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Cristina Kirchner se reunirá hoy con Sarkozy en París

Hablarán de la próxima reunión del G-20, de la cooperación científica y de la "primavera árabe"

Miércoles 14 de septiembre de 2011
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LA NACION
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PARIS.- Asoma como una cita amable, sin sobresaltos, en el simbólico Palacio del Elíseo. Cristina Kirchner y Nicolas Sarkozy volverán a reunirse este mediodía a solas, después del cortocircuito que tuvieron en una cumbre el año pasado en Toronto, para una charla en la que sobrevolarán como ejes los aprestos para la próxima reunión del Grupo de los 20 (G-20), la cooperación científica entre ambos países y, por interés de Francia, la situación en Medio Oriente y la reciente "primavera árabe".

"La Argentina es un socio privilegiado", dijo ayer desde Pekín el canciller francés Alain Juppé, según un comunicado oficial. Esa declaración contrasta con el mutismo de la comitiva presidencial respecto del encuentro entre ambos jefes de Estado y la agenda que desplegarán.

En rigor, se trata de una "visita de trabajo", solicitada por la Casa Rosada a raíz de la asistencia de la Presidenta a la entrega de una distinción de la Unesco a las Abuelas de Plaza de Mayo, que se realizará hoy.

Según reconstruyó La Nacion de fuentes diplomáticas francesas, se buscarán puntos en común acerca de cómo controlar la volatilidad de los precios de las materias primas. Se trata de un asunto de relevancia en la próxima cumbre del G-20, un foro de países industrializados y emergentes, que presidirá este país y se concretará en noviembre, en Cannes.

Si bien Sarkozy había esbozado una posición dura -pedía directamente fijar topes en los valores-, ahora está en negociación una vía que incluye una mayor inversión para lograr más productividad, más transparencia en los mercados agrícolas y regulación más estricta para evitar la especulación. Eso sostienen, entre otros, la Argentina y Brasil, dos productoras de commodities .

Sin frentes de conflicto abiertos, Francia elogiará la política de derechos humanos del Gobierno y resaltará la relación bilateral, sobre todo en el terreno científico. Aún con escaso éxito, Sarkozy podría avanzar sobre un proyecto que hace tiempo sondea por carriles diplomáticos: la construcción de una planta nuclear en la Argentina.

El día de Cristina

Después de dos días de gira distendida, ayer al mediodía la Presidenta se sobresaltó con el trágico choque de trenes en Buenos Aires (ver página 12). Justo antes de que le llegara la noticia tenía previsto salir a almorzar con su hija Florencia. Cambió de planes, se recluyó en su habitación del George V y mantuvo contacto telefónico con sus principales ministros.

La mandataria recién abandonó el exclusivo hotel pasadas las 18, para asistir a la presentación de dos actos deportivos en la embajada argentina. Subió rápido las escalinatas de la casona refinada, apenas miró la muestra fotográfica que se exponía sobre el rally Dakar y habló por primera vez desde que comenzó la gira. Estaba elocuente. "El molesto del ministro de Turismo (por Enrique Meyer) me dice que el libro suena", ironizaba, mientras agitaba y se ponía al oído el ejemplar que reunía imágenes de los 10 años del Dakar. "¡Increíble, qué original!", exclamó, mientras escuchaba el sonido del rugido de motores.

La Presidenta rindió homenaje en su discurso a las Abuelas de Plaza de Mayo por el premio que recibirá hoy, al que consideró como una "caricia para el alma". Anunció, además, una nueva edición del Dakar y la realización de la competencia de MotoGP, la categoría más importante del mundo en ese rubro, en Santiago del Estero. "Esto viene acompañado, por ejemplo, de una pista para aeropuerto en las Termas de Río Hondo (donde se hará la carrera) y de un hotel cinco estrellas con casino de una cadena argentina", explicó Meyer a La Nacion.

Ni bien terminó la alocución presidencial empezaron a correr copas de champagne, bocaditos de salmón, variedad de dulces y hasta panqueques. El músico argentino Gabriel Vallejo animó la gala con el piano. Estuvieron, entre otros, nietos recuperados, representantes de Abuelas (Estela Carlotto aún no había arribado), el senador Daniel Filmus y Susana Rinaldi, a quien la Presidenta le pidió que no ocultara sus lágrimas con los anteojos oscuros que llevaba puestos.

Caída la noche, la Presidenta pasó "de sorpresa" por la residencia del embajador argentino ante la Unesco, Miguel Angel Estrella, enfundado ayer en un distinguido traje celeste, en una comida informal con parte de la delegación que hoy asistirá a la recepción del premio.

BAJO EL SOL PARISINO

Seguridad extrema

PARIS (De una enviada especial).- La extrema seguridad presidencial es un sello K. El colmo fue cuando no le permitieron entrar en la embajada argentina a Rosa Roisinblit, vice de Abuelas, de 92 años, que debió lidiar con el personal y esperar a que alguien la ayudara a subir la escalera.

La suite de Cristina

Ayer, voceros de la delegación argentina citaron a los periodistas para entregar un comunicado. No era un parte oficial, sino una aclaración firmada por el director general del hotel George V, Christopher W. Norton, en la que dijo que Cristina Kirchner no está alojada en la suite presidencial.

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