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Celulares que abren puertas

Fuente: AFP
Con la creciente oferta de aplicaciones que amplían las funciones de un dispositivo móvil, diversas compañías intentan popularizar los sistemas de ingreso a edificios con teléfonos celulares
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24 de julio de 2011  • 11:59

Fuente: Reuters

SAN FRANCISCO.- Los bolsillos y las carteras se están quedando sin uno de los recursos más básicos y perdurables de la civilización: la llave. ¿El principal responsable? El teléfono celular.

Con las múltiples funciones que adquiere mediante diferentes agregados, una nueva tecnología permite a los teléfonos inteligentes abrir las puertas de hoteles, oficinas y casas e incluso las de garajes y autos.

Esta tecnología no se diferencia demasiado de los mandos a distancia que permiten abrir y cerrar autos, o de las tarjetas magnéticas que sirven para abrir cerraduras electrónicas. Lo nuevo es que el recurso en este caso es el dispositivo que cada vez más gente usa como si fuera un cortaplumas suizo de la electrónica: el smartphone funciona en partes iguales como teléfono, agenda, reproductor de música, mapa, unidad de GPS, cámara y máquina de juegos.

El teléfono inteligente envía una señal por Internet a una central, y desde allí a una cerradura o puerta. Otros sistemas usan redes internas de compañía, como el sistema OnStar de General Motors , para abrir puertas de autos.

Como casi todos tienen un celular, un grupo de nuevas empresas y compañías que fabrican cerraduras y automotrices están apostando a la amplia aceptación de la tecnología.

Schlage, un gran fabricante de cerraduras, comercializa un sistema que permite a los dueños de casas abrir la cerradura de la puerta estando a kilómetros de distancia, y también manejar la calefacción y el aire acondicionado, las luces y las cámaras de seguridad. Los clientes compran cerraduras controladas por una señal de radio inalámbrica enviada desde un dispositivo conectado a Internet, instalado de forma previa en sus casas.

Recientemente, Dwight Gibson, vicepresidente para soluciones hogareñas conectadas de Ingersoll Rand, la compañía madre de Schlage, dijo que usó el sistema para permitir a una amiga ingresar a su casa mientras él estaba en su oficina. "Ella pensó que era magia" dijo. Daimler-Benz ahora lo usa en sus Mercedes. Zipcar, el servicio para compartir autos, tiene una aplicación de celular que permite a los clientes abrir la puerta de su auto apretando un botón en la pantalla de su celular con forma de cerradura. Lo han usado 250.000 veces desde que se introdujo hace dos años.

En octubre, General Motors presentó una aplicación que permite a los dueños de la mayoría de los modelos 2011 de GM cerrar y abrir las puertas y encender el motor a distancia. Permite a los dueños calentar el motor un día gélido o encender el aire acondicionado en un día caluroso desde sus oficinas, dijo Timothy Nixon, que supervisa productos de "información y entretenimiento" para la automotriz. "En el invierno una noche que fuimos a cenar con mi esposa, cuando llegó la cuenta saqué mi celular y encendí el auto. Para cuando llegamos al auto, ya estaba calentito", dijo el ejecutivo.

En otras oportunidades Nixon, luego de un vuelo, usó su celular para asegurarse de que había dejado el auto bien cerrado en el aeropuerto de partida donde lo dejó.

Pero tener el celular para abrir la puerta o encender el motor a distancia aún no se siente como algo seguro. "Si se le agota la batería del celular no puede ir a ninguna parte" dijo Nixon.

Uno no escondería un celular para emergencias bajo una piedra o entre los arbustos, aunque el dueño de casa puede querer dejar una llave afuera para el caso de que se caiga la conexión de Internet.

Otro problema es que la tecnología es engorrosa, en la medida que requiere que los usuarios aprieten botones en su celular para establecer una conexión con un sistema en el auto o en la casa.

Analistas de la industria de los celulares dicen que el proceso se hará más fácil con el desarrollo de una tecnología llamada comunicaciones de campo cercano, conocido en la jerga como NFC, según sus siglas en inglés. Permite que se abra la puerta agitando el celular como si fuera una tarjeta magnética cerca de un dispositivo que puede captar la señal y abrir la puerta.

Solo un puñado de teléfonos han incorporado la tecnología NFC , pero los fabricantes debieran distribuir unos 550 millones de teléfonos NFC para 2015, según IHS iSuppli, una firma consultora de tecnología. Rajeev Chand, jefe de investigaciones de Rutberg & Company, un banco de inversión boutique que se especializa en compañías y tecnología emergente en la industria del celular, dice que en unos pocos años las llaves van a parecer una tecnología pasada de moda. "Las llaves no van a desaparecer, pero van a ser algo anticuado", dijo el analista.

En una prueba que duró ocho meses y que terminó en junio con tecnología NFC, se invitó a pasajeros del Hotel Clarion de Estocolmo a usar sus celulares para abrir la puerta de sus cuartos.

El día de su arribo los pasajeros recibían un mensaje de texto con una dirección de la red en la que tenían que anunciar su arribo. Luego de completar el procedimiento, el hotel enviaba una llave electrónica de su cuarto al celular del pasajero. A los pasajeros les encantó, dijo Tam Hulusi, vicepresidente para innovación estratégica de HID Global, una compañía de tarjetas inteligentes que, junto con su compañía madre, Assa Abloy, un fabricante de cerraduras sueco, participó de la prueba.

Dijo que las llaves electrónicas en celulares reducirían los costos para los hoteles al eliminar las tarjetas magnéticas y reducir el personal necesario para recibir a los pasajeros. La compañía también está probando estas llaves en oficinas y universidades.

"La idea no es probar la tecnología, no es una ciencia oculta" dijo Hulusi. "Es ver cómo reaccionan los seres humanos".

Una ventaja de la tecnología es que las llaves tienen fecha de desactivación. Apigy, una nueva compañía de Palo Alto, California, está comercializando su sistema Lockitron para compañías que toman trabajadores con contrato temporario y para gente que alquila para sus vacaciones.

"Estamos haciendo una copia virtual de una llave" dijo Cameron Robertson, de 24 años, uno de los dos cofundadores de Apigy. "Permite dar a la gente acceso instantáneo, temporario o permanente".

Joey Mucha, de 24 años, instaló un sistema Lockitron en su departamento de San Francisco el año pasado. Le costó 300 dólares instalar le sistema y otros 40 dólares más para reemplazar la traba y la manija de la puerta. Mucha dice que el gasto valió la pena porque participa en un servicio de Internet, Aribrib, que lo ayuda a alquilar su departamento de un dormitorio cuando está de viaje. Ya no tiene que hacer copias de las llaves físicas y arreglar para dárselas a los inquilinos y tampoco corre el riesgo de que puedan copiar la llave.

En vez de ello crea claves temporarias para dar acceso al departamento. En un caso abrió la puerta para un inquilino estando a cientos de kilómetros de distancia en Arizona, en un campo de golf.

Dice que ocasionalmente hay problemas, como en el caso de un inquilino cuyo celular se quedó sin batería y tuvo que usar su computadora portátil para abrir la puerta.

"Estoy tratando de encontrar una alternativa para estos casos" dijo. "Quizás deje un cargador de celular en la rotisería de la esquina."

© NYT Traducción de Gabriel Zadunaisky

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