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Candela: las diez claves de un caso con muchas dudas y pocas certezas

A una semana de encontrar sin vida a la niña de 11 años, un recorrido por la causa que aún está abierta

Miércoles 07 de septiembre de 2011 • 13:01
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LA NACION

El cuerpo sin vida de Candela encontrado una semana atrás en la vera de la autopista del Oeste por una cartonera que husmeaba entre la basura, abrió un sinfín de interrogantes y arrojó muy pocas certezas.

Mientras la investigación avanza y se logró la detención de cinco personas que habrían sido partícipes de su secuestro y crimen en Hurlingham, LA NACION recopiló -a modo de síntesis- los puntos fuertes de un caso que los propios fiscales tildaron de "poco común".

1) La desaparición

Vecinos, familiares y allegados, en los primeros días de búsqueda de Candela
Vecinos, familiares y allegados, en los primeros días de búsqueda de Candela. Foto: LA NACION / Miguel Acevedo Riú

La angustia y la incertidumbre se apoderaron de la familia Rodríguez cuando el pasado lunes 22 de agosto advirtieron que Candela Sol, de 11 años e integrante de un grupo scout de la Parroquia San Pablo Apóstol, no había llegado a destino.

La menor se despidió de su madre, Carola Labrador, esa tarde para encontrarse con unas amigas de la iglesia en la esquina de Bustamante y Coraceros. Pero fueron ellas las que tuvieron que acercarse a la casa del barrio de Hurlingham, sorprendidas por su demora. La visita puso en alerta a la familia y se convirtió en el inicio de una búsqueda desesperada, que se extendió durante 15 días y terminó en tragedia.

2) Las llamadas extorsivas

Desde que se conoció la noticia, la idea de que la niña había sido robada (y no se había fugado) fue una de las posibilidades que cobró más fuerza y sigue vigente al día de hoy.

En ese marco, el estudio de varias llamadas extorsivas realizadas, incluso antes de que la pequeña desapareciera, mantuvo en vilo a los investigadores del caso, que intentan comprobar si detrás de esas conversaciones se esconden bandas de narcotraficantes con protección policial. Más precisamente, buscan averiguar si a Candela la mataron por una venganza o ajuste de cuentas contra un integrante de su familia.

Alfredo Rodríguez, el padre de la víctima, habría reconocido en una de esas llamadas la voz de uno de los presuntos captores, que habló por teléfono con una tía de la niña, pero negó que esa persona tuviera motivos para secuestrar a su hija.

3) Los mensajes encubiertos de la madre

Carola Labrador, la mamá de Candela
Carola Labrador, la mamá de Candela. Foto: Archivo

"Si nos están escuchando libérenla. Es una criatura. Ya no sé dónde puede estar. La tienen encerrada en algún lado. Ya está chicos. Ya no pueden hacer nada. Devuélvanmela".

Escenas como la descripta se repitieron hasta el cansancio de la mano de Carola Labrador en sus distintas apariciones en televisión y abrieron el juego para suponer que al menos ella y una de las tías de Candela intuían quiénes podían estar digitando esta situación. "Vamos Cande. Falta poco, ya llego. No van a poder con nosotras", exhortaba la mujer cada vez que se dirigía a la pequeña, a través de las cámaras.

4) Un intrincado círculo familiar

Desde el principio, los investigadores pusieron el foco en el entorno familiar de la víctima.

El padre de Candela, Alfredo Rodríguez, está preso en el penal de Magdalena acusado de integrar una red de piratas del asfalto, y los detectives aún piensan que ese dato puede ser significativo para esclarecer el hecho. Su mujer negó las versiones y aseguró que "no tiene nada que ver" .

La Justicia tampoco descarta a una ex pareja de Carola Labrador, detenida en una comisaría de Malvinas Argentinas por robo agravado, y a una tía de la niña, Betiana, a quien vinculan con un camionero con antecedentes por narcotráfico. Unas fotos subidas a Facebook en la que aparece a bordo de un lujoso yate o cerca de una moto de alta gama causaron polémica.

Se sospecha que el crimen pudo ser consecuencia de una deuda entre bandas delictivas o vinculadas con el narcotráfico.

5) El hallazgo del cuerpo

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El cadáver de la niña fue encontrado por una cartonera, de unos 50 años, cuando husmeaba entre la basura, el miércoles 31 de agosto. Durante su recorrido habitual, la mujer descubrió que una mano asomaba de una bolsa negra, con un anillo de fantasía y las uñas pintadas. Horrorizada, corrió hacia el quiosco de la terminal de ómnibus para pedir ayuda.

Entre asustada y nerviosa, comentó a los periodistas apostados en el lugar: "Ahí, en Gaona, la encontré. Adentro de una bolsa. Pero yo no toqué nada". Minutos después fue trasladada a la Justicia para prestar declaración.

