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Las cifras del aborto clandestino en el país

Según un estudio internacional, Argentina tiene uno de los peores índices de la región; el caso de la joven que pide abortar en Misiones

Martes 09 de agosto de 2011 • 12:01
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LA NACION
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El caso de una adolescente de 14 años que solicita a la Justicia de Misiones abortar, luego de ser presuntamente violada y embarazada por un tío, abrió nuevamente el debate sobre la polémica temática.

Recientes informes realizados por organismos internacionales llamaron la atención de las autoridades argentinas por el elevado número de muertes vinculadas al aborto clandestino.

Es que, en la región, sólo Jamaica y Trinidad y Tobago registran un índice superior de fallecimientos como consecuencia de interrupciones de embarazos de forma clandestina, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo .

En este panorama, en las guardias de los hospitales, los médicos observan que las mujeres acceden con mucha facilidad a medicamentos que tienden a provocar abortos, aunque todavía persisten métodos riesgosas -practicadas por médicos, pseudo parteras y hasta curanderas- que en muchos casos derivan en la muerte.

En un documento efectuado especialmente para la Argentina, el PNUD postuló como uno de los "objetivos del milenio", la tarea de "mejorar la salud materna" en el país. En este contexto, el organismo exhortó a las autoridades argentinas a reducir en tres cuartas partes la mortalidad materna para el año 2015.

"Los datos muestran que la tasa de mortalidad materna no ha descendido significativamente y que las complicaciones relacionadas con el aborto siguen siendo la primera causa de muerte, cerca del 30%", indica el documento. Según advierte el informe, sólo en Jamaica y Trinidad y Tobago, las complicaciones relacionadas con el aborto superan esa cifra.

El año pasado, otro organismo internacional, Human Rights Watch , también llamó la atención de los funcionarios de la salud argentinos por las consecuencias de abortos clandestinos, es decir, documentados sin causa.

En comparación con un estudio realizado en 2005, manifestaron que en la actualidad observaron que "persisten los problemas en el acceso por parte de mujeres a servicios de salud que por derecho les corresponden, incluida la anticoncepción, la esterilización voluntaria, el aborto legal y la atención posterior a un aborto".

De hecho, el documento señaló que "el estado argentino incumple en todos los niveles su obligación de rendir cuentas sobre sus acciones para cumplir con los derechos relacionados con la salud sexual reproductiva de las mujeres y niñas".

Cifras oficiales y subregistro

El jefe de Maternidad del Hospital Alvarez, Marcelo Guz, señaló a LA NACION que se estima que en el país se efectúan entre 450.000 y 500.000 abortos por año, casi un 40 por ciento de los embarazos totales.

El último informe realizado por el ministerio de Salud al respecto pertenece al 2009 y señala que ese año se produjeron 87 muertes por emergencias obstétricas provocadas por abortos inseguros.

No obstante, la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (Sogiba) realizó una investigación para las Naciones Unidas en la que advirtió que existe un importante subregistro de muertes vinculadas al aborto. "Muchas veces las mujeres llegan a las guardias con cuadros como insuficiencia renal y otras complicaciones obstétricas que tuvieron su origen en un aborto, pero no son asentadas como tales", dijo a LA NACION, Mabel Bianco, actualmente presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de Mujer (FEIM).

"El estudio que efectuamos el año pasado arrojó que no disminuimos sino que aumentamos la tasa en relación al 2000. Con esta tendencia, en 2015 cuando tengamos que reportar a la PNUD, vamos a tener un 38% de las muertes maternas por causas vinculadas al aborto, en lugar del objetivo que es reducirlo a un 13 %", especificó Bianco.

En los hospitales

Guz señaló en en la maternidad del Hospital Alvarez en el último año se internaron alrededor de 350 pacientes con abortos incompletos. "Son mujeres que intentaron hacerse el aborto en forma irregular, pero algo no salió bien o no se logró efectuar en forma completa y van al hospital con graves hemorragias o infecciones", describió.

"Hablamos de chicas de entre 15 y 20 años que efectúan abortos en condiciones de alta inseguridad. Cuando llegan a tiempo en general lo podemos tratar y se recuperan bien, pero hay veces en que se agrava mucho el panorama", agregó.

Al relatar lo que surge de las conversaciones con las pacientes, Guz indicó: "Las mujeres indican que la práctica la realizaron supuestos idóneos que les ofrecen intervenirlas, muchas veces en barrios de bajos recursos, y que cobran hasta mil pesos. Utilizan cualquier cosa, y en general instrumental no estéril que de por sí es muy peligroso".

Métodos riesgosos

"Hoy estamos en la era del misoprostol", afirmó Guz al hablar de los métodos que utilizan las jóvenes. Se trata de un medicamento que actúa como una antiprogesterona, por lo que puede causar un aborto espontáneo. "Las jóvenes logran comprarlo de manera libre en farmacias. Pero es una medicación muy delicada que hay que utilizar bajo control. En general, no surgen inconvenientes, pero puede quedar un aborto incompleto, con restos, que generen hemorragias o infecciones", explicó el médico.

En diálogo con este medio, el jefe del servicio de ginecología del Hospital Público Materno Infantil de Salta, Miguel Ricardo Nader, coincidió con esa observación y agregó que "de manera clandestina, muchas farmacias les venden un combo con las cuatro dosis que se necesitan para abortar".

Un estudio realizado en el Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich titulado "Riesgos en salud reproductiva. Uso indebido de misoprostol en adolescentes", reveló mediante una encuesta que el 90 % de las jóvenes de entre 13 y 21 años que habían abortado había usado ese medicamento como método.

No obstante, ambos médicos señalaron que a veces los panoramas son mucho más complicados. "Comúnmente recurren a las llamadas matronas, que son las aborteras del barrio. Hemos escuchado que cobran de veinte pesos en adelante. Les ofrecen toma de yuyos, colocación de gelatina en el útero, de tallos de perejil o agujas de tejer", señaló Nader.

Los especialistas advirtieron que las secuelas para la salud van desde la esterilidad permanente hasta la muerte, pasando por serias infecciones intra abdominales que pueden requerir mutilaciones de ovario y útero y operaciones intestinales.

Por eso, los médicos insistieron en la necesidad de dar una legislación al tema y en la importancia de ofrecer métodos de anticoncepción. "Considero que habría que dar una legislación al aborto porque muchas mujeres recurren a prácticas clandestinas que pueden dejarles un severo daño. No obstante, lo primero que hay que hacer es dar una buena educación sexual, darles todas las posibilidades y recursos para no quedar embarazadas", señaló Nader.

En tanto, Guz indicó: "Lo importante es que la paciente se vaya con una consejería sobre anticoncepción, ya que el aborto suele decidirse por un embarazo no deseado. Lo que buscamos es que el hecho no se repita, porque en ese caso puede llegar a ser grave".

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