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"Necesitamos la unidad de todos"

Cristina Kirchner superaba el 50% de los votos, con una diferencia que la deja a un paso de la reelección. Convocó a la dirigencia política a un acuerdo ante la crisis internacional. Prepara para hoy una conferencia de prensa. Hubo festejos hasta la madrugada

Lunes 15 de agosto de 2011
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LA NACION
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Se resistió unos segundos, pero finalmente subió. A pesar de su bajo perfil, Florencia Kirchner accedió al pedido de su madre y la acompañó en el escenario. Desde allí, la Presidenta convocó, pegada a su hija, a toda la dirigencia política a lograr una mayor unidad después del aplastante triunfo con el que se posicionó ayer en el camino hacia su reelección.

"Necesitamos la unidad de todos los argentinos. No esperen de mí ninguna palabra que ofenda", lanzó Cristina Kirchner, poco después de las 21.30, cuando los números le daban una ventaja aplastante. Anoche, la Presidenta superaba el 50 por ciento de los votos, seguida desde muy lejos por Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde, que apenas bordeaban el 12 por ciento.

La jefa del Estado se presentó en el búnker montado en el hotel Intercontinental, el mismo que usó siempre con Néstor Kirchner, con un discurso moderado. Apeló a la figura de su marido y prometió hacer una "gran convocatoria" a todas las fuerzas políticas en medio de la crisis financiera internacional. Anoche, la Casa Rosada preparaba una conferencia de prensa para hoy, a las 11.30, con la idea de reforzar el mensaje.

"El mundo es un tembladeral y el país necesita de una dirigencia que pueda seguir construyendo los instrumentos que nos llevaron a sobrellevar el desastre de 2008 y la crisis de 2009", reclamó. Sin nombrar a nadie, la Presidenta felicitó al resto de los candidatos y celebró la aplicación de las primarias, un proyecto que el Gobierno lanzó cuando perdió los comicios legislativos hace dos años.

Desde temprano, Cristina Kirchner estuvo al teléfono con sus más cercanos colaboradores. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, a cargo del operativo electoral, escuchó de ella una misma frase durante todo el día: "Vayamos con tranquilidad. Que nadie hable ni diga nada", fue el pedido. Ese fue el mensaje de la Presidenta hacia todo su gabinete, consciente de los números que la ubicaban a una distancia abismal del resto de los candidatos.

Ella ideó sola un discurso mesurado y sin dar pistas sobre el futuro, prometió avanzar con mayor "unidad, trabajo y esfuerzo". Amado Boudou, su compañero de fórmula, la miraba emocionado desde el escenario, un escalón más abajo que la madre y la hija, que, pegadas, lagrimearon cuando los militantes de La Cámpora cantaban por Kirchner. "Quiero rendirle un homenaje a él. Esto también es de él", dijo. Los jóvenes agitaban banderas y vivaban al ex presidente. "Está acá, ¿no es cierto?", preguntó Cristina. También habló de Máximo, su hijo mayor, que se quedó en Río Gallegos con su novia, Rocío García, después de que la pareja perdiera un embarazo el miércoles pasado.

"Mi único compromiso es redoblar el esfuerzo. Esto es un reconocimiento por todo lo que hemos hecho y también por lo que vamos a hacer", sostuvo.

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Había montado un centro de operaciones en el piso 19, blindado por la seguridad presidencial, al que sólo accedieron los íntimos. Allí estuvo su madre, Ofelia; su hermana, Giselle; Alicia, su cuñada; su hija y el embajador en España, Carlos Betini, amigo personal de Cristina. En otro cuarto pegado se ubicó Boudou con su gente. Y el resto de los ministros se fue repartiendo en cuartos compartidos.

La Presidenta hizo una y otra vez varias convocatorias, en especial al resto de los candidatos. "Pensemos en grande. Los convoco a no discutir y escuchar lo que dice la sociedad a través de las urnas así nos equivocamos menos", chicaneó, en el único párrafo en el que usó la ironía.

Dijo que no iba a hacerse la "humildita" y pidió un reconocimiento por haber impulsado la reforma política que dejó en manos del Estado la publicidad electoral en los medios audiovisuales. "Podemos hablar de la igualdad de los partidos políticos. Esto significó construir la autonomía de la política por sobre el poder económico. Hay que cuidar la democracia económica", avanzó.

También hubo un mensaje hacia la juventud. Los militantes saltaban y cantaban. Ella tomó agua y sus ojos se llenaron de lágrimas. "Quiero agradecer a los compañeros de nuestro espacio y a los jóvenes que se incorporaron con fe a la política", les dedicó. La clásica lluvia de papeles estalló y recién entonces se abrazaron madre e hija. Era el final. En ese momento ingresaba apurado el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, cuando el discurso había terminado. Había quedado unos puntos abajo de Cristina, como quería el Gobierno, pero sonreía.

Pasada la madrugada, en la suite 1911, la Presidenta seguía los cómputos. Boudou bailaba y cantaba, sin guitarra, sobre la calle Moreno con los seguidores.

CRISTINA KIRCHNER FRENTE PARA LA VICTORIA 50,2% (con el 78,2% de las mesas escrutadas)

LO MEJOR

Diferencia amplísima. Los datos del escrutinio provisional le otorgaban una enorme ventaja sobre sus rivales y un porcentaje que le permite pensar en la reelección sin ballottage.

En 23 distritos. Ganó prácticamente en todo el país, incluso en la Capital, Santa Fe y Córdoba, donde sus candidatos venían de duras derrotas en las últimas semanas.

Buenos Aires. Fue el motor de la victoria, con porcentajes que taparon los miedos que existían en algunos sectores oficialistas sobre la posibilidad de traiciones en el peronismo.

LO PEOR

San Luis. No hay manera de vencer a los Rodríguez Saá, que otra vez superaron al kirchnerismo en la provincia.

El interior bonaerense. Bajaba un poco su promedio en algunas ciudades importantes.

EN VOZ ALTA

"No esperen de mí en esta noche maravillosa ninguna palabra que menosprecie o agravie a nadie"

"Quiero saludar a todos los candidatos, de todos los partidos, porque han contribuido a la ampliación de la democracia"

"El mundo es un gran tembladeral. Los argentinos necesitan una sociedad y una dirigencia unidas"

"Dejemos en el olvido todo lo demás. Es un gran triunfo del amor"

"Quiero rendirle esta noche un homenaje a él, porque esto que pasó hoy es de él, por sobre todas las cosas. Él nos está mirando desde algún lado. Está acá, ¿no es cierto? Díganme que sí"

"Quiere convocarlos a redoblar el esfuerzo y les pido: más humildad que nunca"

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