Respecto del momento del hallazgo, los peritos advirtieron que Candela estaba desnuda, envuelta en tres bolsas de consorcio negras. Los pies de la víctima estaban limpios y en el cuerpo no se halló fauna cadavérica, lo que confirmaría que la data de la muerte no supera los tres días.

6) Los detalles de la autopsia

Integrantes de la Policía Científica, en el lugar donde se produjo el hallazgo del cuerpo
Integrantes de la Policía Científica, en el lugar donde se produjo el hallazgo del cuerpo. Foto: Archivo

Los estudios preliminares determinaron que la menor habría sido asfixiada y golpeada en el cráneo y en la cara.

Más tarde, los resultados confirmaron que Candela murió por asfixia y señalaron que fue "muy bien cuidada durante los días que permaneció cautiva". A partir del informe, los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que la menor conocía a los hombres que la secuestraron, ya que el cuerpo no tenía marcas de ataduras hechas en vida ni signos de haber sido golpeada o violada.

También se deslizó el dato de que el cuerpo de la niña fue "probablemente lavado" antes de su hallazgo. "No estaba en el estado en que suelen encontrarse los cuerpos de personas que llevan tiempo muertas", apuntaron desde la fiscalía.

7) Los errores de la investigación

Allanamientos anticipados y sin éxito, la rapidez con la que se liberó el lugar donde se encontró el cuerpo, sumados a la amplia difusión de las llamadas extorsivas y las múltiples aristas que fue incorporando la investigación, pudieron haber entorpecido parte del proceso . Pero, fundamentalmente, se cuestionó la filtración de datos y el trabajo que desempeñaron las distintas fuerzas.

8) La casa allanada y la combi blanca

La casa donde se presume que estuvo secuestrada Candela
La casa donde se presume que estuvo secuestrada Candela. Foto: LA NACION / Aníbal Greco

Después de encontrar a Candela sin vida, la investigación se concentró, entre otros elementos, en una vivienda con la fachada pintada de rosa, donde se cree que habría estado cautiva la pequeña, y en una camioneta blanca, que varios vecinos dijeron haber visto el fin de semana previo a la desaparición de la niña.

La casa, ubicada en la calle Kiernan 992 del barrio de Hurlingham, se encuentra a cinco cuadras del lugar donde fue encontrado el cuerpo de Candela, y su presunta propietaria, identificada como Gladys Cabrebra, se encuentra actualmente detenida. Según comentaron en el barrio, la vivienda estaba abandonada y apareció sorpresivamente pintada en los últimos días. La policía montó varios operativos luego de que se registraran movimientos extraños.

Además, la pista de una camioneta blanca que circulaba transportando muebles de esa vivienda por la zona empieza a tener peso. Los peritos trabajan con el vehículo, que podría haber sido utilizado para raptar a la niña.

9) El hermetismo de los fiscales

Tras el hallazgo del cuerpo, los fiscales a cargo del caso decidieron adoptar una actitud más reservada y se mostraron celosos de revelar información que pudiera perjudicar los procedimientos legales hasta poder esclarecer el crimen de la niña.

A través de un comunicado, emitido ayer, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, precisó que no brindarán más datos relacionados con la investigación por el secuestro y asesinato de Candela, y anticipó que limitará el acceso de la prensa a la situación de los cinco detenidos "con el fin de preservar su derecho de defensa".

10) Los primeros detenidos

Investigadores realizan peritajes en la camioneta que habrían utilizado para raptar a la niña
Investigadores realizan peritajes en la camioneta que habrían utilizado para raptar a la niña. Foto: DyN

Después de allanamientos y detenciones que quedaron inconclusas, entre ellas la de un presunto pedófilo al que se vinculó con la nena por publicaciones en su muro de Facebook, la policía apresó a cinco personas en la noche del lunes. Este mediodía se sumó una nueva detención: la de un hombre que estaría vinculado a la venta de drogas en el barrio donde vivía Candela.

En la mira de la Justicia figuran una mujer y un hombre presuntamente vinculados con la casa en la que la víctima habría estado cautiva, y tres hombres relacionados con la camioneta en la que se transportaron muebles de esa vivienda.

La mujer fue identificada como Gladys Cabrera, y sería la dueña de la casa; también fue detenido Ramón Altamirano, el carpintero de 56 años cuya vivienda, en la calle Charrúas 1081, de Hurlingham, había sido allanada el viernes y al que sus vecinos defendían enfáticamente.

Los otros tres apresados son el dueño de una camioneta Trafic blanca, dedicada a realizar fletes, y dos hombres que lo ayudaron a trasladar muebles de Kiernan 992.

El sexto detenido, identificado como Hugo Bermúdez, vive a pocos metros de la casa de la niña y se dedicaría a la venta de estupefacientes. Un testigo de identidad reservada lo acusó de ser el autor material del asesinato.

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