los intereses de 180.000 pequeños inversores italianos". Es más, Thorne confiesa que se encontró con una suerte de pared al conocer a Stock. "Nos impactó como una persona determinada e inflexible", escribió el diplomático.

"Para el sector bancario italiano, la historia de los bonos argentinos sigue siendo profundamente bochornosa y emblemática de la falta de confianza entre los bancos y sus clientes", comentó finalmente Thorne. "Y es improbable que los institutos de crédito -a través de la TFA- puedan hacerle cambiar idea a sus clientes si no hay una oferta razonable de parte del gobierno argentino", concluyó.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas