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Un forense dijo que a María Marta la remataron en el piso de cuatro tiros

Se trata de Héctor Horacio Moreira, quien realizó la autopsia: dijo que el asesino no era un experto tirador; además, complicó al médico Gauvry Gordon

Jueves 14 de julio de 2011 • 23:38
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En una nueva audiencia del juicio en el que se busca definir si hubo encubrimiento en el crimen de María Marta García Belsunce , un médico forense dijo que la víctima fue remata de cuatro tiros en la cabeza cuando ya estaba en el piso.

Se trata del forense Héctor Horacio Moreira, quien al declarar frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro en el juicio por el encubrimiento del crimen explicó que fue un error irreparable no haber convocado a un médico legista el día del homicidio porque "el lugar del hecho representa el 70 por ciento de la autopsia", que él realizó 36 días más tarde.

En base a las lesiones que Moreira encontró en las piernas y especialmente en la parte superior de la frente, del lado derecho, explicó que la víctima primero fue brutalmente golpeada y luego recibió los seis disparos en la cabeza, pero en distintas secuencias, informó Télam.

Para Moreira el primer balazo fue "el de rebote", es decir, la famosa "bala-pituto" calibre .32 que no llegó a penetrar en el cráneo y luego fue arrojada al inodoro por el imputado John Hurtig.

"Ese disparo no llegó a comprometer su vida, ni a derribar a la víctima", dijo Moreira.

Para el legista, el disparo que le empezó a provocar la muerte a María Marta fue "el segundo", ubicado en la región parietal izquierda de la víctima, y en cuyo orificio los médicos emergentólogos metieron sus dedos, de acuerdo a lo incorporado a la pesquisa.

Según Moreira, éste fue el disparo que "derribó a la víctima" y ese proyectil "penetró, perforó, laceró la masa encefálica y allí empezó a morirse la persona".

El forense explicó luego que los otros cuatro balazos que estaban agrupados y concentrados cerca del pabellón auricular izquierdo, "fueron de remate" y efectuados "a corta distancia".

"Fueron de cerca e inmediatamente disparados uno atrás del otro porque seguramente la persona no se terminaba de morir. Por lo que sabemos de la anatomía patológica, son lesiones que ya tenían escasa vitalidad", comentó el forense.

Al opinar sobre la habilidad del tirador para cometer esta secuencia, Moreira dijo: "Si algo se puede elucubrar es que (el asesino) no era una persona experta para matar a una persona con un revólver calibre .32".

Complican a Gauvry. Por otra parte, Moreira complicó la situación del imputado Juan Ramón Gauvry Gordon al asegurar que más allá de que pudo no haberse dado cuenta de que esa persona había sido asesinada, debió ante la muerte violenta haber convocado a la policía.

"Realmente no haber llamado a un médico legista en ese momento fue un injuria. Yo hubiera encontrado mil elementos. La oportunidad era el lugar del hecho, después de 36 días, hicimos lo que pudimos", comentó el médico que esta tarde continuaba con su declaración.

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