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La soja argentina ahora apunta a la India

El año pasado ya desplazó a China como principal comprador de aceite; destacan que la crisis no afectará la demanda del grano

Jueves 15 de septiembre de 2011
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LA NACION
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ROSARIO.– Como en una novela de amor, un tercero quiere pelear por seducirla. Además de China, a la soja argentina le apareció otro pretendiente de fuste: India, país que, con 1200 millones de personas, es el segundo más poblado del planeta.

El año pasado, cuando China puso trabas al aceite de soja argentino en represalia por el freno local a sus productos, las ventas al mercado chino se derrumbaron. Cayeron de 1,8 millones de toneladas en 2009 a 208 mil toneladas. Y también se desplomó el negocio: los ingresos bajaron de 1336 millones de dólares a US$ 190 millones.

Pero mientras eso ocurría apareció la India. En rigor, según datos del Indec que tienen los exportadores, ese país se llevó el año pasado poco más de 1,4 millones de toneladas, quedándose con el podio de comprador del aceite.

"La India ha pasado a ser el primer importador, cuando antes era el segundo", dijo Alberto Rodríguez, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), que disertó en Mercosoja 2011, un congreso regional organizado por la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja) y que cuenta con la asistencia de expertos indios, chinos y de los países del Mercosur.

La elección de Rosario para este encuentro no es casualidad. A la vera de sus puertos está el polo más moderno de molienda del mundo, que concentra el 85% de la industrialización y ya contabiliza inversiones por US$ 1500 millones realizadas por empresas del sector.

Además de las cifras, hubo voces que dejaron constancia del interés de la India por el producto argentino. Como la del embajador indio en la Argentina, Rengaraj Viswanathan.

El funcionario dijo que su país va a aumentar en los próximos diez años de 8 a 15 millones de toneladas las importaciones de aceites en general, aunque no sólo de soja. "Es una oportunidad para ustedes", expresó antenoche en la jornada inaugural, que contó con el gobernador Hermes Binner, el viceministro de Agricultura Lorenzo Basso, el presidente de Acsoja, Miguel Calvo, el presidente del congreso, Rodolfo Rossi, y el intendente Miguel Lifschitz.

Viswanathan dijo a los presentes en un tono irónico: "Esto no es un cuento chino". Luego, añadió a LA NACION: "Van a aumentar [las compras al país]; tenemos un déficit de aceite". Por lo pronto, para los exportadores, la India se convirtió en una alternativa a China.

Al respecto, el director ejecutivo de Ciara señaló que las ventas al mercado chino "han mejorado, pero todavía están lejos de los mejores momentos". Según datos oficiales, China se llevó aceite de soja en los primeros siete meses por 186 mil toneladas, una recuperación del 75 por ciento contra igual lapso de 2010.

En este contexto está claro que China sigue acaparando el podio en compras del poroto de este cultivo: el 70 por ciento va a ese mercado.

La India ofrece otro atractivo: el consumo humano de soja, que ya creció diez veces en los últimos años y va por más. Hoy 900 mil toneladas de su propia producción, que es no transgénica, va para ese destino, entre leche de soja, snacks, barras proteicas, jugos y hasta nueces de soja, entre otros usos. Cada indio consume el equivalente a 4 gramos de soja por día, pero allí se prevé un alza. "Esto es apenas la punta del iceberg", afirmó Suresh Itapu, un consultor que allí promueve el consumo humano de soja.

Pese a que allí internamente la producción de soja no es transgénica, Itapu se mostró "optimista" en diálogo con LA NACION, de que allí también se pueda hacer un consumo humano con transgénicos, lo que abriría más puertas a la Argentina. De hecho, el aceite de soja que ya compran es transgénico.

A prueba de crisis

Por otra parte, varias voces que estuvieron en Mercosoja se mostraron esperanzadas en que la soja no sufra mayores sobresaltos por la crisis financiera global. "Coletazos va a haber, pero difícilmente tenga una afectación tan significativa e importante sobre el tema de los alimentos y, particularmente, sobre la soja", dijo Flavio Roberto de França Junior, del grupo Safras&Mercados, de Brasil.

Pablo Adreani, consultor de Agripac, agregó: "Al igual que en 2008, la demanda no baja".

Otro brasileño, Amélio Dall’ Agnol, de Embrapa, un instituto de investigación similar al INTA argentino, aportó otro dato: de acá a 2020 la demanda mundial de soja va a crecer 80 millones de toneladas, para llegar a un total de 340 millones de toneladas. Una buena noticia para el Mercosur, que hoy produce el 52 por ciento del volumen de grano de soja.

A la Argentina la beneficia de otro fenómeno: la transformación de soja en biodiésel. Según Calvo, de 7 millones de toneladas de aceite, 2,5 millones ya se convierten a este biocombustible, exportándose 1,5 millones y el otro millón queda en el mercado local. La perspectiva es que para 2015 la transformación en biodiésel salte a 3,5 millones de toneladas.

Además de fervores, la soja también cosecha detractores. Casi como una "contracumbre", ayer diversas organizaciones sociales empezaron en esta ciudad el II Encuentro por la Soberanía Alimentaria y la Biodivesidad, con el lema "Hambre Soja II". Se oponen al actual modelo de producción.

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