
Al menos 300 policías participaron de los allanamientos en el barrio Esperanza, del conurbano bonaerense; hubo una nueva marcha para pedir por la aparición con vida de la niña
Al tiempo que se difundieron nuevas imágenes de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años que desapareció hace 8 días en Hurlingham, la policía desplegó ayer un intenso operativo en el partido bonaerense de Tres de Febrero para dar con el paradero de la chica.
La Justicia ordenó anoche allanar dos viviendas ubicadas en el barrio Esperanza, mientras que "alrededor de 250 policías" también revisaban otras decenas de viviendas de esa zona, según confirmó el comisario inspector José Fabián Pagge, jefe de la Departamental Norte.
Además, Pagge indicó que Candela "podría estar en este barrio", según surgió de varios llamados realizados al número 911 y que fueron evaluados por los investigadores.
Según consignó DyN, los operativos fueron dispuestos anoche tras una denuncia recibida por el denominado Comité de Crisis, que interviene en el caso.
"Mi hija va a aparecer", exclamó Carola Labrador, la madre de la niña desaparecida, mientras se ejecutava una nueva marcha en el centro de Hurlingham, la localidad donde vive la familia.
Más temprano, la policía había allanado la vivienda de un ex compañero de cárcel del padre de la niña y vecino de la familia, conocido como "el gordo Juan Manuel", quien dijo haber visto a Candela el día de su desaparición.
"Declaré simplemente que la había visto cuando salí de mi casa, que estaba parada en la esquina. Yo no escuché nada. Las que escucharon fueron vecinas", indicó el hombre en declaraciones a la prensa.
El hombre negó haber almorzado con la niña el día en que desapareció y rechazó tener un conflicto con el padre de la niña, Alfredo Rodríguez, quien está preso en el penal de Magdalena.
"Ya declaré todo lo que sabía, yo no tengo nada que ver con la causa. Si tuviera algo que aportar lo haría", señaló.
Un detenido. Un menor, de 15 años, fue apresado el lunes en la localidad de Merlo luego de haber enviado tres mensajes de textos en los que extorsionaba a la familia de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años desaparecida desde el lunes pasado en Hurlingham.
En los mensajes les decía que tenía cautiva a la niña y les pedía que juntaran dinero para pagar un eventual rescate.
Fuentes judiciales informaron a LA NACION que el adolescente ya había intentado la misma maniobra con la familia de otra chica desaparecida en San Miguel.
Intervinieron en el caso el fiscal federal Paul Starc y detectives de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Miguel y de San Martín.
El lunes se produjo la primera detención por el caso, aunque en rigor no se espera que contribuya decisivamente a encontrar a la niña.
Fuentes judiciales confiaron a LA NACION que el lunes fue detenido en su casa del barrio porteño de Almagro un hombre identificado como Enzo Luque, que según la denuncia de una mujer ante el juez federal porteño Sergio Torres ofrecía books de fotos de niños y niñas. Según las fuentes, el sospechoso ya estaba bajo investigación como presunto integrante de una red de pedofilia.
Trascendió que lo que motivó la detención de Luque fue que en su muro de Facebook el hombre escribió que había mantenido contactos con Candela antes de su desaparición.
Con la colaboración de Gustavo Carabajal .